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Efemerides Rafael Baldayac

Juegos Olímpicos Atlanta´96 tiñó de luto y lágrimas bandera olímpica

El magno evento deportivo ha sobrevivido a guerras, boicots e incluso a una pandemia mundial como la que azota ahora a la humanidad. El movimiento olímpico siempre se sobrepuesto a la adversidad imponiendo los valores universales del deporte, incluso cuando recibió sus peores golpes en forma de atentados terroristas.

EFEMERIDES ESPECIAL 04 DE AGOSTO 1996:

Por Rafael Baldayac

Los Juegos Olímpicos Atlanta´96, como en el caso de Múnich, tiñó de luto y lágrimas la bandera olímpica, pero este trágico suceso no impidió que continuara ondeando hasta la ceremonia de clausura, efectuada el 4 de agosto de 1996, en el Centennial Olympic Stadium.

Atlanta 1996, celebrado hace un cuarto de siglo,  fueron precisamente los últimos Juegos Olímpicos del siglo XX y además coincidieron con el centenario de la primera celebración de estos en la Era Moderna en Atenas, en 1896.

Todo apuntaba a la ciudad griega como sede, pero se los llevó Atlanta por su potencial económico. La nota negra la puso el atentado terrorista que tuvo lugar nueve días antes de la clausura, cuando corrió la sangre en el Parque Olímpico del Centenario, con un saldo de dos muertos y 110 heridos.

La cita fue un éxito deportivamente,  ya que hasta 79 países consiguieron algún metal, la cifra más alta de la historia. Además, debutaron deportes como el voley playa, ciclismo de montaña, el remo y el fútbol femenino. Y se incorporó un deporte exclusivo para mujeres, el Sóftbol.

Esta edición también pasó a la historia como la primera en la que las mujeres supusieron un tercio de la participación total. Un 34% de los deportistas eran mujeres frente al 28,8% que hubo en Barcelona 92’.

A pesar de que esto fue un paso adelante en la igualdad de género en el deporte mundial, aún hoy, dos décadas después de la celebración de estos Juegos, la cifra porcentual de mujeres deportistas no llega al 50%.

Barcelona dejó el listón muy alto. Tras la celebración de los Juegos de 1992 en territorio catalán, la fiesta olímpica abandonaba de nuevo Europa para mudarse de continente.

Parecía por tanto que Atenas debiera de ser la ciudad que albergara tan significativa edición de los Juegos y la capital griega se postuló desde el principio como candidata para ser la anfitriona de la XXVI edición.

El sistema de rotación continental impedía de forma ética que Atenas fuese la ciudad organizadora pero además el COI desconfiaba sobre la capacidad helena de tener a punto en las fechas acordadas todas las instalaciones necesarias.

De manera que Atlanta, capital del estado de Georgia en Estados Unidos, resultó ser la elegida en septiembre de 1990 en Tokio durante la 96ª sesión del Comité Olímpico Internacional.

La decisión fue un tanto polémica pero aun así, Atenas volvió a presentarse como ciudad organizadora siendo elegida años después para los Juegos de 2004.

Atlanta se convirtió por tanto en la tercera ciudad en albergar los Juegos Olímpicos de verano tras las ediciones celebradas en San Luis (1904) y Los Ángeles (1932 y 1984).

Fue en esta ocasión, tras una votación del COI en 1986, en la que se aprovechó para ‘desligar’ los Juegos Olímpicos de invierno y de verano.

Hasta entonces, y desde 1924, ambos se celebraban en el mismo año pero entonces se tomó la medida de cambiar los Juegos de invierno de fecha celebrándose en 1994 los Juegos Olímpicos de invierno en Lillehammer (Noruega).

ATLETAS FEMENINA GANAN TERRENO

 

Atlanta´96  quedará en la historia como los primeros juegos donde las atletas femeninas alcanzaron más de un tercio de la participación total.

FOTO: Muhammad Ali fue el encargado de encender el pebetero en la ceremonia inaugural en el Centennial Olympic Stadium.

Un treinta y cuatro por ciento de los deportistas eran mujeres frente al 28,8% que hubo en Barcelona 92’. Sin embargo hoy, 25 años después de la celebración del magno evento mundial, la cifra porcentual de mujeres deportistas no llega al 50%.

En Atlanta 96’ se introdujeron las modalidades femeninas de remo y fútbol por primera vez en la historia de los Juegos.

Un total de 10,318 atletas tuvieron la oportunidad de luchar por el oro representando a 197 países distintos cifra récord por aquel entonces y que esconde uno de sus secretos en la incorporación de varias naciones que fueron segregadas de la extinta Unión Soviética y que compitieron por primera vez como países en estos Juegos.

Llegan por tanto a estos Juegos como debutantes países que con el paso del tiempo se han hecho importantes en el medallero como Ucrania, República Checa, Bielorrusia, Eslovaquia, Georgia o Kazajistán entre otras, que ya habían tenido la oportunidad de participar en los Juegos de invierno de 1994.

Muhammad Ali fue el encargado de encender el pebetero en la ceremonia inaugural en el Centennial Olympic Stadium que poco después de la celebración de los Juegos fue derruido.

La ciudad de Atlanta aprovechó la celebración de los Juegos para modernizar su urbe.

Unos Juegos que además no supusieron gasto público ya que todos los posibles gastos fueron cubiertos con patrocinios, venta de entradas, publicidad y demás llegando incluso a reportarle beneficios económicos a la ciudad.

Atlanta 96 fue la primera vez en la que se pudieron ver competiciones de softbol, vóley playa y ciclismo de montaña además de las ya mencionadas competiciones de remo y fútbol femenino. De los 26 deportes que se practicaron en Atlanta y las 271 pruebas disputadas quedan varios protagonistas.

EL BÁSKET SE QUEDA EN CASA

Las selecciones estadounidenses de baloncesto, tanto la masculina como la femenina, aplastaron a sus rivales. Mientras la femenina se deshizo de Brasil en la final un año antes de que se celebrara la primera edición de la WNBA, la masculina batía a Yugoslavia repitiendo el éxito de Barcelona 92 con jugadores como Shaquille O’Neall, Grant Hill o Charles Barkley.


En cuanto a atletismo, el canadiense Donovan Bailey venció en los 100 metros lisos estableciendo un nuevo récord en 9.84 segundos mientras que Michael Johnson fue el dominador en las pruebas de 200 y 400 lisos.

 La mayor sorpresa llegó en los 20 kms marcha ya que el ecuatoriano Jefferson Pérez se hizo con el oro contra todo pronóstico y se convirtió en el primer (y único hasta la fecha) deportista de Ecuador en conseguir una presea dorada.

Carl Lewis, con 35 años de edad, consiguió una medalla de oro en salto de longitud. En cuanto a las féminas, la francesa Marie-Jose Perec fue la atleta más destacada.

Mención especial merece la victoria de Cuba en béisbol, hecho reseñable teniendo en cuenta que la competición se disputaba en suelo estadounidense.

SUPREMACÍA ESPAÑOLA EN CICLISMO

 

En Atlanta al fin se permitió que los ciclistas profesionales participasen. Miguel Induráin, que venía de perder de forma dolorosa en el Tour de Francia no tuvo rival y se hizo con el oro, llevándose el también español Abraham Olano la medalla de plata.

Otra de las sorpresas de los Juegos la protagonizó la selección masculina de fútbol de Nigeria, que se hizo con el oro contra todo pronóstico dejando una generación para el recuerdo comandada por futbolistas como Babayaro, Amunike o Kanu.

Otro éxito del deporte español en esta edición fue el de las Niñas de Oro.

Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez se hicieron con el oro en la modalidad de conjuntos de gimnasia rítmica, prueba que debutaba en Atlanta.

Otros de los deportistas más destacados fueron la nadadora irlandesa Michelle Smith, la americana Amy van Dyken, el ruso Aleksandr Popov, el australiano Danyon Loader, el ruso Denis Pankratov, o Andrea Agassi.

 Arantxa Sánchez Vicario se quedó a las puertas del oro y se tuvo que contentar con la plata al ser derrotada por Lindsay Davenport.

Estados Unidos fue la delegación dominadora en el medallero haciéndose con 101 medallas (44 de oro). El podio lo completaron Rusia con 63 medallas (26 de oro) y Alemania, que acumuló 65 medallas pero 20 de oro.

25 AÑOS DEL ATENTADO EN JUEGOS ATLANTA 96

FOTO: Un oficial de policía analiza la zona donde explotó la bomba, todavía con sangre en la acera. AP.


Al igual que ocurrió en otras ediciones, en esta ocasión también hubo incidentes que dejaron un saldo de muertes.  El 27 de julio se produjo una explosión en el Centennial Olympic Park llevándose la vida de dos personas y dejando 110 heridos. 

 

La explosión fue provocada por Eric Robert Rudolph, antiabortista y homófobo que trataba de llamar la atención del gobierno de los Estados Unidos. En 2003 fue detenido.

Ese dia una bomba estalló allí dejando dos muertos y 110 heridos

Nada ni nadie ha podido nunca impedir que se celebren los Juegos Olímpicos a lo largo de sus 125 años de historia moderna.

Un evento planetario que ha sobrevivido a guerras, boicots e incluso a una pandemia mundial como la que azota ahora a la humanidad.

El movimiento olímpico siempre se sobrepuso a la adversidad imponiendo los valores universales del deporte, incluso cuando recibió sus peores golpes en forma de atentados terroristas.

Este trágico acontecimiento de Atlanta 96, recordó el atentado de Múnich 72 cuando hubo 11 miembros del equipo israelí quienes fueron asesinados por el grupo terrorista palestino Septiembre Negro.

En esta ocasión,  una bomba estalló dejando el trágico balance de dos muertos y 110 heridos, fatídico suceso del que hace unos días se cumplieron 25 años.

Como en el caso de Múnich, tiñó de luto y lágrimas la bandera olímpica, pero no impidió que continuara ondeando hasta la ceremonia de clausura.

FOTO: El cartel de busca y captura de Eric Robert Rudoph, el terrorista que puso la bomba.

Ese ataque terrorista tuvo lugar a la 1,15 de la madrugada del sábado 27 de julio de 1996, cuando el mundo entero se estremeció al estallar en el Centennial Olympic Park de Atlanta una bomba.

Esta se cobró la vida de dos personas, una espectadora y de un cámara de la cadena estatal turca TRT, que murió de un infarto, además de dejar más de un centenar de heridos.

PÁNICO EN ATLANTA Y CIERRE DE LA VILLA OLÍMPICA

 

La ciudad de Atlanta entró en pánico y amaneció desierta y tomada por las fuerzas de seguridad. La Villa Olímpica en la que tradicionalmente se alojan los atletas permaneció toda la noche cerrada y en cada una de las sedes olímpicas se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos y la bandera olímpica ondeó a media asta.

Pero los Juegos no se detuvieron tras alcanzar una decisión consensuada el Comité Olímpico Internacional (COI) y los organizadores.

FOTO: Richard Jewell, el agente de seguridad que fue el primer sospechoso del atentado.

 

Una persona «con voz tranquila» llamó desde un teléfono público al servicio de emergencias de Atlanta y advirtió de la colocación de una bomba en el Parque Olímpico.

No se identificó ni atribuyó la acción a grupo alguno.

El sistema informático del 911 grabó la conversación e identificó la procedencia de la llamada. Según las investigaciones realizadas a partir de la grabación, se trataba de un varón blanco y estadounidense.

LA DURA CONDENA: CADENA PERPÉTUA PARA EL TERRORISTA

 

Él mismo confesó que su acto criminal fue un acto de protesta contra el aborto, la homosexualidad y los ideales socialistas y globalistas que a su juicio promovían los Juegos Olímpicos. Con su atentado pretendía que se suspendiesen, pero no lo logró.

El terrorista, que anduvo fugado y fue capturado en Carolina del Norte en 2003, se declaró culpable y fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

FOTO: Portada de MARCA al día siguiente del atentado en Atlanta.

El atentado conmovió entonces al planeta entero y removió los cimientos del movimiento olímpico, que salió fortalecido de la tragedia. La condena de las autoridades gubernamentales y deportivas de la época fue enérgica.

Entre ellos, el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, que había estado en Atlanta dos días antes: «Ha sido un acto vil de terror contra el espíritu olímpico, animo a los participantes en los Juegos a no dejarse intimidar por este tipo de actos», dijo.

El español Juan Antonio Samaranch, entonces presidente del COI, se manifestó en la misma línea: «El Movimiento Olímpico no se dejará amedrentar por el terrorismo, los Juegos de Atlanta continuarán de acuerdo con el plan previsto», sentenció.

Y así fue, pero 25 años después el mundo del deporte se sigue estremeciendo al recordar las imágenes y la sangre que corrió por el Parque Centenario de Atlanta.

EL PRIMER SOSPECHOSO, UN AGENTE DE SEGURIDAD

Sin embargo, el primer sospechoso de la policía fue un agente de seguridad, Richard Jewell, que se encontraba de servicio en el Parque Centenario. Había descubierto un paquete sospechoso, y por iniciativa propia dio la voz de alarma y comenzó a evacuar la zona.

Era una bomba de fabricación casera que había sido abandonada en la base de una de las columnas que sustentan los altavoces y las luces del parque.

Richard Jewell fue exonerado de todos los cargos tres meses después, cuando la policía descubrió que el atentado había sido perpetrado por Eric Robert Rudolph, un cristiano fundamentalista estadounidense que cometió tres más en la región durante los meses siguientes.

LA TRAGEDIA FUE LLEVADA AL CINE

Trama, es nombre de la película basada en la tragedia de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Se trata del guardia de seguridad Richard Jewell convertido en un héroe instantáneo después de frustrar un ataque con bomba en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, pero su vida se convierte en una pesadilla cuando el FBI filtra a los medios de comunicación que él es un sospechoso en el caso.

Es la historia real de Richard Jewell, el guardia de seguridad que descubrió una bomba y salvó muchas vidas en un concierto en el Centennial Olympic Park durante los Juegos Olímpicos de Verano de 1996 en Atlanta, Georgia.

Muchos lo veían como un héroe y un sospechoso por el FBI y la prensa.

Todo ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Verano de 1996 en Atlanta, Jewell descubre una mochila sospechosa debajo de un banco en Centennial Park.

Con poco tiempo de sobra, ayuda a evacuar el área hasta que el artefacto incendiario dentro de la bolsa explota. Aclamado como un héroe que salvó vidas, la propia vida de Jewell comienza a desmoronarse cuando el FBI lo nombra como el principal sospechoso del atentado.///

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