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Efemerides Rafael Baldayac

Lou Gehrig el “Hombre de Hierro”, que hablaba con su bate

A diferencia de Babe Ruth, Gehrig dejaba que su bate hablara por él… Sus personalidades eran diametralmente opuestas — Ruth era carismático, alegre, enorme, con una personalidad que no cabía ni en el Yankee Stadium. Mientras que Gehrig era un hombre recatado, conservador, tranquilo y rayando en la introversión.

EFEMERIDES ESPECIAL 1 DE JUNIO 1925:

Por Rafael Baldayac

Lou Gehrig salió a batear de emergente por el torpedero Pee Wee Wanninger en el octavo episodio en un partido celebrado el lunes 1 de junio de 1925. Gehrig comenzó de esta forma a forjar su record de 2,130 partidos consecutivos y la finalizó el 2 de mayo de 1939.

Gehrig falló con un elevado al prado izquierdo contra Walter Johnson en este partido disputado en el Yankee Stadium antes unos 10 mil aficionados donde  los Senadores de Washington derrotaron 5×3 a los Yankees de Nueva York detrás del pitcheo Johnson (8-2).

El veterano lanzador de los Senadores tuvo el respaldo ofensivo del jardinero Sam Rice que bateo de 5-5 y Goose Goslin que pegó par de triples con dos remolcadas.

 Sad Sam Jones (5-6) sufrió el revés por los Yankis, con salvamento para Firpo Marberry, pese a permitir 2 vueltas y un jonrón del emergente Ernie Jhonson.

De esta manera Gehrig comenzó su histórica cadena de partidos sucesivos,  jugando como titular al día siguiente, 2 de junio, cuando el inicialista regular Wally Pipp, que  por 15 años defendió la posición  no pudo hacerlo por un dolor de cabeza.

Durante quince temporadas, soporto dolencias musculares, lesiones y hasta algunas malas rachas en el juego, dándole la oportunidad a Lou Gehrig de abrir el encuentro del dia de la molestia.

A partir de ese momento, el zurdo jugaría en los próximos 2,130 partidos sin faltar ni una sola vez — la segunda racha de partidos consecutivos más larga de la historia.

Su récord  se mantuvo vigente por 54 años

Su récord fue batido 54 años después por Cal Ripken Jr. de los Orioles de Baltimore, quien dejara atrás a Gehrig el 6 de septiembre de 1995, marca actual que parece imposible de batir.

Gehrig sigue siendo para muchos uno de los mejores peloteros de la historia del béisbol, solo que tuvo la mala suerte de nacer en la época de Baby Ruth, el consentido de los norteamericanos.

Henry Louis Gehrig nació de padres inmigrantes Alemanes. Su infancia fue bastante tranquila e incluso cómoda, logrando concluir sus estudios de secundaria en el New York School of Commerce, para luego asistir a clases en la Universidad de Columbia.

Debutó en  las Grandes Ligas 1923 con los Yankees de New York, el único equipo con el que jugaría en su carrera. Durante sus dos primeras temporadas se desempeñó como suplente de la inicial y como bateador emergente. Pero en 1925 comenzó a ver más acción con más frecuencia.

A pesar de todos sus logros ofensivos y de su participación en muchísimos encuentros de post-temporada con los dominantes Yankees, Gehrig será recordado principalmente por su seguidilla de juegos — cosa que él sabía.

Viéndose continuamente opacado por su compañero de equipo, Babe Ruth, Gehrig entendió que una marca de este estilo sería algo que los diferenciaría y que el Bambino nunca podría igualar

Gehrig y Ruth son dos nombres que prácticamente no se pueden decir por separado, y curiosamente era muy poco lo que compartían en la vida real.

Gehrig siempre hablaba con su bate

A diferencia de Ruth, Gehrig dejaba que su bate hablara por él…y vaya que tenía cosas para decir: por muchos años su nombre apareció entre los 5 primeros lugares en todas las categorías de poder ofensivo.

Sus personalidades eran diametralmente opuestas — Ruth era carismático, alegre, enorme, con una personalidad que no cabía ni en el Yankee Stadium. Mientras que Gehrig era un hombre recatado, conservador, tranquilo y rayando en la introversión.

Tan grandes ha sido que  incluso hoy día, a 81 años de su retiro, todavía se le ve entre los líderes de muchas de ellas.

Entre los logros de Gehrig, además de su seguidilla, están los 23 Grand Slams – aún la marca vitalicia, 184 carreras empujadas – la marca de la Liga Americana para una temporada, 4 jonrones en un partido – el 3 de junio de 1932 frente a los Atléticos de Philadelphia.

Es el único con cinco temporadas de 400 o más bases alcanzadas – 1927, 1930, 1931, 1934, 1936, y ganador de la Triple Corona de 1934 – .363/49/165

Gehrig no solo jugó por más de 2.130 encuentros de forma consecutiva, sino que lo hizo manteniendo un nivel ofensivo extraordinario, prácticamente incomparable a cualquier otro primera base que haya participado en las Grandes Ligas.

Se casó con la Srta. Eleanor Twitchell

Lou Gehrig abraza cariñosamente a su esposa Eleanor.

El 29 de septiembre de 1933, Lou Gehrig se casó en Nueva York con la Srta. Eleanor Twitchell, formando una bonita pareja.

Su esposa Eleanor siempre lo apoyó y quiso durante todos esos años, especialmente en los momentos finales de su enfermedad. Los Yanquis de Nueva York perdieron 3 postemporadas seguidas, los años de 1933 a 1935.

El 25 de junio de 1934, en el Yankee Stadium, Lou Gehrig bateó para “la Escalera” o “el Ciclo”, ante los Medias Blancas de Chicago, para vencerlos, 13-2. Gehrig, se fue de 5-4, con 3 anotadas e igual número de remolcadas, con 1 ponche.

Mejor pagado y enemistad con Babe Ruth

En 1935, Lou Gehrig era el pelotero más caro de las Mayores al firmar con los Yanquis de Nueva York un contrato de 35.000 dólares por temporada.

 Esa campaña, Gehrig lideró los departamentos de la Liga Americana de: Carreras Anotadas (125), Bases por Bolas recibidas (132) y porcentaje de embasado (.466), dejando su promedio de bateo en .329.

Al final de la campaña de 1935, viajaron a Japón para tener unos juegos de exhibición.

La relación entre las estrellas Babe Ruth y Lou Gehrig, empeoró debido aparentemente a un comentario que realizó la Sra. Gehrig, con respecto a cómo iba vestida la hija de Ruth.

El “Bambino” expresó que no quería cruzar palabra con Gehrig en el terreno y así pasaron 6 años. A partir de ese año, Gehrig haría otra temible dupla junto al “Yankee Clipper” Joe DiMaggio.

Día del Homenaje a la Despedida

El desvanecimiento de su carrera, debido a su enfermedad, ocurrió el 2 de mayo de 1939, en la ciudad de Detroit.

Meses después, anunciaba a los medios de comunicación, su grave e incurable enfermedad de esclerosis lateral, desde la célebre Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.

Día del Homenaje a la Despedida del ídolo Lou Gehrig, en el Yankee Stadium, el 4 de julio de 1939. Se observa a Lou Gehrig, muy emocionado, llorando, expresando sus sentidas palabras de agradecimiento.

El 4 de julio de 1939, en el Yankee Stadium, se le brindó una ceremonia especial de homenaje a Lou Gehrig, el día de su despedida, junto a sus compañeros de equipo, los campeones de 1927 y 1939.

Ídolos y orgullo de los Yanquis

El dia de su despedida fue una emocionante y triste escena de un ídolo que llorosamente expresó sus palabras de agradecimiento, desde lo más profundo de su corazón, ante 61 mil espectadores.

Allí, pronunció su inmortal frase: “Soy el hombre más afortunado del béisbol sobre la faz de la tierra”. Era sencillamente, uno de los llamados ídolos y orgullo de los Yanquis, un héroe americano.

Al terminar sus sentidas y conmovedoras palabras, Babe Ruth se acercó, le puso su brazo sobre su hombro, le dijo unas palabras al oído y lo abrazó con especial cariño.

Los pilares ofensivos de los Yanquis de Nueva York: Lou Gehrig y Babe Ruth, se funden en un caluroso y afectivo abrazo, el día de la despedida del “Caballo de Hierro” de las Grandes Ligas.

En el libro “Los 25 Más Grandes Momentos del Béisbol”, publicado por la revista especializada “The Sporting News”, en 1999, ubica el momento de la despedida de Lou Gehrig del béisbol en el Yankee Stadium, en la posición número 11.

Los síntomas de la enfermedad

Pero cuando llegaron los entrenamientos de verano de 1939, Gehrig no se sentía bien. Ya no podía correr tan rápido como antes, no tenía fuerza en sus brazos, y le costaba mucho moverse para fildear.

Era lógico pensar que por su edad, 35 años, un descenso en su rendimiento debía comenzar a aparecer, pero esto era algo más, la diferencia entre este año y el anterior era demasiado grande.

Además él no fue el único en notarlo — sus compañeros de equipo, y su mánager, el legendario Joe McCarthy, también se dieron cuenta, pero McCarthy no se arriesgaba a sentar al líder de su equipo.

Cuando Gehrig no puedo más…

Murió de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad que luego se le puso el nombre de Lou Gehing.

El 2 de mayo de 1939, el propio Gehrig le pidió a su manager que lo sentara «por el bien del equipo».

De esta manera terminaba la seguidilla de partidos del ‘caballo de hierro’ — y a la misma vez terminaba su carrera.

Antes del partido entre los Yanquis de Nueva York y el local Tigres de Detroit, Lou Gehrig, quien oficiaba como capitán de los ‘Mulos del Bronx’ en ese tiempo presentó el line up al staff de árbitros y a los medios de comunicación.

La noticia era que su nombre no estaba en la lista. De inmediato, el locutor de estadio de los Tigres le anunció al público que había terminado la racha de juegos consecutivos disputados de Gehrig.

El récord anterior había estado en poder de Everett Scott con 1.307 juegos consecutivos.

Mala noticia: una sentencia de muerte.

Gehrig no volvería a aparecer en un line-up en su vida.  Pocos días después, los exámenes médicos indicaban que sufría de Esclerosis Amyotrópica Lateral (ALS), una enfermedad degenerativa e incurable — una sentencia de muerte.

La marca de Gehrig parecía imposible de batir, pues duró 54 años en las Grandes Ligas hasta que llegó Cal Ripken Jr. en 1995 cuando dejó atrás la histórica cifra de 2.130 para imponer 2.131.

Eso fue el 6 de septiembre de 1995 en el partido de los Orioles contra los Angelinos de California. La racha de Ripken Jr. terminó el 20 de septiembre de 1998 con 2.632 juegos.

El 21 de junio, casi dos meses desde su último juego, los Yankees anunciaron públicamente que Lou Gehrig, su primera base inamovible por los últimos 15 años, se retiraba oficialmente del béisbol a causa de la ALS, pero que seguiría con el equipo como capitán.

Como ocurre siempre en el béisbol, no importa si eres del equipo rival, los aficionados le brindaron un atronador aplauso al ‘Caballo de Hierro’, como fue apodado este astro de la pelota caliente.

Gehrig fue electo ese mismo año al Salón de la Fama a través de una votación especial realizada con la única finalidad de permitirle asistir a su propia ceremonia de inducción. Sin embargo, se encontraba tan enfermo que no pudo presentarse.

El 2 de junio de 1941, a los 37 años de edad, Henry Louis Gehrig falleció en la ciudad de Riverdale. La enfermedad que le quitó la vida lleva hoy su nombre, como un irónico recordatorio de que ni siquiera un ‘caballo de hierro’ pudo derrotar a ese terrible mal

Gehrig falleció a pocas semanas antes de cumplir 38 años y 16 años después del día en que reemplazó a Wally Pipp en la alineación para coronar después su gran récord.

Otros logros importantes

Muchos entendidos en el béisbol señalan que Gehrig es el mejor primera base de la historia del béisbol. Ganó dos veces el MVP (Más Valioso), una Triple Corona (average .363, jonrones 49 e impulsadas 165) y tiene un OPS de por vida de 1.080, el tercero más alto detrás de Babe Ruth y Ted Williams. Los que lo vieron jugar dicen que tenía un swing descomunal.

Fue el primer pelotero en la era moderna (desde 1900) que conectó cuatro jonrones en un partido. El segundo en lograrlo fue Rocky Colavito (Indios de Cleveland) 37 años después.

En 1927, Gehrig remolcó 173 carreras, siendo una de su mejor temporada. Muchos dicen que si hubiera jugado más en el béisbol tuviera el récord en carreras impulsadas y anotadas.

Lo llamaron “El Caballo de Hierro” por su gran capacidad para remolcar carreras y extensa cadena de jugar 2,130 partidos seguidos.

Fue realmente impresionante, porque remolcó 1,995 carreras bateando detrás de un slugger de nombre Babe Ruth, quien llevó 2,214 vueltas al pentágono, Lou agotando 8,001 turnos hablan de su grandeza.

 Junto a Ruth, batear uno detrás del otro, forman la pareja de un conjunto con más empujadas con 4,209 entre ambos.

Gehrig durante 13 campañas superó las 100 ó más remolcadas y lo realizó en estaciones consecutivas. En 1931 empujó 184 carreras para ser esta la marca de la liga Americana y también para un bateador zurdo en Grandes Ligas.

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