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Efemerides Rafael Baldayac

Edwin Moses leyenda viva del atletismo de todas las épocas

Uno de los velocistas más recordados y reconocidos como una leyenda es Edwin Moses, especialista en 400 metros vallas que fue dos veces campeón olímpico. 122 victorias consecutivas en su especialidad lo hace una de las figuras más importantes del atletismo mundial.

Edwin Moses/ Fuente Externa.

EFEMERIDES ESPECIAL 04 DE JUNIO 1987:

Por Rafael Baldayac

Edwin Moses, conocido como el “profeta de las vallas” ha sido una leyenda viva del atletismo de todas las épocas. Desde que surgiera de manera explosiva poco antes de los JJ.00. de Montreal-76, sólo cosechó seis derrotas hasta 1987.

Moses era un mito y estaba considerado como invencible en su prueba favorita. Todo el mundo del atletismo se conmocionó ante su caída de Madrid, España el 4 de junio de 1987.

La racha de 122 victorias consecutivas del vallista estadounidense, que se extiende a casi 10 años, termina ese  4 de junio de 1987 cuando es derrotado por su compatriota Danny Harris en la competencia madrileña.

Era el momento que esperaba Moses para obtener su tercera medalla de oro olímpica (que hubiera sido la cuarta, de no haber sido por el boicot americano en Moscú-80) y retirarse en loor de multitudes.

 Aquella tarde, en la capital de Corea del Sur, Moses se tuvo que conformar con una medalla de bronce, derrotado por su compatriota André Phillips, de 28 años, cinco menos que Moses, y por el senegalés Amadou Dia Ba, que ya le había batido, en París, en julio de 1987, seis semanas después de la caída de Madrid que hemos citado.

Sin embargo el especialista en 400 metros vallas que fue dos veces campeón olímpico, sigue siendo uno de los velocistas más recordados y reconocidos en los Estados Unidos.

Además de ello, tuvo el honor de dejar cuatro veces el récord mundial de la especialidad hasta el 47.02 que logró en 1983, pero sobre todo la insuperable  marca de ganar 122 carreras consecutivas a todos los niveles.

Edwin Moses fue el único atleta de Estados Unidos que ganó una prueba individual en atletismo en los Juegos Olímpicos de 1976. Es dos veces campeón olímpico en 400 metros con obstáculos.

De manera que 122 victorias consecutivas en su especialidad lo hace una de las figuras más importantes del atletismo mundial. Además de ello, tuvo el honor de dejar cuatro veces el récord mundial de la especialidad hasta el 47.02 que logró en 1983.

Era el atleta imbatible por excelencia, hasta que en el verano de 1987 fue vencido por su compatriota Danny Harris en Vallehermoso, España.

La tribuna, abarrotada, gritó “¡Moses, Moses, Moses!” y la vuelta de honor la dio Edwin, el derrotado, en lugar de su rival, que no mucho tiempo después sucumbiría a las garras de la droga.

Sin embargo, ese mismo año volvió a ser campeón del mundo en Roma, en la final más brillante de todos los tiempos.

Edwin Moses vivió un episodio complicado después de conseguir su segunda medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, ya que fue acusado de abuso sexual en Los Ángeles, cuando una policía encubierta, vestida de prostituta, fue requerida por el deportista para pedirle “favores sexuales”.

Moses ha tratado de propagar la legalidad del deporte por medio de sus intervenciones dentro y fuera de los circuitos desde 1976 y, con ello, apoyar a muchos de los atletas que buscan emularlo, ya que su récord de 122 victorias consecutivas en su especialidad es algo que nunca se ha podido igualar en ninguna otra rama del atletismo.

 “NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE PODRÁ SER COMO YO”.

En una entrevista dada en 2010, Moses encendió la polémica en la declaración en la cual, a pesar de los grandes velocistas que ha tenido Estados Unidos (Michael Johnson, Justin Gatlin) señaló: “Nadie, absolutamente nadie podrá ser como yo”.

Cuando se le pregunto ¿Habrá alguna vez otro Edwin Moses? Respondió “lo dudo. Nunca habrá otro como yo. No lo creo”. Y en la siguiente pregunta fue ¿Sus récords parecen imbatibles. Es indiscutible?

Entonces comentó: “Desde que gané 122 carreras, ha habido unos cuantos atletas que lograron encadenar victorias. Marion Jones ganó sesenta carreras seguidas. Llegó a la mitad de mi marca. Michael Johnson ganó 43. Incluso creo que Usain Bolt no llegó ni a veinte carreras antes de perder”.

Agregó: “Según va pasando el tiempo, la gente empieza a darle la importancia que tiene a esta racha de triunfos. Creo que nadie va a volver a hacer algo así. Incluyendo Juegos Olímpicos y demás. Es un periodo largo de tiempo”.

¿Cómo se siente por ello? “No pienso en ello. Es algo que conseguí hace muchos años. Es algo que no planeé. Simplemente sucedió”.

OTRAS RACHAS DEL ATLETISMO  MUNDIAL

En los años 60 y 70, la saltadora rumana Yolanda Balas, llamada ‘la tijera humana’, consiguió una racha de 180 victorias consecutivas.

Por su parte, el lanzador de peso norteamericano Perry O’Brien logró, entre 1950 y 1960, 114 triunfos seguidos. Son ejemplos de largas imbatibilidades que, sin embrago, no lograron alcanzar las cotas de emotividad, popularidad y calidad de la de Edwin Corley Moses, el indiscutible dominador de las vallas desde 1976, e invencible desde 1977.

Desde que perdió en Berlín con el subcampeón olímpico de Múnich’72, el alemán Harold Schmid, en agosto de 1977, ‘el profeta de las vallas’ no volvió a ser batido en los 400 m hasta el 5 de junio de 1987, en Madrid cuando estaba a punto de cumplir los 32 años.

Quiere ello decir que durante nueve años, nueve meses y nueve días, Moses no hizo sino cosechar triunfos: 122 nada menos, 107 de ellos en finales, récord absoluto de todos los tiempos.

Esa segunda derrota, que significaría el comienzo de su ocaso, tuvo como verdugo a su compatriota Danny Harris, que entonces tenía 21 años, casi once menos que Moses.

Sus 47.02, marca que estableció en la germana Coblenza el 31 de agosto de 1983 estuvo vigente hasta que Kevin Young lo reventara en el estadio Olímpico de Montjuïc, durante los juegos de Barcelona 92.

HISTORIAS DE VIDA: EDWIN MOSES

Edwin Moses nació el 31 de agosto de 1955 en Dayton, Ohio, Estados Unidos, y durante las décadas del ’70 y ’80 brilló en el atletismo mundial, al punto de ganar dos medallas de oro en diferentes Juegos Olímpicos: 1976 y 1984.

También batió en cuatro ocasiones el récord mundial de 400 metros con vallas, hasta dejarlo en 47,02 en la temporada 1983.

Además de destacarse en el deporte, Edwin era un gran estudiante. Obtuvo una beca para ir al Morehouse College en Atlanta, donde estudió física e ingeniería intercalando sus cursados con los entrenamientos y competencias de atletismo.

Antes de dedicarse de lleno a los 400 metros con vallas Moses compitió en otras pruebas como los 110 metros vallas o los 400 metros llanos.

 En realidad, había competido muy poco en carreras sobre 400 metros con vallas antes de darse a conocer al mundo en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976.

Fue en esta ciudad canadiense donde Edwin sorprendió a propios y a extraños, dominando la final celebrada el 25 de julio de 1976 con una superioridad insultante y batiendo el récord mundial de la distancia, que ostentaba el ugandés John Akii-Bua desde los Juegos de Múnich 1972.

Con un tiempo de 47,64, le sacó más de un segundo al medallista de plata, su compatriota Mike Shine (48,69), y casi dos segundos al tercero, el soviético Gavrilenko (49,45) Fue el único atleta de Estados Unidos que ganó una prueba individual en atletismo en estos juegos.

Durante más de diez años Edwin fue el dominador absoluto a nivel internacional de esta prueba. El 11 de junio de 1977 batió de nuevo su propio récord mundial en Westwood, California, dejándolo en 47,45. Poco después, el 26 de agosto, sufrió una derrota en una competencia celebrada en Berlín ante el alemán Harold Schmidt.

A la semana siguiente se tomó la revancha sobre Schmidt derrotándolo en la ciudad de Düsseldorf por una amplia ventaja.

Esto fue el inicio de una de las rachas victoriosas más impresionantes en la historia del atletismo y del deporte en general, ya que durante los siguientes 10 años permaneció invicto, sumando 122 victorias consecutivas hasta que fue derrotado el 4 de junio de 1987 en el estadio Vallehermoso de Madrid por Danny Harris.

Moses perdió la oportunidad de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 a causa del boicot político decidido por su país. La suya hubiera sido quizá la medalla más segura de los Juegos, pues por esa época su superioridad sobre el resto era abrumadora.

Su tercer récord del mundo lo estableció precisamente en 1980, en Milán, con 47,13. Moses ganó con facilidad el oro en los Campeonatos del Mundo de Atletismo, celebrados en Helsinki, Finlandia, en 1983.

Poco después de esta competición, el 31 de agosto estableció en la ciudad de Coblenza, Alemania, su cuarto y definitivo récord del mundo, con 47,02, precisamente en el día de su cumpleaños.

Este récord permanecería vigente hasta que fue batido por el también estadounidense Kevin Young en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Al año siguiente en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 ganó su segundo título de campeón olímpico, con una discreta marca para él de 47,75, pero inalcanzable para sus adversarios. Danny Harris fue plata (48,13), y Harold Schmidt bronce (48,19).

De aquellos Juegos merece destacarse también que fue el deportista elegido para prestar el juramento olímpico en la ceremonia inaugural. Se hizo popular su imagen en una comprometida situación cuando víctima del nerviosismo no recordaba las palabras que debía pronunciar, aunque finalmente solventó la situación.

Su último año en las pistas fue 1988. Pese a ser un veterano de 33 años seguía siendo el favorito para ganar el oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Sin embargo, no pudo aguantar el empuje de su compatriota Andre Phillips que hizo la carrera de su vida y con 47,19 se llevó la medalla de oro, y tampoco con el senegalés Amadou Día Ba, segundo con 47,23.

Edwin Moses se tuvo que conformar con la medalla de bronce (47,56) lo que para él suponía un fracaso en toda regla. Esto le llevó a poner fin a su extraordinaria carrera deportiva, en la que lo ganó absolutamente todo.

¿CUÁL FUE EL LEGADO DE MOSES?

En 1976 se levantó con su primera medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, en Montreal logró llevarse su primera presea dorada, y con ello iniciar una hegemonía en la especialidad.

FOTO: El ex atleta y doble campeón olímpico, Edwin Moses ofreciendo  una rueda de prensa en Budapest. Foto: Efe.

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, volvió a repetir la hazaña y se convirtió en uno de los máximos ganadores del atletismo de los Estados Unidos.

El corredor estadounidense, dos veces campeón olímpico en 400 metros con obstáculos, todo un fenómeno esta especialidad, no pudo competir en Moscú 1980 por el boicot que encabezó su país. El fin de la carrera de Moses llegó el 25 de septiembre de 1988, en los JJ.00. de Seúl.

 

EDWIN MOSES SU VIDA EN EL RETIRO

Moses vivió un camino sinuoso posterior a conseguir su segunda medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, ya que fue acusado de abuso sexual en Los Ángeles, cuando una policía encubierta, vestida de prostituta, fue requerida por el deportista para pedirle “favores sexuales”.

Sin cargos posteriores por el incidente, ingresó en la política deportiva al ser electo, en 2000, como el primer presidente de la Academia Laureus, con lo que ejerció como un agente a favor de la promoción del deporte como una herramienta de inclusión y bienestar social alrededor del mundo.

Además, participó en la confección de un nuevo sistema de pruebas anti-dopaje, las mismas que ahora son la base de los exámenes alrededor del mundo. Ahora, Moses es director de la USADA (la Agencia Antidopaje de los Estados Unidos) más importante para los atletas estadounidenses.

Moses ha tratado de propagar la legalidad del deporte por medio de sus intervenciones dentro y fuera de los circuitos desde 1976 y, con ello, apoyar a muchos de los atletas que buscan emularlo, ya que su récord de 122 victorias consecutivas en su especialidad es algo que nunca se ha podido igualar en ninguna otra rama del atletismo.

También se distinguió en la lucha contra el dopaje en el deporte. Después de retirarse del atletismo probó suerte en el deporte invernal del bobsleigh (trineos de velocidad) y en 1990 llegó a ganar una medalla de bronce en la Copa del Mundo celebrada en Winterburg, Alemania, junto a su compatriota Brian Shimer.

Moses es una leyenda olímpica de EE. UU., Que obtuvo medallas de oro en los Juegos Olímpicos del 76 y el 84, y se le atribuye haber revolucionado el deporte. Ahora es el presidente de la USADA, la famosa agencia de pruebas de drogas.

Actualmente vive en Atlanta y estuvo casado desde 2007 con Michelle Moses. En el 2016 su esposa durante 9 años, reveló que la estrella del atletismo había estado corriendo a sus espaldas, por lo que presentó documentos de divorcio citando adulterio y «trato cruel».

Está claro en los documentos que Michelle está buscando una moneda seria de Edwin, alegando que ella esencialmente administró su carrera durante la última década y tiene derecho a un recorte significativo de sus ganancias.

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