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Efemerides Rafael Baldayac

Grupo «Hooligans», los fanáticos más violentos del fútbol

ste fenómeno de los ‘hooligans’ fue el que desencadenó las tragedias en los estadios de Heysel (Bélgica) en 1985, que dejó 39 muertos, y de Hillsborough (Inglaterra) en 1989, con 96 víctimas mortales, e hizo que el balompié inglés tocara fondo.

EFEMERIDES ESPECIAL 20 DE ENERO 1987:

Por Rafael Baldayac

Uno de los capítulos más oscuro en la historia del deporte mundial se vivió en una época del fútbol inglés, marcada por el comportamiento agresivo y abiertamente antideportivo de los fanáticos conocido como hooligans.

La violencia en los partidos de fútbol a manos de estos grupos vandálicos, genero tantas muertes y horror que fue bautizado como «la epidemia inglesa».

Con el fin de ponerle fin a este fenómeno de los “hooligans”, la policía del Reino Unido dio inicio el martes 20 de enero de 1987 a la operación más grande contra la violencia alrededor de los estadios de fútbol.

Las autoridades decidieron reprimir a los “hooligans”, antisociales fanáticos de los diferentes equipos, un engendro que se extendió tanto que ya no era exclusivo de Inglaterra.

Todas esas muertes y terror de los hooligans ha sido argumento para la industria cinematográfica, realizando dos versiones sobre estos funestos acontecimientos.

Sin embargo la mayoría de películas que se han realizado, no han sabido captar la tensión, emoción y el sentimiento que se vive en los terrenos de juego; aun así, el cine nos ha dejado películas más que interesantes.

COMO DEFINIR EL TÉRMINO “HOOLIGAN”

El término “Hooligan” está aceptado por La Real Academia Española, que lo define así: “Hincha británico de comportamiento violento y agresivo”.

De hecho, “Hooligan” es un anglicismo utilizado para referirse a aquella persona que produce disturbios, o realiza actos vandálicos, “hooliganismo”, que en ocasiones pueden derivar en tragedias.

Incluso se destaca que a partir de la década de 1960, ya en 1912, hubo que suspender un partido entre Liverpool y Manchester United debido al hooliganismo.

Sin embargo, en una de las primeras referencias, el libro “Hooligan Nights”, publicado 1899, el autor afirmaba que el término tenía su origen en un delincuente común de Southwark, Londres, llamado Patrick Hooligan, que mató a un policía, y murió en la cárcel…

Se dice, en general, que los grupos violentos ingleses, prefieren llamarse a sí mismos “The Firm” o “La Firma”, en el sentido comercial de ser un grupo que busca financiar sus traslados y actividades.

COMO ACABARON CON LOS ‘HOOLIGANS’ EN INGLATERRA

Esta historia vale la pena contarla y puede servir de guía para frenar la violencia del fútbol en muchos países del continente.

Es increíble que el fútbol de Inglaterra, el que hoy tiene el torneo más cotizado del mundo y estadios tan confortables como las más modernas salas de cine, hace apenas 30 años hubiera padecido la ruina y el aislamiento universal por la violencia de los ‘hooligans’.

Este  fenómeno de los ‘hooligans’ fue el que desencadenó las tragedias en los estadios de Heysel (Bélgica) en 1985, que dejó 39 muertos, y de Hillsborough (Inglaterra) en 1989, con 96 víctimas mortales, e hizo que el balompié inglés tocara fondo.

No se concibe que en un país como Inglaterra tuviera que morir tanta gente, para que en 1989 se tomara la decisión de erradicar la violencia que azotaba al fútbol desde los años 60.

Pero se consiguió. ¿Cómo? Gracias a unas drásticas decisiones en las que participaron el Estado, la Policía, el fútbol y la empresa privada que se reunieron el día 20 de enero de 1987 para enfrentar el flagelo, con las siguientes medidas:

  1. El Estado entendió que debía atacar el problema de raíz. El Gobierno de Inglaterra se tomó dos años para hacer una investigación a fondo, luego de la cual entendió que la violencia de los ‘hooligans’ era un fenómeno sociocultural del país y no del fútbol.

La inexistencia del núcleo familiar, o en otros casos la ruptura, fueron identificados en 1989 como dos de los principales generadores de ese tipo de violencia.

  1. Se crearon leyes contundentes para penalizar a los violentos. En 1990 entraron en vigor medidas judiciales para acabar con los violentos. Se aprobó prohibir el ingreso hasta de por vida a los estadios a los hinchas más peligrosos y penas de cárcel a quienes violaran normas establecidas, entre ellas la prohibición del porte de armas y el consumo de alcohol y/o de drogas.

  1. Multas y sanciones para todos los estamentos de la sociedad. Las medidas judiciales no se hicieron solo para los violentos, sino que involucraron a toda la sociedad. Por ejemplo, si las autoridades capturaban en el metro, un tren o un avión a un ‘hooligan’, o a un grupo de ellos, la empresa transportadora recibía multas y sanciones de diversa índole.
  2. Creación de cuerpos elite especializados de la Policía. Nacieron grupos elite de la Policía que se especializaron en combatir ‘hooligans’ y manejar las masas en los estadios.

Además hubo agentes secretos que se infiltraron entre los ‘hooligans’ para conocer su modo de vida. Así pudieron judicializarlos: dieron 35 penas perpetuas y se creó una lista de unas 5.000 barras bravas con prohibiciones.

  1. Los clubes especializaron  a su personal de logística. Los 92 clubes de la FA (Asociación de Fútbol de Inglaterra) formaron grupos de logística, llamados ‘Stewards’, a los que especializaron en relaciones públicas y manejo de masas.

    El objetivo fue disminuir paulatinamente la presencia de Policía uniformada en los estadios (llevarla afuera y a los alrededores) y aumentar el de logística.

  1. Se unificaron los criterios de seguridad en los estadios. Las medidas de seguridad en los estadios fueron las mismas para todos, pero cada uno creó su propio plan de emergencia, según la clase de partido por jugarse.

    Para ello, se tuvieron en cuenta la estructura del estadio, su ubicación, aforo, cantidad y calidad de los accesos. Además se ordenó quitar las mallas y los muros de contención.

  2. La mejor tecnología debe estar al servicio de la seguridad. La creación de circuitos cerrados de televisión para ubicar cámaras en lugares estratégicos de los estadios, así como la implantación de modernos sistemas de identificación de los hinchas (lectores de huellas digitales y amplios bancos de datos, entre los más importantes), fueron los puntos clave de tecnología para mejorar la seguridad. Para cumplir con este propósito hubo que adecuar todos los escenarios.

  1. Silletería para todas las tribunas de todos los estadios. Ubicar sillas en todas las tribunas de todos los estadios, y numerarlas, no fue una decisión que se tomó solo para darle comodidad al aficionado, sino como un factor importante de seguridad, porque así el personal de logística pudo identificar quién estaba sentado en qué parte.

    Esta decisión se tomó en 1990 y la FA les dio un plazo de 9 años a los 92 equipos afiliados para reestructurar sus estadios o para que construyeran uno nuevo.

  1. El Estado otorgó créditos a los equipos para adoptar medidas. En 1990, con el fútbol quebrado y la violencia rampante, el Gobierno de Inglaterra decidió que para que las medidas adoptadas surtieran efecto, también había que financiar a los equipos, pues la inversión era enorme.

    Así fue que otorgó créditos y además propició la vinculación de la empresa privada para ofrecer patrocinios, así como de la televisión, que empezó a transmitir los partidos de forma masiva.

  1. La carnetización para conocer antecedentes judiciales. Una medida clave fue carnetizar a todos los integrantes de las barras, no solo para identificarlos, sino para saber si tenían antecedentes judiciales y además no podían entrar a los estadios.

    Hubo ‘hooligans’ que debían presentarse en una comisaría durante la disputa de un partido. El hecho de incumplir esta ley les generó castigos incluso peores que cometer actos violentos o de vandalismo.

La década de los 80 resultó fatídica y sucedieron algunas de las peores tragedias que se recuerdan en un estadio de futbol.

ESTADIO DE BRADFORD – 1985

FOTO: Una de las gradas del estadio del Bradford empezó a arder en 1985 por culpa de una colilla mal apagada. Fallecieron 53 personas. DIARIO AS (DIARIO AS)

El peor momento de la historia del fútbol fue el mes de mayo de 1985, ya que en menos de 20 días ocurrieron dos tragedias muy graves. La primera se produjo en Inglaterra, concretamente en Bradford, en un encuentro de Tercera División.

El equipo de la ciudad celebraba su ascenso un 11 de mayo de 1985, pero lo que iba a ser un día de fiesta se tornó en tragedia. 11.000 espectadores acudieron a la cita. Pero, a pocos minutos del descanso, empezó el desconcierto.

Uno de los jueces de línea avisó al árbitro de que se había iniciado un pequeño fuego en una de las gradas. Ya era demasiado tarde. Las llamas se extendieron por toda la hilera de la grada principal a un ritmo imparable, se llevaron consigo 53 vidas humanas y dejaron a otras 200 personas heridas.

Días más tarde, las investigaciones determinaron que el fuego había sido ocasionado por una colilla mal apagada. El estadio estaba construido sobre bases de postes de madera y debajo de la estructura había basura que se acumulaba desde hacía varios años.

La caída del cigarro a la basura inició el fuego y la facilidad de los postes de madera para arder hizo el resto. El resultado fue una nueva tragedia que podría haberse evitado.

 

ESTADIO HEYSEL DE BRUSELAS – 1985

FOTO: Los aficionados de Liverpool y Juventus se enfrentaron en la final de la Copa de Europa de 1985. El resultado final fue de 39 muertos. DIARIO AS (DIARIO AS)

La imagen del fútbol quedó muy dañada tras lo sucedido en Heysel, en la final de la Copa de Europa de 1985. Aún conmocionados por los fallecidos en Bradford, los aficionados británicos tuvieron que enfrentarse a una nueva desgracia, esta vez en Bélgica, en el estadio de Heysel.

El 29 de mayo de 1985, Juventus y Liverpool disputaban la final de la Copa de Europa y miles de aficionados de ambos conjuntos viajaron hasta Bruselas para alentar a los suyos.

La Prensa había considerado el partido como uno de los mejores de la época, ya que enfrentaba al fútbol inglés (cuyos equipos habían logrado siete de las últimas ocho Copas de Europa) y al fútbol italiano (en ese momento, Italia era vigente campeona del mundo con seis jugadores de la Juve en sus filas).

Los radicales de ambos equipos quisieron ser protagonistas y colarse en lo que iba a ser una fiesta del fútbol.

Desde primeras horas de la mañana hubo altercados en Bruselas, pero el momento de mayor dramatismo se vivió dentro del estadio, cuando un grupo de hooligans atacó a otro de tifosis italianos.

El conflicto dejó como resultado 39 muertos. Los hinchas ingleses derribaron la valla que separaba a ambas aficiones y se desató una batalla campal en la que no faltaron navajazos, botellazos y agresiones de todo tipo.

La imagen del fútbol quedó muy dañada y desde este incidente se redujo la asistencia de aficionados a los estadios por miedo a los violentos. La FIFA tuvo que trabajar duro para recuperar el prestigio perdido.//

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