Héctor García
La tragedia que vive Venezuela tras los devastadores terremotos ha abierto una interrogante en nosotros que, aunque deportiva,
inevitablemente pasa a un segundo plano frente al drama humano que enfrenta ese país.
Una pregunta que tarde o temprano deberá responderse: ¿podrá celebrarse el campeonato de la Liga Venezolana de Béisbol
Profesional (LVBP) y, en consecuencia, participará Venezuela en la Serie del Caribe Hermosillo 2027?
Según los reportes de prensa que hemos leído, los estadios Monumental Simón Bolívar, el Universitario de Caracas y el Jorge
Luis García Carneiro, de La Guaira, no registraron daños estructurales de gravedad.
Sin embargo, cumplen una misión mucho más importante que la deportiva, son refugio de miles de familias que perdieron sus
hogares tras los sismos.
Resulta imposible pensar que la prioridad del país sea organizar un torneo de béisbol. La atención del gobierno, de las empresas
privadas y de la sociedad, estará concentrada en las labores de rescate, asistencia humanitaria y reconstrucción en todos los niveles.
El béisbol invernal venezolano se encuentra apenas a unos meses de iniciar. Como todos sabemos, la logística para montar una temporada requiere planificación, patrocinio, seguridad, transporte, hospedaje y disponibilidad de instalaciones, aspectos éstos que están comprometidos por la emergencia nacional.
Conociendo a los ejecutivos de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, cuyos directivos recientemente avanzaron en
la organización de la Serie del Caribe Hermosillo 2027, esta situación debe ser ya tema de discusión.
La Confederación, de seguro mantiene comunicación permanente con la Liga Venezolana de Béisbol y evalúan, con información
actualizada y objetiva, la situación.
Aun así es recomendable designar una comisión que visite a Venezuela cuando las condiciones lo permitan y pueda conocer de
primera mano la realidad del país y las posibilidades de celebrar o no la temporada.
Pero de acuerdo a mi criterio, pienso que se impondrá la prioridad absoluta, que sigue siendo la vida de miles de venezolanos afectados por esta tragedia.
La pelota invernal siempre tendrá espacio para regresar cuando las condiciones sean favorables, como ocurrió cuando el Covid-19.
En cuanto a la Serie del Caribe, que es mucho más que un torneo, sería muy lamentable disputarla sin la presencia de uno de sus
protagonistas históricos.
Siendo así, la bandera venezolana debe estar en el terreno de juego cuando llegue la cita de Hermosillo 2027.
¡Como decía mi abuela paterna, española, allá nos pechamos!



