EFEMERIDES ESPECIAL 17 DE NOVIEMBRE 1992:

Por Rafael Baldayac
Miguel Diloné despues de 16 temporadas ensuciando el uniforme aguilucho con su excitante juego, comenzó a escribir un nuevo capítulo en la historia del beisbol dominicano logrando hace tres décadas, el más exitoso debut en condición de manager-jugador de la tropa cibaeña.
Cumpliendo su primer compromiso como jugador activo y dirigente Miguel Diloné se convirtió en el héroe ofensivo de su tropa al llevar a las Aguilas Cibaeñas a un resonante triunfo 10-5 sobre los Azucareros-Toros- del Este en el estadio Francisco Michelli, de La Romana.
Las Aguilas viajaron al corral taurino para el partido celebrado el martes 17 de noviembre de 1992 donde Diloné se colocó en la alineación primero en el orden y bateador designado disparando tres dobles en cinco turnos, remolcando tres carreras y anotando otra tres vueltas.

Hasta ese día había dirigido el equipo cibaeño el antiguo estelar defensor de la segunda base Julián Javier, quien cedió su posición a Diloné luego que explicaran que el compromiso era hasta esa fecha, siendo el propósito del mismo aplicar un enérgico plan disciplinario dentro del club.
Ricardo–Tito-Hernández quien ocupaba la presidencia la inesperada salida de Javier, convenció a Diloné para que asumiera la rienda del club, que tenía como madrina a la joven July Ramírez, controversial candidata a Miss Republica Dominicana.
Ese año las Aguilas conquistan su undécimo campeonato, iniciando algo sin precedente en el beisbol dominicano. Los cibaeños establecieron a partir de ahí una larga hegemonía de diez coronas en un periodo 15 temporadas en la liga dominicana, entre 1993 al 2008.
Es con Miguel Diloné en rol de manager que las Aguilas abren este exitoso periodo de triunfos superando en la final 4-1 a los expansionistas Toros del Este.
Guelo Diloné logró ganar el título sin haber tenido ninguna experiencia previa como timonel. La llamada Saeta Cibaeña tomó el comando del club en sustitución de Julián Javier con marca de 12-7 y procedió hasta clasificarlo en segundo lugar de la vuelta regular (29-17).

Las Aguilas contaron con Tom Marsh, quien se convirtió en el tercer aguilucho en conquistar el título de bateo en el mismo año que ganan el campeonato. Omar Moreno fue el primero (1977-78) y Stanley Javier (1986-87).
Como estratega Diloné, quien no jugó en la postemporada, ganó la serie semifinal o Round Robin (12-6) y cerró la justa venciendo a los Toros en la final (4-1) para conquistar la corona que por cinco años habían exhibido los equipos capitalinos, cuatro de ellos en poder los escarlatas.
Héroes de la final fueron Stanley Javier (bateo 412 con tres dobletes, 4 vueltas anotadas), William Suero (líder bate de la serie con 588, 2 remolcadas, una base robada), Luis Polonia (389 con un triple).
El picheo lo encabezó Hipólito Pichardo (1-0, 129, solo 2 limpias en 14.0 innings y 5 ponches), J: J: Bautista (1-0, 1.35, con 6 ponches en 6.2 de entradas), Dave Johnson (1-0, 1.29). Tony Peña, Moisés Alou y Arturo Peña también aportaron a la causa.
MANAGERS JUGADORES EN BEISBOL DOMINICANO

El primero en ser nombrado manager-jugador en la liga dominicana fue Manuel Mota con los Tigres del Licey en la Serie Final de 1970 cuando el titular Billy Muffett se lesionó en las prácticas antes del choque inicial al golpearlo en la cabeza una bola.
Mota condujo al grupo añil a la conquista de la corona frente a las Águilas, pero su labor como jugador en el evento se limitó a batear de emergente en una ocasión.
Cuando realmente tuvo un desempeño esplendoroso fue en la siguiente campaña. Los Tigres; clasificados y prácticamente dueños de la primera posición, sorprendieron despidiendo al dirigente Fred Hatfield nombrando a Mota en su lugar, conduciendo este el equipo en los últimos seis partidos de la Serie Regular.
En la Serie Final volvió a coronarse en el único certamen de este tipo pactado a once juegos, ganaron seis y únicamente perdieron uno contra el Escogido, y además, defendió el bosque central disparando para promedio de .308.

Posteriormente, representando el béisbol nacional en la Serie del Caribe; logró un éxito inédito que no se ha repetido, ganaron la serie invictos y Mota fue elegido Jugador Más Valioso además de ser el dirigente campeón.
El primer manager y jugador que obtuvo una corona en el béisbol dominicano fue el norteamericano Norman Sherry con los Leones del Escogido en 1959-60, según expone Tony Piña Campora en su columna Presencia Dominicana.
Sherry era el receptor de un súper equipo que había sido dirigido en casi toda la campaña por Pete Reiser, pero este tuvo que ausentarse decidiendo la dirección ejecutiva de los rojos confiar en Sherry para sustituirlo.
Los rojos se coronaron campeones ganando a las Estrellas Orientales cinco de seis encuentros, imponiendo marcas ofensivas, algunas aún vigentes.
Tony Peña es el otro caso de un manager jugador que logra el cetro de campeón en el beisbol profesional dominicano.
El montecristeño recibió la responsabilidad de dirigir a las Águilas en la campaña 1997-98, ya en las postrimerías de su ilustre carrera como receptor, y le tocó disparar en la Serie Final, en rol de bateador emergente frente al Licey, el batazo que decretó el triunfo, un globo de sacrificio a un envío del relevista José Mesa.

Con Tony como capataz las Aguilas ganaron de manera invicta (6-0) la Serie del Caribe celebrada en febrero de 1998 en Puerto La Cruz, Venezuela.
Se recuerda que en los albores del béisbol era muy frecuente que el dirigente fuera uno de los jugadores del equipo.
Es bueno recordar que en la primera etapa de nuestro beisbol profesional, en la temporada inicial de la pelota de verano, en 1951, los dirigentes iniciales de Escogido y Águilas fueron José Saint Claire (Pepe Lucas) y Rafael Valdez, respectivamente, el primero su inicialista y el segundo defensor de la tercera base.
Saint Claire finalizó al frente de los rojos llegando a la final que perdió del Licey y Valdez fue sustituido luego por Martín Dihigo. Esa práctica ha entrado en desuso en el beisbol moderno.
LAS AGUILAS LOGRARON 11MO. TITULO DE CAMPEÓN
Las Aguilas se levantaron como el Ave Fénix para alzarse con la corona número once despues de terminar la temporada anterior, 1991-92, en el último peldaño. Era la segunda ocasión que los cibaeños lograban esta proeza en la historia de la pelota nativa.
También era la segunda vez que las Aguilas ganaban el campeonato en una temporada que coincidía de nuevo con la visita, en octubre de 1992, del Papa Juan Pablo II en ocasión de la celebración del Quinto Centenario.

Compitiendo en el quinto campeonato, de ocho que se celebraron, con cinco equipos el conjunto aguilucho ( 29-17), limitado a 46 partidos, termino en el segundo lugar de la ronda regular, a solo medio juego de líderes, Estrellas Orientales (30-17) que agotaron 47 encuentros.
Los azules del Licey (22-25) finalizaron tercero, los Toros del Este (19-29) se clasificaron en la cuarta posición, dejando fuera a los rojos del Escogido (18-30) en el irregular certamen beisbolero.
Ofensivamente en la serie regular brillo el jardinero importado Tom Marsh al convertirse en el décimo aguilucho en ganar el título de bateo con .318 (129-41) jugando solo 35 partidos con 19 impulsadas. Otros cibaeños que lograron lideratos de liga fueron Omar Ramírez en turnos (185) y Bernie Tatis en triples (5).
El lanzador del año en el equipo resultó Arturo Peña que salvo 10 partidos, por quinta temporada consecutiva, esta vez con efectividad de 1.95, marca de 3-1 y 23 ponches en 27.2 entradas.
La rotación abridora al inicio de la contienda estuvo encabezada por el superprospecto de los Mets de New York José Martínez, que debutó en la liga con marca de 5-0, 2.88 de efectividad con 28 ponches en 50 entradas lanzadas, para obtener la distinción de Novato del Año.
Completaron el staff el veterano José Joaquín Bautista, el zurdo Johnny Guzmán, únicos con juegos completo en la campaña, José Lima, novel lanzador del año en la campaña anterior, y el importado Dennis Wiseman, dominante en la segunda mitad del torneo con 4-2, 1.79 de efectividad en ocho aperturas.
Al frente de la tropa del Cibao estuvo primero el legendario Julián Javier, quien en medio de la campaña regular entrego el mando al veterano Miguel Diloné clasificando al equipo para la postemporada y ganando cómodamente la semifinal o Round Robin.
Sellaron su ticket hacia la final al vencer el 19 de enero de 1993 en Santiago a las Estrellas de Oriente 2 carreras por una detrás de una excelente labor monticular del veterano Apolinar García y el prometedor José Lima, ganador del premio Novato del Año la campaña anterior.
García tuvo un gran dominio en el Round Robin, siendo este su tercer triunfo sin derrotas, para convertirse en héroe junto al importado Dave Johnson que hilvano una cadena de 28.2 de entradas lanzadas en blanco durante cuatro aperturas consecutivas.
Tony Peña volvió a comandar la ofensiva de cibaeños con promedio de .434 para imponer marca como líder de bateo y de porcentaje de embasarse, siendo nombrado Jugador Más Valioso de esta ronda semifinal.

Una magnifica marca de 12-6 tuvo Diloné como estratega en esta fase de semifondo, pasando las Aguilas a la final por vigésima ocasión, esta vez contra los expansionistas romanenses (10-9) que vencieron en un desempate a los bengaleses en el Todos Contra Todos.
En la postemporada la Aguilas contrataron al conocido Dave Johnson, para unirlo en la rotación a José Martínez, Dennis Wiseman y Apolinar García, que tuvo 3-0 en el Round Robin. Enviaron al bullpen al zurdo Johnny Guzmán, a José Lima y a JJ Bautista, con Arturo Peña siendo era el as del relevo. Allí ayudaron los novatos José Luis Mussett y Julián Vásquez.
Aguilas y Toros jugaron en la final bajo el sistema de dos partidos consecutivos en cada sede debido a la distancia entre Santiago y La Romana.
La escuadra cibaeña jugó su beisbol basada en velocidad, defensa y picheo. Fueron líderes en estafas con los veloces Luis Polonia, William Suero, Stanley Javier y Bernie Tatis.
Defensivamente exhibían la mejor línea central en muchos años con la presencia del estelar Tony Peña (catcher), Félix Fermín (Ss), William Suero (2b) y Moisés Alou (Cf).
Tenían como bateador designado al veterano Carmelo Castillo, quien solo jugó en la postemporada con las Aguilas. Alou, Peña y Castillo combinaron 30 vueltas remolcadas en la semifinal.
Los principales hombres en la banca eran Alex Arias, Carlos Fermín, Omar Ramírez, Bernie Tatis, Benny Castillo y los veloces J. Francisco y Trovin Valdez.
Picheo, defensa y experiencia fueron los elementos clave del triunfo aguilucho a juicio del dirigente Miguel Diloné. “porque aun cuando teníamos un buen grupo de bateadores, lo clave en esta final, no fue la ofensiva, sino este excelente picheo, buena defensa y la experiencia de estos hombres”.

El Lider en hits de todos los tiempos en la pelota dominicana en su rol de mandamás introdujo importante cambios en el escuadrón cibaeño que le rindieron beneficios de inmediato.
Los abridores José Lima y Johnny Guzmán fueron llevados al bullpen y convirtiendo el relevo en algo monstruoso para la postemporada.
Diloné que se apartó del juego y se concentró en dirigir dijo: “No fue una tarea fácil, ya que tuve que convencer a ambos y explicarle sobre la importancia de tener un picheo fuerte en medio del juego”. “No teníamos un zurdo fuerte y esos fue esencial para llevar a Guzmán a ese rol”.
ROSTER DEL EQUIPO TEMPORADA 1992-93:
MANAGER: Miguel Diloné

Coaches: Juan Espino, Victor Ramírez, Julito Martínez, Jacobo Ureña, Moreno Marcelino.
Lanzadores: Kile Abbott, J.J. Bautista, Tony Borland, José Cabrera, Steve Dixon, Miguel Fermín, Manuel Furcal, Apolinar García, Victor García, Johnny Guzmán, Fernando Hernández, Dave Johnson, José Lima, José Martínez, Greg Matthews, Cesar Mejía, José Luis Mussett, Arturo Peña, Julián Tavarez, Julián Vásquez, Dennis Wiseman.
Receptores: Ramón Bonilla, Giovanny De León, Ed Fulton, Tony Peña y José Nicolas Sued.
Infielders: Esteban Beltré, Julio Bruno, Carlos Fermín, Félix Fermín, Wascar Genao, Carlos David González, Edward Martínez, Ramón Darío Martínez, Rafael Mercado, Elvin Paulino, Richard Ramírez, Andrés Rodriguez, William Suero, Frank Valdez, Quilvio Veras.
Jardineros: Moisés Alou, Darío Batista, George Canales, Benny Castillo, Patricio Claudio, Miguel Diloné, Miguel García, Tom Marsh, Luis Polonia, German Ramírez, Manny Ramírez, Omar Ramírez, Bernie Tatis.



