
Por Rafael Baldayac
EFEMERIDES ESPECIAL 23 DE MARZO 1937:
La Información, el centenario periódico de la ciudad corazón y principal diario de la zona norte del país, en un artículo publicado en sus páginas, el martes 23 de marzo de 1937, propuso finalmente que el equipo Santiago Baseball Club, ya bautizado por la fanaticada como “Aguilas de Santiago”, se le designara de manera oficial con el nombre de “Aguilas Cibaeñas”.
Sugirieron el nombre de Aguilas Cibaeñas debido a que en la manga del uniforme el conjunto santiagués llevaba bordada esta ave rapaz como emblema de la región.
Cinco días antes de iniciar el campeonato la proposición del principal medio informativo de la región del Cibao fue aceptada por los dirigentes de la pelota local.
Es así como se adoptó el nombre de Aguilas Cibaeñas con el fin de motivar a las ciudades de la región a colaborar económicamente con el conjunto y a llevar fanáticos a los juegos.
Crónicas de la época publicada en La Información destacan que Puerto Plata fue la primera ciudad que se comprometió a pagar un jugador importado para las Aguilas del Cibao, seguido de Moca, La Vega y San Francisco de Macorís que contribuirían con dos importados cada uno.
LISTIN DIARIO MENCIONA PALABRA ÁGUILAS CIBAEÑAS
Como nota curiosa es importante señalar que la palabra Aguilas Cibaeñas aparece publicada por primera vez el lunes 8 de abril de 1929 en la página deportiva del periódico LISTIN DIARIO, es decir cuatro años antes de la fundación del Santiago Baseball Club.
En esa ocasión se leyó el siguiente titular: El Pitching de Bragaña, sin el “condimento” de la Perrubia, dejó en cinco “intentos” y sólo un “vuelo” a las Águilas Cibaeñas.
La crónica firmada por F. Elio Alcántara y Moby Dick se refería a la derrota de las Águilas del Sandino 10×1 a manos del Licey durante el campeonato nacional de 1929.
Los integrantes del Santiago Baseball Club jugaban una pelota romántica, ya que según el Maestro Pirí ellos “vivían de sus salarios como obreros y solo cobraban una suma irrisoria por lo que denominan dividendos (ingresos por taquilla) en cada juego, practicando el deporte por diversión y ejercicio y sin perder el entusiasmo”.
Sin embargo los orígenes del equipo aguilucho están íntimamente relacionados con su predecesor, el legendario equipo Santiago Baseball Club.
Con el poderoso emblema del águila, símbolo de majestad y de victoria a lo largo de la historia Santiago B.B.C., fue fundado el lunes 2 de enero de 1933, como la primera novena representativa de esta ciudad y la región.
Las Águilas Cibaeñas 22 veces campeones nacionales, con seis títulos caribeños, y sendos trofeos como monarcas de las series Interamericana y Las Américas, festejaron el pasado 2 de enero su 88 aniversario de fundación.
Una de las versiones más conocidas históricamente señala que la escuadra amarilla adopta oficialmente el nombre de “Águilas Cibaeñas” cuatro años después con la propuesta hecha por Luis Tomás Saillant, el 28 de enero de 1937, iniciando así su exitosa trayectoria competitiva en la pelota profesional dominicana.
EL FAMOSO CAMPEONATO DE 1937
En 1937, el presidente Rafael Leónidas Trujillo quien buscaba la reelección presidencial, ideó un “equipo especial” para el campeonato a celebrarse ese año. Propuso reclutar los mejores beisbolistas de los dos equipos de Santo Domingo para fusionarlo en uno, en representación de la ciudad capital.
Los mejores jugadores de la Ligas Negra Norteamericana, atraído por los jugosos salarios, fueron contratados como refuerzos, situación que provocó que las Grandes Ligas de Color no pudieran terminar su acostumbrado torneo anual, ya tradicional en aquel país.
Con las grandes contrataciones que se hicieron al mercado gringo, no le quedó más remedio que claudicar ante la piratería de los clubes dominicanos.
Trujillo envió a su colaborador José Enrique Aybar con una misiva a las Ligas Negras para contratar al lanzador Satchel Paige, quien además lo ayudaría a organizar el equipo.
Se supo que de un presupuesto total de 30,000 dólares, a Paige se le pagó 6,000, y el resto para los demás beisbolistas, todos provenientes del equipo Pittsburgh Crawford. El equipo fue denominado Dragones de Ciudad Trujillo en honor al dictador, además contó con una inversión sobre los 50,000 dólares.
De los 30,000 dólares para el negocio Paige se quedaría con 6,000 y el restante sería repartido a razón de 3,000 dólares por cabeza. Pero antes de seguir adelante quiero hacer hincapié de por qué Satchel Paige aceptó ir a jugar a la Republica Dominicana.
Satchel había jugado en el año 1936 para Gus Greenlee (el Steinbrenner de aquella época), pero en el 1937 éste se negó rotundamente a tirar una bola para este sujeto
Había un comentario corriendo de que Greenlee estaba en banca rota debido a que un informante de la policía disfrazado de “espía” se había infiltrado descubriendo ciertos negocios sucios de Greenlee.
Tan cierta fueron las sospechas que luego de terminadas las investigaciones le confiscada una gran suma de dinero dejándolo casi en banca rota.
Sin embargo, Greenlee no se daba por vencido y trato de disimular, pero se le vino la casa bajo cuando les replicó a sus jugadores que debían pagar todos sus gastos en el “spring training”.
La deserciones de jugadores se produjeron a granel y muchos ellos cogieron su rumbo jugando donde se les garantizara su dinero y su seguridad. República Dominicana hacía las mejores ofertas.
Ese año de 1937, sería testigo de uno de los campeonatos de más calidad del béisbol dominicano donde participarían peloteros de Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos y República Dominicana.
Este gran campeonato demostró la gran calidad de peloteros que debido al germén de la segregación y el racismo tuvieron que establecer sus propios parámetros para poder sobrevivir y practicar este deporte al que tanto amaban.
Las grandes ligas de color aportaron un gran personal que independientemente provocó la paralización de su torneo intramural celebrado cada año.
El tirano Rafael Leónidas Trujillo tenía las cartas en la mano y visualizaba que se reelección dependía de los resultados de la serie que se iba a efectuar.
Cada dia salía al terreno de juego grandes estrellas gracias a las importaciones que le costaron un dineral con el único propósito de subir al poder.
Nueve peloteros fueron contratados de los Pittsburgh Crawford incluyendo a grandes estrellas como “Cool” Papa Bell, Joshua Gibson, San Banhead, Harry Williams, Leroy Matlock, Herman Andrew, Robert Griffin, Cy Perkins y Satchel Paige.
El resto de peloteros contratados eran una mezcla de latinos como Perucho Cepeda (padre de Orlando Cepeda), Enrique Lantigua, Lázaro Salazar, Silvio Gracia, Huesito Vargas, Rodolfo Fernández, Cuco Correa y Tony Castaños.
Los equipos participantes para el gran clásico dominicano eran las Aguilas Cibaeñas de Santiago, que representaba la norteña región del Cibao; Estrellas Orientales, defendiendo los colores de San Pedro de Macorís y los famosos Dragones de Ciudad Trujillo.
El torneo comenzaría el 28 de marzo de 1937 hasta el 11 de julio del mismo año. Se comentaba en esa época que este gran torneo fue reconocido por muchos como “REELECCION PRESIENTE TRUJILLO” ya que el dictador invadía todos los sectores de la vida dominicana.
A este equipo se le bautizó como los asesinos de la calle el Conde que terminaron primeros con marca de (18-13), AGUILAS CIBAEÑAS (13-15) y ESTRELLAS ORIENTALES (11-14).
El equipo ganó el campeonato con un récord de 18-13, seguido de las Águilas Cibaeñas 13-15, mientras que las Estrellas Orientales quedaron en último lugar con 11-14.
Josh Gibson tuvo un promedio de bateo de .453 (con 21 carreras impulsadas). Silvio García bateó 38 hits en 128 turnos al bate, incluyendo 14 dobles. Martín Dihigo y Santos Amaro de las Águilas Cibaeñas, cada uno conectó cuatro jonrones.
El equipo estaba dirigido por Lázaro Salazar y consiguió el título nacional, al derrotar al recién creado equipo Águilas Cibaeñas.
Los Dragones coronaron campeones después de un calendario de juegos que comenzó el 28 de marzo de 1937 y terminó el 11 de julio del mismo año. El campeonato de aquel año no envolvió ni a Tigres ni a Leones.
Esta era la primera vez en la historia nuestro béisbol profesional, que fanáticos rojos y azules se unieron en un solo bloque, y los dirigentes de ambos bandos concentraron su paciencia en la dirección de los Dragones de “Ciudad Trujillo”!.
Aquí se pagaron sueldos tan lujosos, que llamó la atención en el extranjero y la mayoría de los buenos jugadores ansiaban venir a Quisqueya. En toda esa pléyade de peloteros había una amalgama de estrellas, cada una en su posición era un señor jugador con categoría de Grandes Ligas.
Los árbitros que actuaron durante el campeonato, fueron: el cubano Eustaquio Gutiérrez, y los dominicanos, David Molineaux, Félix Gallardo, Luis Arias, Libio Guerra, Salvador Alba, Alfonso Paniagua, Domingo Domínguez y Eugenio Lefranc. Tanto Paniagua como Lefranc eran oriundos de Puerto Rico.
En cuanto a los lanzadores, el líder fue el norteamericano Satchel Paige, considerado el mejor de su tiempo, con ocho victorias y dos derrotas, y en cuanto a la ofensiva, Joshua Gibson quedó en primer lugar con average de 453, producto de 24 hits en 53 turnos.
El torneo se denominó “Reelección Presidente Trujillo” y se mantiene como el de mayor categoría de todos los celebrados. Había tres jugadores que pertenecen al Salón de la Fama de Cooperstown. Ellos son, Leroy Satchel Paige, Joshua Gibson y Cool Papa Bell. Los dos jugaron con los Dragones.
Ciudad Trujillo fue declarada la plaza ideal para jugar béisbol, al irse los peloteros extranjeros con los bolsillos llenos. La pelota de 1937 fue tan fuerte que dejó a los magnates y empresarios sin dinero y hubo un período de 14 años sin que el país presenciara béisbol rentado.
Tras el colapso económico de la pelota profesional, solamente se jugó a nivel amateur, donde nunca figuraron los nombres de Licey y Escogido, mientras surgía otro equipo en Santiago con el nombre de Santiago Baseball Club, el cual once años después pereció en la tragedia área de Rio Verde de 1948.
El historiador Tony Piña Campora señala que ese campeonato tuvo un aspecto político difícil de entender con la unión de los equipos de Licey y Escogido bajo el nombre de Dragones de Ciudad Trujillo.
Conociendo la naturaleza del dueño de ese apellido y agregándole que los dirigentes de ese club lo nombraron presidente de honor y protector del equipo es obligatorio preguntarse cuál hubiese sido su reacción si los efímeros Dragones eran derrotados en la contienda.
La decisión de fusionar los dos equipos capitalinos fue una consecuencia emocional que brotaba de rivalidades pueriles de la época. Los capitaleños no podían soportar que el equipo representante de San Pedro de Macorís fuera el campeón como había ocurrido el año anterior.
Las consecuencias del derroche económico que hicieron posible que en la nación actuaran estrellas tan rutilantes no pudo ser peor, el béisbol colapsó y fue después de catorce años que se pudo volver a montar un espectáculo de una naturaleza similar. Ese torneo en vez de desarrollar la actividad deportiva en el país la retrasó.

En la historia de ese campeonato hay muchas cosas interesantes de mayor importancia que la ocurrida en el terreno de juego que reflejan el carácter de social de esa época. Reseñar los resultados de los juegos es solo una parte del mismo y posiblemente sea la menos interesante.
LIDERES EN LAS ESTADISTICAS DEL CAMPEONATO DE 1937
JUEGOS JUGADOS: Pedro Arango (Estrellas Orientales) con 36)
VECES AL BATE: Silvio Gracia (Dragones) con 128
CARRERAS ANOTADAS: Lázaro Salazar (Dragones) con 31
DOBLES: Silvio Gracia (Dragones) con 14
TRIPLES: Joshua Gibson (Dragones) y Lázaro Salazar (Dragones) con 5
CUDRANGULARES: Martin Dihigo (Aguilas) y Santos Amaro (Aguilas) con 4 c/u
EMPUJADAS-Joshua Gibson (Dragones) con 21
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