Teófilo Stevenson/ Fuente Externa

Por Rafael Baldayac
EFEMERIDES ESPECIALES 2 DE AGOSTO 1980:
Teófilo Stevenson, atleta que una vez dijo que prefería el cariño de sus compatriotas cubanos que recibir millones de dólares para saltar al boxeo profesional, hace 40 años que se convirtió en primer boxeador en conquistar tres medallas de oro olímpicas en la misma división.
Stevenson campeón olímpico de los “super-heavyweight” logró el 2 de agosto de 1980 derrotar con una decisión 4-1 a Pyotr Zayev, de la Unión Soviética, para ganar la presea dorada en los Juegos Olímpicos de Moscú.
Con este resonante triunfo el cubano logró colgar en su pecho su tercera presea dorada en los Juegos Olímpicos para repetir la gesta que logró en 1972 en Múnich y en 1976 en Montreal. También ganó los mundiales de boxeo amateur en 1974, 1978 y 1986.
Stevenson que murió el lunes 10 de junio de 2012 a la edad de 60 años víctima de una cardiopatía isquémica, 60 años, era dueño de una derecha demoledora y un magnífico juego de manos y de pies.
El peleador cubano se consagró campeón olímpico e hizo soñar a muchos con una pelea frente a Muhammad Alí. Pero el duelo entre el peleador amateur y el profesional nunca se concretó.
Es así como Stevenson, su compatriota Félix Savón y el húngaro Lazlo Papp se convirtieron en los únicos boxeadores en la historia con tres medallas olímpicas de oro.
«Los Juegos Olímpicos de Múnich y de Montreal son los recuerdos más grandes que tuve en mi vida, es la mejor etapa de mi carrera», recordó Stevenson en una entrevista antes de su muerte, y mientras estuvo hospitalizado 15 días por un problema cardiovascular.
Del seno de una modesta familia a tri-campeón olímpico
«Pirolo», como le decían cariñosamente en la isla, nació en el seno de una modesta familia el 29 de marzo de 1952 en el pueblo de Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas, a unos 650 kilómetros al este de La Habana.

Su padre, Teófilo Stevenson Pearson, era de la isla antillana de San Vicente, y su madre Dolores Lawrence era cubana.
Tenía 14 años cuando disputó su primer combate en la división de los 71 kilos en Las Tunas. Dos años después se coronó campeón nacional juvenil y en 1970 conquistó su primer título internacional en el campeonato centroamericano y del Caribe en La Habana.
En los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali, Colombia, Stevenson perdió por puntos (3-2) en la semifinal frente al estadounidense Duane Bobick, y obtuvo el bronce.
Una derrota que le sirvió al cubano, que más tarde diría que «cuando se sacan experiencias (de la derrota), después se gana».
En 1972, con 20 años, el cubano deslumbró al boxeo amateur en los Juegos Olímpicos de Múnich. En la primera pelea, Stevenson se enfrentó con Bobick y lo noqueó en el tercer asalto.
Robert Surkein, un dirigente de la federación estadounidense de boxeo, comentó después que «el Stevenson que vi ganarle a Bobick en Múnich 72, era entonces superior al (Cassius) Clay (luego conocido como Alí) que ganó los 81 kilos en (los Juegos Olímpicos de) Roma 60».
Se vislumbró la llamada «Pelea del Siglo» entre Alí y Stevenson,
«Uno no tiene tiempo de ver su derecha. Y cuando la ve, es porque la tiene ya sobre el mentón», recordó el alemán Peter Hussing, a quien Stevenson dominó en apenas cuatro minutos y tres segundos en la semifinal olímpica en Múnich.

Tras conquistar el título mundial amateur en 1974, la revista Sports Illustrade publicó un reportaje con el título, «Antes rojo que rico».
Y como comentario señaló, «démosle dos, quizás tres años más, y probablemente tendremos en él un campeón mundial de los pesos pesados del boxeo profesional… empero, él asegura que no lo hará».
Dos años después Stevenson dio una clase de boxeo en los Juegos Olímpicos de Montreal, donde noqueó al rumano Mircea Simon, en el tercer asalto de la final.
«Es el peleador más perfectamente balanceado que yo haya visto jamás», comentó poco después el legendario entrenador estadounidense Emmanuel Steward.
El promotor Don King afirmó que «sería fenomenal como profesional… tiene la misma clase que Alí y que (Joe) Frazier», las dos grandes figuras del peso completo en las décadas de los 60 y 70.
A partir de ese momento se vislumbró la llamada «pelea del siglo» entre Alí y Stevenson, que nunca se concretó por la renuencia a abandonar el boxeo aficionado.
«Todo el mundo quería a Teófilo», recordó en esa época, Angelo Dundee, el legendario manager de Alí. «Yo nunca estuve tras de él porque yo tenía al campeón.
Tenía a Alí». Como condición los cubanos pidieron que Stevenson no perdiera su estatus amateur, pero a pesar de diversas negociaciones, la pelea nunca se dio.
Stevenson recibió varias ofertas de dinero para saltar al profesionalismo, pero su respuesta fue: «Prefiero el cariño de ocho millones de cubanos».
En mayo de 1978, Stevenson conquistó su segunda corona mundial amateur y, en octubre, arrolló en pocos segundos al estadounidense Jimmy Young, en el Madison Square Garden de Nueva York, en un fogueo de boxeo entre Cuba y Estados Unidos.
Un ideal para no pelear con Alí
El convirtió en una figura de primer orden en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, oficialmente conocidos como los Juegos de la XXII Olimpiada, que fueron celebrados en esta ocasión en Moscú, capital de la Unión Soviética, entre el 19 de julio y el 3 de agosto de 1980.

Se recuerda que la candidatura fue lanzada a último momento y Moscú ganó la elección por 39 votos contra 20 que recibió Los Ángeles en la Sesión del Comité Olímpico Internacional en Viena.
Las olimpiadas de Moscú se recuerdan por la división del mundo olímpico. Participaron 5179 atletas (4064 hombres y 1115 mujeres) de 80 países, compitiendo en 21 deportes y 204 especialidades.
Después de su victoria en 1980 en Moscú, Stevenson sufrió varios reveses y muchos auguraron el final de su carrera. Sin embargo, el púgil se propuso ganar otra medalla de oro en 1984, una gesta que no alcanzó porque Cuba no asistió a esos Juegos en Los Angeles.
Dos años después, Stevenson conquistó su tercer y último título mundial en Reno, Estados Unidos.
La historia del púgil cubano se resalta sobre todo porque ganó en tres Juegos distintos, y nunca demostrar su talento en el campo profesional a pesar de haber tenido la oportunidad.
El ciclo de victorias de Stevenson, todas ellas en categoría de pesos pesados, comenzó en Múnich, en 1972.
Al igual que Papp, revalidó su título en las dos siguientes, y la duda de saber si pudiera haber sido el primer boxeador en hacerlo en cuatro ocasiones no pudo resolverse al boicotear también Cuba la edición de Los Ángeles de 1984.
Esas victorias en el campo amateur, que se completaron con la consecución de dos títulos en los Juegos Panamericanos y tres Campeonatos del Mundo, no se pudieron completar con el paso al profesionalismo, ya que para ello, el cubano debía desertar del régimen de su país.
Prefería el cariño de cubanos que el dinero del mundo.
Sin embargo a esos comentarios de algunos cubanos el propio Stevenson le respondía que prefería el «el cariño de ocho millones de cubanos» antes que todo el dinero del mundo.

Y, a pesar de que desde su primer oro le llegaron las ofertas, de las que destacaron un ofrecimiento de pelea ante el campeón Joe Frazier tras su primer oro olímpico y dos intentos de organizar la Pelea del Siglo ante Mohammed Alí.
El primer intento se fraguó tras los Juegos Olímpicos de Montreal, en 1976. Ante la negativa del boxeador de renegar del régimen cubano, se orquestó una propuesta por parte de la Federación Cubana, bajo el visto bueno del presidente cubano Fidel Castro.
La propuesta consistía en programar cinco peleas de tres asaltos entre los dos púgiles, de manera que el cubano no perdería su condición de amateur, ya que la bolsa hubiera ido a parar a manos de su federación.
Esta propuesta fue rechazada por la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA) y el Consejo Mundial de Boxeo. Dos años más tarde, en 1978, la AIBA dio luz verde a la propuesta cubana, pero esta vez fue el propio Alí quien desestimó la propuesta, alegando que tenía mucho que perder peleando ante un amateur.
El retiro oficial del legendario boxeador se anunció en julio de 1988 cuando Cuba decidió no asistir a los Juegos Olímpicos de Seúl.
Castro, un apasionado del deporte, elogió a Stevenson
El ex presidente Fidel Castro, un apasionado del deporte, elogió a Stevenson en un discurso pronunciado el 28 de septiembre de 1972 cuando expresó que «merece el reconocimiento de nuestro pueblo por sus éxitos deportivos… él dejó un ejemplo todavía más valioso, (cuando) dijo que él no cambiaba su pueblo por todos los dólares del mundo».

Stevenson era uno de los deportistas más carismáticos y más queridos de la isla, y por eso siempre le perdonaron algunos vicios como su afición por el alcohol.
En 1999, Stevenson protagonizó un incidente en el aeropuerto de Miami donde tuvo un altercado con un empleado. Según el boxeador, la persona se le acercó para insultar al régimen cubano.
Stevenson vivía en una cómoda casa del barrio capitalino del Náutico, tenía dos hijos Heles, nacida en 1984 y David, nacido en 1994. Era vicepresidente de la Federación Cubana de Boxeo y vicepresidente de la comisión de atletas del Instituto de Deportes de Cuba (INDER).
Todos estos impedimentos, negándose al mundo profesional, su gran balance deportivo y su lealtad al régimen cubano, convirtieron a Teófilo Stevenson en la mayor leyenda olímpica cubana hasta que falleció en 2012 por una dolencia cardiaca.
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