
Por Rafael Baldayac
Un día como hoy 4 de mayo, pero del año 1949 mueren 18 futbolistas y otras trece personas, incluyendo tres grandes periodistas deportivos al caer el avión que transportaba a los jugadores del famoso equipo de futbol “Il Gran Torino” a su regreso a Italia tras un partido amistoso en Portugal.
La catástrofe del conjunto Torino Football Club, que conmovió al mundo del futbol, hace más de 70 años, es conocido también como el Desastre Aéreo de Superga en Italia.
El desastre del Torino de 1949, constituye el segundo accidente de aviación colectivo en la historia del deporte. Aquello fue una gran catástrofe a la que se le dio cobertura mundial.
Ocurrió un año y 111 días después de la Tragedia de Río Verde, donde perecieron los integrantes del Santiago Baseball Club en República Dominicana, la primera desgracia donde pereció en pleno una delegación deportiva en el mundo.
Ese viernes eran las 5:05 de la madrugada cuando el avión de la linea italiana FiatG-212, que llevaba a bordo al famoso equipo de futbol italiano, se estrelló contra los muros del jardín de la basílica de Superga, situada en una colina con vista a la noroestana ciudad de Turín, capital de la región Piamonte.
La Basílica de Superga, es una iglesia en las cercanías de Turín. Fue edificada en el siglo XVIII por Víctor Amadeo II de Saboya en lo alto de la colina de Superga.
El desastre aéreo se produjo el 4 de mayo de 1949

El avión traía de regreso al onceno después de un partido amistoso disputado en Lisboa contra el Benfica, de Portugal, para festejar la despedida del capitán del equipo lusitano José Francisco Ferreira, entrañable amigo del capitán del Torino, Valentino Mazzola.

Después de ser desviado para que aterrizara en Milán, debido a las inclemencias del tiempo, la mala visibilidad propicio el fatal accidente.
Perdieron la vida los 18 jugadores de la escuadra, junto con entrenadores, técnicos, periodistas y la tripulación. No hubo sobrevivientes.
Así se extinguió el Torino, considerado en esa época uno de los planteles más poderoso del mundo. Había ganado cinco campeonatos consecutivos desde la temporada 1942-43 hasta la 1948-49
Una muestra de su hegemonía es que de los 11 jugadores de la selección italiana de ese periodo, 10 pertenecían al club Torino. Los campeonatos del futbol italiano de 1943-44 y 1944-45 no fueron disputados a causa de la Segunda Guerra Mundial.
Tras la hecatombe el personal de rescate tuvo dificultad para identificar a los cuerpos, porque hubo que llamar al director técnico de la selección italiana de la década del 30, Vittorio Pozzo, que conocía muy bien a los jugadores del Torino.
Jugadores, técnicos y acompañantes víctimas del accidente

Los estelares jugadores italianos que perdieron la vida en esta falta accidente de aviación fueron Valerio Bacigalupo, Aldo Ballarín, Dino Ballarín, Emile Bongiorni, Eusebio Castigliano, Rubens Fadini, Guglielmo Gabetto.
También los destacados Ruggero Grava, Giuseppe Grezar, Ezio Loik, Virgilio Maroso, Danilo Martelli, Valentino Mazzola, Romeo Menti, Piero Operto, Franco Ossola, Mario Rigamonti, Giulio Schubert.
El director técnico del equipo Arnaldo Agnisetta y su asistente Ippolito Civalleri, así como los entrenadores y personal de apoyo logístico Egri Erbstein y Leslie Levesley
Murieron tres periodistas deportivos

En el accidente además de los jugadores y sus acompañantes, perecieron tres de los mejores periodistas deportivos de Italia.
Los periodistas especializados en deportes que perdieron la vida en esta desgracia de 1949 fueron Renato Casalbore (fundador de Tuttosport), Renato Tosatti (Gazzetta del Popolo) y Luigi Cavallero (La Trampa).
El jugador Sauro Tomá, que tenía el menisco lesionado, no formo parte de la delegación que viajo a Portugal, salvándose milagrosamente de perecer en el accidente.
Un millón de personas asistieron al apoteósico funeral:
La tragedia conmovió tremendamente al mundo del futbol. Dos después de la catástrofe, el día del funeral de los fallecidos, se hizo una larga y concurrida procesión fúnebre por las calles céntricas de la ciudad.
Cerca de un millón de personas asistieron al sepelio, con paradas en la Plaza principal de Torino, para dar el último adiós a los campeones.
Como tributo póstumo el malogrado equipo italiano fue proclamado campeón del torneo de ese año de 1949-50. Los conjuntos rivales cundo les correspondía en el calendario enfrentar al Torino, hacían formaciones juveniles.
Cada 4 de mayo es un día muy recordado por la afición del futbol italiano, con un grandísimo sentimiento de dolor y misticismo.
En el 2019 durante la conmemoración del 70 aniversario de la tragedia del Il Grande Torino, como se le conocía popularmente, se mantuvo en la memoria de los hinchas como uno de los mejores equipos que han existido en Italia y tal vez en el mundo.
Tanto es así que el Torino se encaminaba a la conquista de su quinto título de la Serie A del futbol italiano.
Era el símbolo de esperanza y de la regeneración de Italia, país que se estaba levantando de las cenizas del fascismo y de la Segunda Guerra Mundial.
Multitud de records del Torino Football Club

Il Grande Torino tiene el record de más títulos de liga consecutivos junto con el Juventus, con cinco cada uno. Posee la marca de partidos invictos durante un año, con 21, y mantiene el record con mayor número de puntos y victorias en una temporada de la liga italiana.
Jugando en su estadio de Filadelfia, se mantuvo invicto durante 93 partidos, entre las temporadas de 1943 y 1949. En ese periodo obtuvo 83 triunfos y 10 empates.
Además entre las temporadas de 1945 y 1949consiguió 471 goles. Si aquel desastre no hubiese ocurrido, hoy hablaríamos del mejor equipo del mundo.
La liga italiana, inmediatamente después del desastre aéreo, le concedió el título de campeón al extinto equipo Torino Football club.
Torino volvió a ganar un campeonato 27 años después
Esta franquicia de Torino tuvo que esperar 27 años para volver a ganar un nuevo título, hazaña que consiguió en 1976. Este triunfo fue celebrado de manera muy especial.
El día después de conquistarlo los aficionados marcharon a la colina Superga para rendir homenaje al Il Grande Torino.
La figura central de esta celebración fue Sauro Toma, el único jugador de aquel legendario equipo que no viajo a Lisboa y sobrevivió al fatal accidente. Desde entonces Sauro hacia una peregrinación todos los años hasta el Superga, a pesar de su edad avanzada.

Sauro Tomá, el último superviviente del Grande Torino
El pasado 10 de abril de 2018 el exfutbolista italiano Sauro Tomá, último integrante del Grande Torino y que se libró del accidente de avión en el que murió todo el equipo en 1949, falleció a los 92 años de edad, informó el Torino F.C en un comunicado oficial.
El presidente del conjunto «granata», Urbano Cairo, trasladó su pésame a la familia de Tomá, nacido en La Spezia (noroeste) en 1925 y que militó como defensa en el Grande Torino por tres temporadas, entre 1947 y 1950, cuando ganó dos «Scudetti» (títulos ligueros).
El deportista es el último superviviente de aquel equipo que conquistó la liga nacional en cinco ocasiones durante la década de 1940, recordada por el club como «una hazaña legendaria».
Además, por una lesión en la rodilla que zanjaría prematuramente con su carrera, no pereció en el accidente de avión que acabó con la vida de toda la plantilla, entrenadores y directivos que regresaban de Lisboa de jugar un amistoso contra el Benfica que él no disputó.
Aunque este «protagonista absoluto» del Toro salvó la vida, no esquivó «una tristeza melancólica que lo acompañaría durante toda su existencia», se lee en el comunicado.
Selección viaja más de dos semanas en barco por temor aviones.

El impacto de esta tragedia fue tan grande que al año siguiente, la selección italiana viajó en barco a la Copa Mundial de la FIFA, que tuvo lugar en Brasil desde el 24 de junio hasta el 16 de julio de 1950.
Los nuevos convocados por Italia, aún consternados, se negaron a viajar en avión y prefirieron cruzar el Atlántico en el buque Sises.
El viaje de Italia a Brasil duró más de dos semanas y para cuando llegaron a São Paulo estaban agotados, sin entrenar fuera de condiciones para jugar.
El comité organizador hizo que Italia jugase sus dos partidos en la capital paulista porque allí residía una numerosa comunidad de inmigrantes italianos. La FIFA recuperó la Copa Mundial después de que las ediciones previstas para 1942 y 1946 quedasen suspendidas por la Segunda Guerra Mundial.
En homenaje a los 25 años de presidencia de Jules Rimet, el trofeo de campeones fue renombrado «Copa Jules Rimet». Las sucesivas retiradas provocaron que solo participasen 13 países: 6 europeos y 7 americanos.
Destacaron especialmente el regreso de Uruguay, ausente en los dos últimos torneos, y el debut de Inglaterra luego de que las federaciones británicas reingresasen en la FIFA.
Experiencia italiana en la Copa Mundial Brasil 1950:

Los campeones italianos fueron ubicado en el grupo 3 (Italia, Suecia y Paraguay) clasificando primero Suecia (2-0), ganadora de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1948. Italia (1-1) logró su única victoria ante los paraguayos por 2–0 con goles de Carapellese y Pandolfini, limpiando la pobre imagen ofrecida en su debut.
En total, se inscribieron 34 selecciones a la fase de clasificación para 16 plazas. Los campeones de la última edición (Italia) y el anfitrión (Brasil) clasificaron automáticamente, por lo que quedaron en juego 14 cupos directos.
Previamente la FIFA había decretado que Alemania y Japón no podían jugar por su papel en la Segunda Guerra Mundial como potencias del Eje. En cambio, Italia sí fue admitida gracias a su dirigente Ottorino Barassi, presidente de la Federación Italiana, quien había custodiado el trofeo de la Copa durante el conflicto. La Unión Soviética no quiso tomar parte.
Debido a su formato de competición, usado solo en esta edición, la Copa Mundial de 1950 fue la única en la que no se celebró una final.
Los campeones grupo (Brasil, España, Suecia y Uruguay) pasaban a un todos contra todos.
La Copa Mundial de 1950 es especialmente recordada por el «Maracanazo», nombre por el que se conoce a la victoria de Uruguay sobre Brasil en la última jornada.
A los brasileños les bastaba con un empate gracias a sus cómodas victorias contra españoles y escandinavos, mientras que a los charrúas solo les valía ganar.
Argentino Libonatti leyenda del Torino en Europa

El Torino tenía muchos fanáticos en Argentina debido a que ha mediado de la década de los años 20 el futbolista argentino Julio Libonatti fue transferido al Torino de Italia. Estelar delantero argentino fue parte de la selección italiana y es recordado por ser el primer futbolista de América en haber sido transferido a Europa, en el año 1925.
Mediante este hecho, se convirtió en el primer futbolista de América en ser transferido a Europa. El suceso de Libonatti hizo que numerosas instituciones europeas se lanzaran a contratar futbolistas sudamericanos.
Se desempeñó en el Torino entre los años 1925 y 1932, coronándose campeón del fútbol italiano en la temporada 1927-1928.En el Torino disputó 241 partidos (239 en la liga y 2 de la Copa de Italia), anotando 157 goles (150 en la liga y siete en la Copa de Italia).
Se encuentra segundo en la tabla histórica de goleadores, siendo el Máximo goleador hasta ser superado por Pablo Pulici (172 goles). Entre los años 1925 y 1931 disputó 18 encuentros para la Selección Italiana, anotando 15 goles, donde se coronó campeón y goleador de la Coppa Internazionale.
Evita Perón fue gran fanática del Torino

Torino fue el primer equipo italiano en jugar en Sudamérica por lo que contaba con la legendaria figura de Evita Perón como fanática incondicional.
Eva Perón era fan del estelar delantero Julio Libonatti, futbolista argentino, miembros del Torino y que fue parte de la selección italiana.
Más que una primera dama, Evita Duarte de Perón fue reconocida como una líder política que luchó por los más desfavorecidos.
Entre sus muchos logros sociales está el de conquistar para las argentinas el voto femenino.
Se cumplieron 100 años del natalicio de Eva Duarte de Perón, conocida como Evita, el 7 de mayo de 1919.
Su muerte fue el 26 de julio de 1952, con tan solo 33 años de vida.

La esposa de Juan Domingo Perón, fue la primera dama de los argentinos a finales de la década de 1940, luego de una intensa campaña por todo el territorio gaucho y el apoyo de los sectores más populares y trabajadores.
Aquella joven mediática y bella, fanática y comprometida, de pueblo y glamorosa, carismática y obediente, murió a plena popularidad y juventud. Y a cien años de su nacimiento sigue como figura central de un musical en Broadway.
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