EFEMERIDES ESPECIAL 16 DE MAYO 1951:

Con el resurgimiento del béisbol profesional dominicano hace 70 años se dio inicio al primer campeonato oficial del beisbol profesional dominicano y a las primeras multas a jugadores por parte de uno de los equipos de la pelota rentada criolla.
Las Aguilas Cibaeñas dieron a conocer el miércoles 16 de mayo de 1951 que multaron por violación a las reglas de disciplina interna del equipo al joven lanzador importado René -Látigo- Valdés Gutiérrez (conocido en el beisbol de los Estados Unidos como René Valdés Gutiérrez).
El lanzador cubano Látigo Valdés Gutiérrez, de apenas 21 años de edad, fue multado con $30.00 pesos y también fue sancionado el pitcher dominicano Octavio Blanco con $10.00 pesos, convirtiéndose ambos en los primeros jugadores multados en la historia del béisbol profesional dominicano.
Con las Aguilas Cibaeñas el Látigo Valdés Gutiérrez tuvo una magnífica actuación monticular siendo líder en juegos completos en el campeonato de 1951 con un total de ocho jornada de todo el camino.
Su perfil como jugador dice que Rene Valdez Gutiérrez nació en Guanabacoa cerca de La Habana, participó en cinco juegos de Grandes Ligas para los «Brooklyn Dodgers» en 1957 durante sus 13 años de carrera profesional.
Valdés Gutiérrez, que bateaba y lanzaba a la derecha, medía seis pies y tres pulgadas de estatura (187.5 cm) y pesaba 175 libras, razón por lo llamaban El Látigo no solo por su espigada figura sino por castigar con su poderosa bola rápida a los bateadores que enfrentaba.
Tres años después de lanzar en le pelota dominicana con las Aguilas Cibaeñas fue adquirido por los Dodgers de Brooklyn, en 1954, y tras pasar sus dos primeras temporadas en las ligas menores con el club independiente de Indios Ciudad Juárez en la clase C de la Liga Arizona-Texas.
El Látigo, que promedió 19 juegos ganados en cada año, fue principalmente un lanzador abridor, un prolífico ganador durante su estadía en las ligas menores, alcanzando dos dígitos en victorias durante las últimas diez temporadas consecutivas 1952-1961.
Logró una marca de 18-4 en la clase C de la Liga de California en 1954. Luego, dos años después, Valdés Gutiérrez lideró la clasificación abierta de la Liga de la Costa del Pacífico en juegos ganados con 22 victorias.
En 1957, Valdez que había trabajado en cuatro temporadas en las menores, fue subido a las mayores para los «Brooklyn Dodgers». En su debut el 21 de abril en el estadio Ebbets, mantuvo la ventaja del abridor Don Newcombe.
Tres días después, contra los gigantes de Nueva York, entró al juego en la quinta entrada con el abridor Sandy Koufax que permitió tres hits y una carrera limpia en tres entradas para obtener crédito por la victoria 4-3 de los Dodgers.
Seguido de dos malos encuentros, lo que resultó en que Valdés fuera bajado el triple A para los Royals de Montreal, donde ganó 11 juegos y registró un promedio de carreras limpias de 2.87.
Volvió ser llamado en septiembre de 1957 y comenzó lo que sería el segundo juego de los Brooklyn Dodgers el día 28 contra los Filis de Filadelfia en el estadio Connie Mack. No ganó una decisión cuando dejó el juego en la quinta entrada, aunque tenía una ventaja de 8-3 en ese momento.
Durante su breve actuación en las Grandes Ligas, tuvo dos decisiones, marca de 1-1, permitió 13 hits, siete bases por bolas y ocho carreras limpias en 13 entradas de trabajo, con diez ponches, registrando un promedio de carreras limpias de 5.54.
Su mayor logró fue lanzar en las Grandes Ligas con los Dodgers Brooklyn (1957). Es el pelotero cubano No. 71 en jugar en las mayores.
Ese año en los Dodgers descollaban los lanzadores estelares como Don Drysdale, Don Newcombe, Clem Labine, Roger Craig, Carl Erskine, Johnny Podres, Sal Maglie y Sandy Koufax.
Valdés pasó hasta 1960 con los Montreal Royals de la AAA International League, ganando 15 juegos para el equipo ganador del banderín de 1958.

Terminó teniendo dos años ganadores y dos perdedores, y luego pasó 1961 con los Indios de Spokane de la Liga de la Costa del Pacífico, con marca de 14-11 y efectividad de 3.64.
Según los registros de su carrera René Valdés Gutiérrez, que en los EE UU se le conoce como René Valdés, y también como el Látigo Gutiérrez o Peluda, trabajó en el nivel de Triple A en la organización de los Dodgers de 1958 a 1961.
Jugó hasta 1964 en varios equipos de ligas menores y luego terminó su carrera con tres temporadas en la Liga Mexicana.
El serpentinero cubano jugó con los conjuntos de Marianao (1953-55), Cienfuegos (1955-58), Habana (1958-60) y Almendares (1960 -61).También participó en la Serie del Caribe en Panamá (1956).
René terminó el balance de su carrera de béisbol profesional, incluyendo tres años (1962-1964) en la Liga Mexicana, con un récord general de 152-111 y una efectividad de 3.60 mientras lanzaba 2,095 entradas.

“El Látigo” Gutiérrez, como fue conocido popularmente nació en Guanabacoa, Cuba, nació el 2 de junio de 1929 en Guanabacoa, Cuba y murió el 15 de marzo de 2008 en Miami
Su mejor temporada como lanzador fue en la Liga de Texas, con los Indios de Arizona, donde ganó 20 y perdió 12. También jugó en Cuba con el Marianao, el Cienfuegos y el Habana.
En México jugó en Puebla, Monterrey y el Distrito Federal. Jugó también en Nicaragua con las Estrellas de Emilio Cabrera, en 1957.
Sobresale en su labor como lanzador el haber blanqueado en la Serie del Caribe de 1956 al Chesterfield de Panamá defendiendo los colores del Cienfuegos.
Vivió siempre relacionado con el béisbol y su vejez la dedicó a impartir justicia en los campos de béisbol como árbitro, cuando se inauguró la iluminación del Estadio Nacional en Managua. En uno de los duelos el nicaragüense Mudel Mathews lo superó 4-3.
OCTAVIO BLANCO SALTÓ AL PROFESIONALISMO CON ÁGUILAS CIBAEÑAS
El lanzador zurdo Octavio Blanco saltó al profesionalismo con las Águilas Cibaeñas en 1951. También participó con los campeones del béisbol nacional, Estrellas Orientales, en 1954.
Blanco venia de tener una magnifica actuación en la XI Serie Mundial de Beisbol Amateur de 1950, celebrada en Managua, Nicaragua, conquistada por nuestro país, al vencer en forma decisiva y contundente, en un play off final, a Cuba y Venezuela.0000000
Su mejor actuación en la serie fue el seis de diciembre, cuando dejó en blanco a la representación de Honduras, a quienes doblegó con la abultada anotación de 10-0, con Zoilo Rosario actuando detrás de la goma.
Lanzó contra Cuba el 9 de diciembre, no permitiendo carreras en cinco entradas de relevo, en una causa perdida.
BLANCO PARTICIPO EN LA PRIMERA REBELIÓN PELOTERIL
En el campeonato de 1953, cuatro jugadores de las Águilas Cibaeñas «bate en manos» se rebelaron y no firmaron sus contratos, ya que solicitaban mejores condiciones salariales.
Esos pioneros de la primera protesta pública en la pelota dominicana la encabezaron el jardinero Miguel Tiant Tineo (El Clipper del Cibao) y los lanzadores Octavio Blanco, Tomás Gómez Checo y Luis Martínez.

Tineo y Checo pedían que sus salarios fueran aumentados a RD$100 semanales; Blanco a RD$60, y Martínez no explicó sus exigencias. La directiva de las Águilas se reunió a solas con el «grupo de los cuatro», y todo se resolvió en un «acuerdo de aposento».
Octavio Blanco, irónicamente tuvo que sustituir en una ocasión a un lanzador que había sido suspendido por el equipo de las Estrellas Orientales por su mal comportamiento.
OTRO EPISODIO CON OCTAVIO BLANCO
En la historia de las Estrellas Orientales sobre todo en la recta final, se han presentados casos dignos de una película de misterio, señala Bienvenido Rojas.
La primera serie final de las Estrellas en la Época de las Luces fue en el torneo 1957-58 ante los Leones del Escogido y los orientales perdieron de manera increíble.
Sucedió luego que los Leones derrotaron 5-4 a las Estrellas en el tercer encuentro de la serie final del torneo Leónidas Radhamés 1957-58.
La reseña del diario El Caribe, bajo la firma de Cuchito Alvarez, da cuenta el 2 de febrero de 1958 que «un cúmulo de circunstancias se presentaron en contra de las Estrellas de Oriente y los Leones del Escogido sin batear de hit, marcaron dos carreras en el cierre del noveno, para ganar 5-4, y dejar en el campo a los valientes representantes de la región Este del país».
El presidente de las Estrellas Orientales, Rafael Antún, luego del accidentando partido, declaró que había suspendido al lanzador Don McMahon, por haberse negado a lanzar cuando su equipo requirió de sus servicios como relevista en el noveno inning.
McMahon no ayudó el club en un momento difícil y por eso la directiva del club lo suspende, lo que motivó que el conjunto tuviera que llevar al box al lanzador Octavio Blanco en rol de relevo, estando anunciado para trabajar en el cuarto encuentro.
Blanco entró a auxiliar en el noveno el Ben Gerarthy, ya que McMahon, se negó a lanzar, pero estuvo muy descontrolado otorgando dos boletos y cometió un error de fildeo que le costó el juego a los paquidermos. En la serie apenas pudo tirar en este juego con 0.2 de entradas, con tres caminatas y un pelotazo.
Sistema de dos vueltas y 108 partidos
El sistema de juego que impero de 1951 a 1954, fue el de dos vueltas, cada una pactada a 27 desafíos. Los ganadores de la primera y segunda vueltas, clasificaban automáticamente para la serie final para decidir el campeonato nacional.
Es decir en el torneo se jugaban 108 juegos divididos en dos series y los campeones de ambas series se enfrentaban en una gran final.

En el caso de que un conjunto ganara las dos vueltas, entonces le correspondía al conjunto del segundo mejor récord pasar a la final, las Águilas Cibaeñas ocuparon la segunda posición y las Estrellas Orientales el sótano.
Cada equipo debía jugar un total de 54 partidos. Al concluir la serie regular, el récord de Licey fue de 31 ganados, 22 perdidos; Águilas, 27-27 a 4 juegos y medio; Escogido, 25-29, a 6.5 y Estrellas, 24-29, a 7.0.
Las Aguilas eliminadas pese a segundo mejor record
Narra el historiador Tony Piña Campora que el Escogido había clasificado en la primera vuelta de ese torneo venciendo a sus eternos rivales, los Tigres del Licey, en un play off adicional para decidir esa etapa.
Ambos equipos capitalinos habían finalizado empatados con en la ronda inicial con 17-13, mientras las Aguilas Cibaeñas se quedaban con 15-15.
Sin embargo en la segunda vuelta del campeonato el Licey paseó la distancia quedando en la posición cimera con ventaja de dos juegos sobre las Aguilas, pese a que los cibaeños tuvieron mejor record general al quedar segundo con 27-27.
El Escogido estuvo desafortunado toda esa segunda etapa y terminaron en la última posición con record de 8-16, pero habían logrado el derecho de disputarse el trofeo de campeón en la serie final contra Licey.
Taquilla de palco costaba solo 60 centavos
Los precios de entrada para presenciar estos encuentros en el campeonato de beisbol profesional de 1951 era de RD$0.60 para los palcos; RD$0.40 en las gradas y RD$0.20 en sol, es decir parados en los laterales.
El pasaje en guagua era de 5 y 6 cheles en la capital en ese entonces y en Santiago de cuatro centavos.

Todos los juegos de este primer campeonato veraniego fueron diurnos. En la justa profesional se jugaban dos partidos, uno a las 9:30 de la mañana y el otro a las 3:00 tarde hasta que el astro rey estuviera dando su luz.
El calendario se confeccionaba escogiendo los días sábado, un juego, y domingo doble choque, para completar tres cada semana, según narra el libro Béisbol Dominicano, de Fernando A. Vicioso y Mario Álvarez Dugan.



