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Efemerides Rafael Baldayac

Veloz corrido de Enos Slaughter decidió Serie Mundial 1946

El cubano Miguel Ángel González coach de tercera base de los Cardenales de San Luis hace una interesante anécdota sobre el sensacional corrido de las bases de Slaughter, donde dice que todos pensaron que había sido gracias a sagacidad de él como coach de tercera, dando crédito a la agresividad del corredor para darle la tercera Serie Mundial en cinco años a San Luis.

EFEMERIDES ESPECIAL 15 DE OCTUBRE 1946:

Por Rafael Baldayac

Uno de los corridos de bases más espectaculares que registra la historia del beisbol ocurrió en el séptimo partido de la Serie Mundial de 1946 con Enos Slaughter, de los Cardenales de San Luis, contra los Medias Rojas de Boston.

En este episodio se vio envuelto el cubano Miguel Ángel González, coach de tercera base del conjunto sanluisiano., quien hizo la anécdota dando credito a la gran agresividad de jardinero nativo de North Carolina para llevar a los Cardenales al título mundial.

Enos Slaughter, de manera increíble anotó desde la primera base, tras embasarse con un sencillo en el noveno inning pisando el pentágono con la vuelta decisiva que les dio  dramática victoria 4×3 a los Pájaros Rojos sobre los Medias Rojas de Boston.

El espectacular corrido de base  sucedió hace 75 años, el  domingo 15 de octubre 1946, en el séptimo juego, con el Clásico empatado a tres juegos y el partido decisivo también empatado a tres carreras en la parte baja del octavo inning, en San Luis.

Todo sucedió cuando  el jardinero Enos «Country» Slaughter le conectó un sencillo al relevista del Boston Bob Klinger, el siguiente bateador, Whitey Kurowski, tratando de sacrificarse, elevó un palomón al pitcher y luego el catcher Del Rice fue el segundo out en elevado al jardín izquierdo.

Le tocó el turno al jardinero  Harry «El Sombrero» Walker y con dos strikes y una bola conectó un elevado que picó entre Ted Williams y León Culberson, que estaba sustituyendo a Dominic «El Profesor» DiMaggio en el central.

Culbersson le devolvió la pelota al torpedero Johnny Pesky, quien no vio cómo Slaughter, que venía corriendo como un tren desde primera, no se detuvo al pasar por tercera y continuó en forma increíble hasta el plato, anotando la carrera de la victoria del juego y de la Serie, a pesar de un desesperado pero tardío tiro de Pesky al plato.

El juego terminó 4-3 y los Cardenales gracias al sensacional corrido de las bases de Slaughter, donde todos pensaron que se debió a la sagacidad del coach de tercera Mike González, quien años más tarde dio todo el crédito al agresivo corrido del jardinero sanluisiano.

La jugada ganadora en el plato y el batazo decisivo estuvo rodeada de cierta confusión que ha provocado una continua disputa histórica. El batazo sin fuerza conectado por  Harry  Walker fue marcado como sencillo por algunos miembros de los medios, lo que magnificó el logro de Slaughter.

Además, Dominic DiMaggio, de pie en los escalones del dugout, le había gritado a Leon Culberson que se moviera a su derecha antes del lanzamiento, pero el ruido de la multitud lo ahogó y Culberson no se dio cuenta.

Se dice que sorprendido de ver a Slaughter dirigiéndose al plato, dudó al atrapar el tiro de Culberson, permitiendo que Slaughter anotara.

Un video disponible de la jugada muestra que Pesky giró y tiró al home plate sin mucho más que una vacilación momentánea. Desafortunadamente para el catcher de los Medias Rojas, el tiro llegó bien alto.

Otra discusión sobre esta situación es la duda de que si González colocó la señal de alto o le indicó a Slaughter que regresara. El video no es concluyente al respecto.

Solo muestra a González entrando en la visión cuando Slaughter se acerca a la tercera base con la cabeza gacha, y el único movimiento claramente discernible que hizo el coach fue dar marcha atrás rápidamente, casi como si quisiera apartarse del camino de Slaughter.

El propio Slaughter fue ambivalente sobre el tema, poniéndose del lado de cada punto de vista en diferentes ocasiones. Quizás su comentario más revelador sobre la jugada tuvo lugar durante una entrevista televisiva en 2000, cuando dijo:

 “Nunca vi a Mike González, el entrenador de tercera base. Si intentó detenerme o no, no lo sé. Nunca miré hacia arriba”

Por su parte, González fue persistente en su relato de la jugada, insistiendo en que con dos outs y el final del orden subiendo, no dudó en saludar a Slaughter en la tercera posición.

Si es así, puede haber sido influenciado por una jugada en la cuarta entrada del Juego Uno, cuando Slaughter triplicó al jardín central izquierdo con dos outs, pero se quedó varado, con los Cardinals perdiendo el juego en entradas extra.

En esta ocasión, Pesky perdió el relevo de DiMaggio, pero González sostuvo a Slaughter en la tercera base cuando claramente pudo haber anotado. González fue criticado por algunos observadores de esa jugada por estar fuera de posición para tomar la decisión correcta.

El séptimo partido marcó el final de la carrera de Miguel González en las Grandes Ligas. En muchos sentidos, su partida fue un símbolo del conflicto que había surgido con los propietarios de Béisbol Organizado en los Estados Unidos.

Este episodio opaco las tres victorias alcanzadas por el zurdo Harry  Brecheen que tuvo microscópico 0.45 de efectividad en la serie.

En los vestidores, sin embargo, después del juego, cuando los periodistas entrevistaron a Slaughter y le preguntaron qué tanto le había gritado González desde el cajón de coach.

Enos dijo que sólo vio cómo agitaba los brazos pero no entendió lo que decía Mike, que estaba tan eufórico que se puso a gritar en español.

¡PÁRATE!, ¡DETÉNTE, CHICO!, ¡TE VAN A PELAR!». 

Un periodista entrevistó al cubano acerca de lo que había gritado para que se fuera al pentágono el corredor y González con sinceridad confesó: «Le gritaba: ¡Párate!, ¡Deténte, chico!, ¡Te van a pelar!».

Las especulaciones no han faltado, hasta del respetable Stan Musial, quien igualmente afirmó que Mike había dado la señal de stop a Slaughter.

La otra especulación, que parece infantil, es que Mike había retenido en tercera a Slaughter, después de conectar triple, en un momento del cuarto juego de la serie, cuando él podía haber anotado un jonrón dentro del terreno.

Los Cardenales perdieron este juego en extra-inning. Terminado el partido, se dijo que Slaughter fue a hablar con su manager Eddie Dyer sobre lo sucedido, después de lo cual Dyer le dijo que si en otra oportunidad sucedía algo similar, que corriera hasta anotar, ya que al final él lo autorizaba a hacerlo.

Claramente, fue una conversación Slaughter y Dyer, Mike nunca supo nada al respecto. Parece  infantil, ya que es un absurdo que un manager mantenga a un coach y le dé autoridad a uno de sus peloteros para no obedecerlo.

Si la conversación tuvo lugar, es muy posible que Slaughter la haya comentado con otros peloteros, lo cual dejaría muy mal parado a su coach ante los otros regulares del conjunto, por lo que el que suscribe estima que esa conversación es poco creíble que haya tenido lugar.

La jugada, llamada por el Times como la novena más emocionante en la historia de series mundiales, más su carrera le valieron un monumento a Slaughter en el Busch Stadium, mientras que en Boston la apodaron “Pesky se quedó con la pelota.”

El portal deportescineyotros.com, señala a propósito, que Enos Slaughter fue exaltado al Salón de la Fama en 1985, y aunque no le quita su mérito como gran pelotero de los Cardenales,  sus numeritos ofensivos no son mejores que los del cubano Orestes Miñoso, que espera en su tumba que su labor sea reconocida por Cooperstown.

MIKE GONZÁLEZ

 

FOTO: Mike González (24 de septiembre de 1890 – 19 de febrero de 1977) fue un receptor, entrenador y mánager interino cubano en las Grandes Ligas durante la primera mitad del siglo XX. Junto a Adolfo Luque, González fue uno de los primeros latinoamericanos en tener una larga carrera en el beisbol de los Estados Unidos.

González disfrutó de una larga y prolífica carrera como receptor y coach de Grandes Ligas, y junto con Adolfo Luque es considerado uno de los dos verdaderos patriarcas del béisbol en Cuba, donde fue jugador, mánager y dueño en la liga cubana desde 1910 hasta 1960. Fue coach con los Cardenales de San Luis, que se proclamaron campeones mundiales en 1946.

Su verdadero nombre era Miguel Ángel González Cordero, el cual nació el 24 de septiembre de 1890 en la localidad de Regla, frente a la bahía de La Habana, se convirtió, aunque fue sólo de forma interina, en 1938, en el primer latinoamericano en dirigir en las Grandes Ligas.

Siempre será recordado por su decisión como coach de tercera base que, según su punto de vista, saludó con la mano o intentó en vano detener a Enos Slaughter cuando este último hizo su célebre «carrera loca”.

Slaughter corrió desde primera base hasta la goma con un doble de Harry Walker para anotar la carrera decisiva en el séptimo juego de la Serie Mundial de 1946.

A pesar de estos logros y del reconocimiento que los acompañó, probablemente se recuerde mejor a González por acuñar una de las frases más famosas del léxico del béisbol mientras se encontraba en una expedición de exploración para John McGraw y los Gigantes de Nueva York.

Serie Mundial de 1946
Equipo (Victorias)MánagerTemporada
St. Louis Cardinals (4)Eddie Dyer98-58, .628
Boston Red Sox (3)Joe Cronin104-50, .675
Fechas de la Serie Mundial:6 de octubre – 15 de octubre 1946
Hall of Famers:

(Miembros Salón

de la Fama Cooperstown)

Cardinals: Stan MusialRed SchoendienstEnos Slaughter
Red Sox: Joe CroninnBobby DoerrTed Williams.

Umpires: Cal HubbardAl Barlick

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