
Por Rafael Baldayac
EFEMERIDES ESPECIALES 17 DE AGOSTO 2008:
Hoy se cumplen 12 años de las históricas 8 medallas de oro que Michael Phelps ganó en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. El nadador estadounidense consiguió un récord absoluto. Nadie hasta ese momento había sido campeón olímpico ocho veces en unos mismos Juegos.
Todavía más, posiblemente nadie volverá a lograr esa hazaña. Fueron cinco oros individuales y otros tres en relevos. En siete de las finales, Phelps y sus compañeros batieron el récord del mundo. En la restante, el récord fue olímpico.
Unos resultados alucinantes, dignos de un ser irrepetible, de una leyenda de la natación y del deporte. Los ocho oros llegaron entre el 10 y el 17 de agosto de 2008.
Phelps, que se retiró de la natación en 2016 con 28 medallas olímpicas (23 de ellas de oro), ha querido explicar para qué le sirvieron a él esas 8 medallas de Pekín.
Como ocurrieron las cosas en el magno evento mundialista. Pues, Michael Phelps llegó a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 con seis medallas de oro y dos de bronce en los Juegos de Atenas. Todos se preguntaban si podría vencer el record de Mark Spitz, quien se colgó siete preseas doradas en Múnich 1972.
El reto no era menor. La cantidad de competencias y el corto periodo en que se realizarían hacían que el desafío pareciera imposible. Por si fuera poco Phelps nadaría brazada a brazada contra otros de los mejores deportistas de su generación, como el húngaro Lazlo Cseh y el estadounidense Ryan Lochte.
En este proceso el primer oro llegó el 10 de agosto en 400 metros estilos. Una prueba que requiere un esfuerzo descomunal con 50 metros nadando los cuatro estilos combinados: mariposa, espalda, braza y crol.
Récord, proezas y medallas de Phelps
Phelps nadó el primer parcial, el de mariposa, más rápido que nunca en 54 segundos y 92 centésimas. Al final, el nadador de Baltimore batió el récord mundial en 4 minutos 3 segundos y 84 centésimas.

Michael adelantó por casi tres segundos a sus rivales. En la tribuna, lo habían observado todo el entonces presidente George Bush, su esposa y George Bush padre. Con un tiempo de 4:03:84 minutos, Phelps había dado el primer paso hacia la historia.
Era su octava plusmarca mundial consecutiva en 400 estilos. Aquel día anunció que era la última vez que nadaba esa prueba. La dominó durante seis años, desde 2002.
En ese tiempo rebajó el récord en ocho segundos, una auténtica barbaridad. El húngaro Cseh y el estadounidense Lochte lo acompañaron en el podio de Pekín.
Era 11 de agosto. Ese dia marcó el segundo oro de Phelps en Pekín el cual fue compartido con sus compañeros de EEUU. Pero Phelps estuvo a punto de perder.
Era la final del relevo 4×400 y todo indicaba que sería el equipo francés quien se llevaría la gloria a casa. En el último relevo, el estadunidense Jason Lezak metió el acelerador a fondo y logró sobrepasar a Alan Bernard en los últimos 100 metros de la prueba.
Los cuatro batieron el récord mundial de 4×100 metros libre. El último relevo realizado por Lezak, hizo que el sueño de Phelps de batir a Spitz continuase vivo.
Lezak recuperó seis décimas en 50 metros a Francia para ganar el oro y batir el récord mundial con 3 minutos 8 segundos y 24 centésimas.
Michael celebró con un grito a todo pulmón y se volvió a llenar de esperanza. Las siguientes medallas cayeron con facilidad. Phelps conquistó los 200 metros libres, los 200 mariposa, el relevo 4×200 metros libres y los 200 combinados.
El 12 de agosto llegó el tercer oro de Michael Phelps en Pekín. Fue en 200 metros libre. Otra exhibición. Un nuevo récord mundial. Phelps sumaba ya nueve oros olímpicos igualando la proeza de Paavo Nurmi, Mark Spitz, Larisa Latynina y Carl Lewis, otras cuatro leyendas olímpicas. Phelps sacó al segundo clasificado, el coreano Park, 1 segundo y 89 centésimas.
Su prueba más difícil en Beijing 2008
Michael Phelps ganó su sexto oro en Pekín, el 15 de agosto de 2008. Lo hizo en 200 metros estilos con un nuevo récord del mundo. Curiosamente fue en la braza donde marcó diferencias. En el estilo en que se creía que flojeaba más. Nada más lejos de la realidad. Phelps sumaba un nuevo oro y se colocaba a tan solo uno de igualar a Mark Spitz y a dos de superarlo.

Pero aún se presentaría otro obstáculo para la estrella de la alberca. En la final de 100 metros de mariposa, la séptima medalla se le complicó a Phelps. Milorad Cavic estuvo a punto de quitarle la gloria y el estadounidense sólo se libró por una centésima de segundos.
Ese 16 de agosto, todo estaba preparado para que Michael Phelps subiera a lo más alto del podio de Pekín por séptima vez. Llega, pero con suspense y con mucha polémica. La llegada de los 100 metros mariposa se decide por una sola centésima. 50.58 para Phelps, 50.59 para Cavic.
La foto finish demostró que Phelps ganó sin ninguna duda, con una remontada sensacional. En los primeros cien metros no era ni bronce. A la llegada sumaba un nuevo oro y récord olímpico. Muchos recordaran que el resultado fue tan cerrado que el mismo Phelps pensó que había perdido hasta que el número 1 apareció junto a su nombre en las pantallas gigantes de la alberca.
Incluso el equipo olímpico de serbio presentó una reclamación oficial para que se revisara el veredicto sobre el nadador ganador.
Un análisis electrónico comprobó que Phelps tocó primero la pared final. Los jueces tuvieron que poner en cámara lenta la repetición al ritmo de un cuadro cada 10 centésimas de segundos, ya que en la cámara lenta normal parecía un empate.
Cavic finalmente se resignó al resultado. “La gente lo planteará durante años y dirá: tú ganaste esa carrera. Si pudiéramos hace resto de nuevo, lo ganaría “dijo a la prensa el nadador.
Phelps lo había logrado. Ya había empatado con Mark Spitz, quien dijo estar contento por Michael.
El cuarto y el quinto oro llegaron el mismo día.
El 13 de agosto, Phelps ganó en 200 mariposas y en 4×200 metros libre junto a tres compañeros. El nadador americano se convertía en el olímpico con más medallas de oro. Nadie le superará en la vida.

Michael Phelps sorprendió con sus declaraciones tras el oro en 200 mariposas. Dijo que sus gafas se llenaron de agua y que no vio nada desde la mitad de carrera.
Lo nunca visto, Phelps ganaba un oro hasta a ciegas. Una hora más tarde se colgó el segundo oro de aquel día. El quinto en Pekín. El undécimo oro olímpico de su carrera. Se escribe pronto.
Estoy feliz de que alguien haya sido inspirado por lo que hice… Siendo que me quitaron una gran carga en mi espalda”, declaró Mark.
Es así como el equipo estadounidense con Michael Phelps, Aaron Peirsol, Brendan Hansen y Jason Lezak gana 4 relevos combinados de 100 m en los Juegos Olímpicos de Beijing en el récord mundial de 3: 29,34; La octava medalla de oro de los Juegos de Phelps para romper el récord de 1972 de Mark Spitz (7).
Pero no era suficiente… y el Tiburón de Baltimore aún tenía sed de éxito. Falta solo una carrera para que Phelps rompiera todos los moldes. El relevo combinado 4×400 se llevó a cabo ante 17 mil personas, mientras que miles de millones más siguieron la transmisión en sus televisores.
La octava maravilla de Michael Phelps llegó un histórico 17 de agosto. Tenía 23 años y se convirtió en el único humano capaz de ganar 8 medallas de oro en los mismos Juegos Olímpicos.
Esta proeza fue completada con un récord mundial del relevo 4×100 estilos. Los que vimos aquella barbaridad de Michael Phelps debemos sentirnos afortunados, porque con total seguridad nunca más volveremos a verlo en nuestra vida.
Nadie tiene más medallas, nadie tiene más oros y nadie ha sido capaz de ganar tantos en unos mismos Juegos Olímpicos. Michael Fred Phelps (Baltimore, 1985) es leyenda olímpica viva. Con 22 medallas, 18 de ellas del metal dorado, logradas en cuatro participaciones, copa el medallero histórico. Es sin ninguna duda, el rey de la historia de los Juegos.
Y eso que Phelps comenzó a nadar casi por casualidad. No le gustaba el agua. De hecho, le daba miedo. Pero encontró en la piscina una vía de escape para no pasar tiempo en casa y ver las continuas y fuertes discusiones de sus padres, que se acabarían divorciando. Sus hermanas fueron quienes le convencieron, sobre todo Whitney, quien iba para figura de la natación hasta que le frenó en seco una lesión de espalda.
El histórico 17 de Agosto de 2008
Aquel 17 de Agosto de 2008, a las 11:45 de la mañana, hora local en Pekín, Aaron Peirson, el primer nadador del equipo estadounidense, entró al agua para nadar la sección de dorso.
Lo siguió Brendan Hansen en el estilo de pecho. Phelps fue tercero en dar su vuelta y realizó los 100 metros de mariposa más rápidos que se habían visto en el torneo olímpico.
El sello final lo estampó Jason Lezak con el último relevo y el equipo de Estados Unidos acabó por encima de sus colegas australianos por sólo medio segundo. Remató en libre para que su equipo superara por medio segundo a Australia.

Luego de la prueba final, lo primero que hizo Phelps fue abrazar a su madre Deborah y a sus hermanas Whitney y Hilary.
Parece que todo esto fue una larga odisea, pero en realidad las carreras que llevaron a Michael Phelps a situarse en el cuadro de honor olímpico se llevaron a cabo en tan sólo una semana.
La racha ganadora de Phelps no paro ahí y hasta el año 2018, tenía 23 medallas olímpicas en su trayectoria. Sin embargo, esta cifra podría aumentar.
Aunque Michael había dicho una y otra vez que no volvería a la natación competitiva ni aparecerá en Tokyo 2021., pero también declaró que si los deseara, podría estar en forma a tiempo para ese evento universal.
La última carrera famosa de Phelps acabó en derrota en el 2017 cuando Discovery Channel lo invitó para una competencia simulada contra un tiburón blanco, como parte de la “Semana del Tiburón. Michael perdió y esta vez, no quiere l revancha.
Michael Phelps es nombrado mejor deportista olímpico de todos los tiempos
Michael Phelps volvió a ser el centro de atención del deporte mundial, esta vez por el título que Sports Illustrated le concedió el 12 de diciembre 2016 durante la celebración de la gala «Sports Illustrated Sportsperson of the Year» en el Barclays Center de Brooklyn.

No es la distinción de Deportista del Año, que en ese 2016 ha ido a parar para LeBron James, pero sí el de mejor deportista olímpico de todos los tiempos («Greatest Olympian of All Time»).
Tres de sus compañeros olímpicos tuvieron la suerte de presentar este nuevo galardón para el Tiburón de Baltimore: el nadador Tom Dolan, la gimnasta Aly Raisman y la atleta Jackie Joyner-Kersee. Fueron los encargados de presentar la distinción con el título de «Mejor deportista Olímpico de todos los tiempos».
Phelps es el deportista con más medallas olímpicas, concretamente 28 medallas, 23 de ellas de oro.
En su discurso, Phelps calificó el premio como de «tremendo honor» y describió a James como una «verdadera fuente de inspiración».
Hizo un recorrido por los comienzos de su carrera y por el último año, que le permitió hacerse con seis medallas en los Juegos Olímpicos de Río (5 de oro y una de plata) después de tomarse un tiempo tras los Juegos de Londres.
También fue elegido como abanderado de Estados Unidos en la Ceremonia de Apertura de Río, además de haberse convertido en marido y padre.
«Ser capaz de ver todo esto y mirar hacia atrás en mi carrera, me parece casi imposible», dijo Phelps. «Como han dicho estos chicos -Dolan, Raisman y Joynes-Kersee-, todo es el resultado de trabajo duro y dedicación. Me acuerdo cuando de niño soñaba con ganar una medalla olímpica».
«El hecho de haber podido disfrutar de un año más después de mi retirada y terminar las cosas exactamente como yo quería, sé que hay personas que saben lo que se siente en ese momento, me siento como si estuviera en la cima del mundo. He podido casarme durante este año, tener mi primer hijo. Me siento realmente el hombre más afortunado del mundo».
Leron James no se cortó en elogiar a Phelps durante su discurso, «Eres lo más parecido a un pez. Literalmente. No tengo ni idea cómo haces lo que haces».
Ha sufrido graves depresiones con ideas suicida
Tras el décimo aniversario de sus ochos medallas olímpicas Michael Phelps concedió una entrevista a la cadena CNN, en la que confesó que «hace dos o tres semanas sufrí una depresión bastante fuerte. Esto es algo que va a continuar pasando en mi vida».

Foto: swimmingworldmagazine.com
Phelps, que en enero de 2018 confesó que ha sufrido graves depresiones y que llegó a pensar en el suicido, ha querido trasladar su propia experiencia personal a su fundación:
«Desde que entendí la importancia de mi propia salud mental también hemos trabajado duro en implementar un componente sobre la concienciación sobre la salud mental».
En esa entrevista el ‘Tiburón de Baltimore’ agradeció el apoyo de su esposa en todo su proceso de recuperación, «mi mujer es mi todo, es mi cable a tierra», y descartó volver a competir en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, «ese capítulo está cerrado».
Hace 12 años, después de ganar ocho medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín, recibió una bonificación de un millón de dólares.
Había una cosa, y sólo una cosa, que quería hacer con ese dinero… y empecé con la fundación Michael Phelps Foundation», escribió Phelps en su cuenta de Instagram.
Michael Phelps, que tiene actualmente 35 años, tiene bien claro que su prioridad ahora es su Michael Phelps Foundation:
«Estoy increíblemente orgulloso de lo lejos que ha llegado mi fundación… ¡pero nos queda mucho trabajo por hacer!», dijo en el 2018.
En la Fundación Michael Phelps se dedican a «enseñar la importancia de la seguridad en el agua y en como tener un estilo de vida saludable y activo».
Su vida en el agua comenzó a los siete años. El pequeño Phelps se puso a nadar, donde pronto se destacó. A los once comenzó a entrenarle Bow Bowman, el que se convirtió en su técnico inseparable, su gran mentor y amigo.
En plena adolescencia tanto Bowman como el propio Phelps se dieron cuenta de que había potencial para la natación y por eso dejó los estudios para dedicarse por completo a la piscina.
De hecho, es el único estadounidense que pasó de aficionado a profesional sin haber competido en los campeonatos universitarios.
Las 8 medallas de oro de Michael Phelps en JJOO Beijing 2008
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