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Efemerides Rafael Baldayac

Brasil jugó en Haití “Futbol por la Paz” promoviendo desarme

Con la diplomacia del fútbol, el presidente de Brasil Luiz Inázio “Lula” da Silva, creyó oportuno enviar, como gran embajada de paz, a su famosa selección brasileña, la pentacampeona del mundo, a fin de apoyar el esfuerzo por pacificar Haití convulsionada por una guerra civil que obligó renunciar al entonces mandatario Jean Bertrand Aristide.

EFEMERIDES ESPECIAL 18 DE AGOSTO 2004:

Por Rafael Baldayac

 

La vecina nación de Haití, que recientemente ha sido otra vez trágica noticia por el terrible terremoto con miles de víctimas mortales, es un empobrecido país eternamente condenado al sufrimiento, desde la emancipación de los esclavos,  con una población atormentada por las crisis políticas y constantes desgracias.

Como una manera de enfrentar la violencia de grupos de rebeldes pidiendo la renuncia del presidente  Jean Bertrand Aristide, alguien tuvo la idea de acudir al liderazgo de presidente de Brasil, Luiz Inázio “Lula” da Silva, como mediador entre las partes en conflicto, proponiendo la realización del ‘partido de la paz’, entre las selecciones de futbol de ambos países.

Es así como el renombrado seleccionado de fútbol brasileño, con la presencia de sus estrellas, Ronaldo, Ronaldinho, Kaká, Roberto Carlos, Cafú y Adriano, aceptó jugar un amistoso en Haití contra el equipo nacional haitiano, en el que los espectadores recibieron un boleto a cambio de un arma de fuego.

La idea prendió y el histórico encuentro celebrado el miércoles 18 de agosto de 2004 denominado “Futbol por la Paz” se realizó con el  objetivo era contribuir a la campaña de desarme de los grupos rebeldes haitianos.

Además de recaudar fondos para el pueblo haitiano y fomentar la paz en esta nación caribeña, que sufría un largo periodo de violencia que obligó a renunciar -el 29 de febrero de 2004-al entonces presidente Jean Bertrand Aristide.

Unos días antes del evento el legendario estadio «Sylvio Cator», de la capital Port-au-Prince,  con capacidad para 13 mil personas, fue sometido a un remozamiento por disposición del primer ministro de Haití, Gerard Latortue.

Lula da Silva, en ese entonces presidente brasileño, y principal promotor del evento, estuvo presente en el histórico partido de fútbol, cuya idea inicial fue del primer ministro haitiano, Gerard Latortue, en una entrevista con periodistas brasileños.

El mandatario brasileño creyó oportuno enviar, como gran embajada de paz, a la selección de Brasil, la verdeamarilla, la pentacampeona del mundo, el equipo quizá con más partidarios del planeta.

Los deportistas brasileños estuvieron dispuestos a apoyar ese esfuerzo por pacificar Haití, revelando el espíritu de solidaridad mediante la «diplomacia del fútbol».

Brasil con su selección nacional acababa de ganar el premio Príncipe de Asturias del Deporte por sus repetidos éxitos y por su permanente mensaje de alegría y excelencia en el balompié.

VIAJE HAITI MUY ARRIESGADO,  AMENAZA DE SECUESTRO

Con  la selección de Brasil militaban sus grandes estrellas, jugadores de valor extremo para sus clubes europeos, hombres muy tentadores para un secuestro en Haití que sirviera como propaganda a cualquiera de las fuerzas enfrentadas, al modo que ocurrió con Di Stéfano en Venezuela o, antes aún, con el piloto Juan Manuel Fangio, en Cuba.

Pero, puestas todas las cosas en la balanza, se decidió que merecía la pena y finalmente se concertó un partido contra la selección local, Haití, en Puerto Príncipe el miércoles 18 de agosto de 2004.

Haití había llegado a participar en la fase final del Mundial de Alemania-1974, donde su mayor logro fue el gol que Sanon le marcó a Zoff, y que concluyó con los 1143 minutos de imbatibilidad del mítico portero italiano.

Fuera de eso, no hizo más. Volvió con tres derrotas, dos goles marcados y catorce encajados.

Pero era una ilusión encarar a la pentacampeona.

El partido, ante los 15, 000 espectadores que reventaban el Sylvio Cator de Puerto Príncipe (muchos más se quedaron fuera), se jugó en un ambiente caótico, entre unas medidas extraordinarias de seguridad lo que se llamaba Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, la MINUSTAH.

Brasil lidera la misión de paz de la ONU en la que también participan tropas argentinas, chilenas y uruguayas, a las que se sumaron luego guardias civiles y militares de España y otros países.

Precisamente  la MINUSTAH, que tenía a cientos de  soldados brasileños, distribuyeron mil balones de fútbol entre los niños haitianos tan pronto llegaron al país.

Brasil además apoyó a Haití en las áreas de agricultura e infraestructura, a fin de ayudar a solucionar los problemas de hambre y desarrollo de esa nación, la más pobre de América y una de las más miserables del mundo.

MILES DE SOLDADOS, POR POSIBLE ATENTANDO CONTRA BRASILEÑOS

Curiosamente el onceno de Brasil llegó a Puerto Príncipe, capital de Haití, para jugar este partido amistoso contra la selección caribeña, protegido por 1,200 soldados, con el fin de evitar cualquier posible atentando contra ellos.

Una acción contradictoria, porque el amistoso llevaba el nombre de “Fútbol por la Paz” y las entradas al estadio se canjean por armas.

Aún así, ese millar largo de soldados que protegían a los Penta, todos ellos brasileños que forman parte de la fuerza multinacional presente en Haití, movilizaron hasta sus tanques de guerra con el fin de salvaguardar la integridad física de los Ronaldo, Ronaldinho y demás jugadores cariocas.

Pero sobre todo para protección de Lula, presidente brasileño, que presenciará en directo el partido, en un estadio colindante con un cementerio vudú.

Los jugadores llegaron a Haití procedentes de la República Dominicana una hora antes del partido y fueron trasladados en tanquetas al estadio.

Allí, sobre un césped de hierba sintética y bajo un calor sofocante, fueron recibidos con un entusiasmo sin igual.

Ronaldo, Ronaldinho Gaúcho, Kaká, Roberto Carlos, Cafú y Adriano fueron convocados con tiempo por el entrenador Carlos Alberto Parreira para la selección brasileña.

El equipo lo formaron: Julio César; Belletti, Juan, Roque Júnior, Roberto Carlos; Edú, Gilberto Silva, Juninho Pernambucano, Ronaldinho; Roger y Ronaldo.

Luego entrarían también Cris, F. Henrique, Pedrinho, Magrão, Renato, Adriano y Nilmar.

Ganó Brasil por 0-6, porque lo cortés no quita lo valiente, con tres goles de Roger y tres de Ronaldinho, todos ellos aplaudidísimos. Lula asistió al partido, feliz.

El fútbol, un signo distintivo de su país, había contribuido a llevar la paz a Haití. Y él reforzaba su papel de líder de un Tercer Mundo emergente resuelto a resolver sus problemas y sus diferencias.

OTRAS CONTRADICIONES DEL ENCUENTRO BRASIL-HAITI

Pero siguiendo con las contradicciones acerca de este amistoso, que enfrentará a la selección número uno del ránking FIFA con la situada en el puesto 95 (sí, hay todavía 110 naciones peores en lo futbolístico que la caribeña), Carlos Alberto Parreira, seleccionador brasileño, tiene que alinear, por contrato, a toda su artillería.

En cualquier caso, todo ello queda al margen por la importancia del encuentro, más de la que parece. Si el gesto de Brasil ayuda a la pacificación de un país que lleva desde enero en guerra, bienvenido sea.

Ronaldo lanzará un mensaje contra el SIDA a la juventud previo al juego auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que contó con el apoyo de Joseph Blatter (presidente de la FIFA).

Además Ronaldo, uno de los más animados con el encuentro y que lo asumió en su condición de embajador especial de la UNICEF, hizo una donación monetaria para proyectos en favor de la infancia en Haití.

El delantero del Real Madrid y de la selección brasileña Ronaldo aprovechó su visita de la Penta a Haití para lanzar un mensaje a los jóvenes un mensaje en el marco de la lucha contra el SIDA.

Como embajador de buena voluntad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), advirtió a los haitianos de los peligros de esta lacra social.

Además, una productora televisiva de Sao Paulo acompañó a Brasil en su viaje a Haití con la intención de filmar un documental acerca de lo que el partido supone para los habitantes del país caribeño para, posteriormente, comercializarla.

ESTADIO SYLVIO CASTOR TOTALMENTE LLENO

El legendario estadio «Sylvio Cator», con capacidad para 13 mil personas, fue sometido días antes a un amplio remozamiento por disposición del primer ministro de Haití, Gerard Latortue.

El estadio, construido en 1952 y ubicado en la parte sur de Puerto Príncipe, fue remozado con una inversión de unos 200 mil dólares provenientes del apoyo de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y del gobierno de Taiwán, que sirvieron para cambiar el césped y algunas reparaciones.

Latortue visitó el lunes el estadio en compañía de representantes del gobierno de Taiwán y del titular de la Federación Haitiana de Fútbol, Yves Jean-Bart, para verificar las condiciones del inmueble y revisar los resultados de la remodelación.

Al encuentro deportivo, al que  fueron acreditados alrededor de 1,400 periodistas de todo el mundo, asistieron los presidentes de algunos países latinoamericanos, como Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Uruguay, Jorge Batlle.

Según el general brasileño Augusto Heleno, comandante de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), ese organismo, en coordinación con la Policía Nacional, montó un operativo especial para mantener la seguridad de los astros del fútbol y de los presidentes visitantes.

De manera original, las autoridades tenían como objetivo utilizar el partido para desarmar a los grupos rebeldes a través del intercambio de un arma ilegal por un boleto de entrada al partido.

«Tuvimos que abandonar esa primera idea, temiendo que la oferta sobrepasaría la demanda y la juventud percibiría en este partido un regalo fuera de ley en detrimento de la gente honesta», detalló Heleno.

Mientras el gobierno de Brasil anunció su disposición a obsequiar 10 mil boletos de entrada a estudiantes haitianos pobres, los demás asistentes deberán pagar tarifas de entre 250 y 500 gourdes (de entre siete y 14 dólares).

De forma previa al partido, Ronaldo llegó la tarde del lunes a la capital de República Dominicana para unirse al conjunto brasileño que llegó horas antes para partir hacia Haití la mañana del miércoles.

BRASIL VS HAITÍ UN JUEGO CON MUCHA HISTORIA

¿Por qué este encuentro tiene registros históricos tan importantes, si apenas estas dos selecciones se han cruzado un par de veces en toda la existencia del fútbol? Esta es la razón:

En 2004 estallaría la llamada ‘Crisis de Haití’. El presidente de la isla, en ese momento, Jean-Bertrand Aristide quería ser derrocado a través de un golpe de estado producido por rebeldes y guerrillas civiles debido a la corrupción y a la falta de mejoras económicas del país, que prácticamente estaba destinado a una crisis humanitaria.

A pesar de lograr el 91,69% de las votaciones en las elecciones de febrero de 2001, Haití no soportaría la incompetencia de su líder político.

Por objeciones de la oposición, no se realizaron las elecciones previstas en 2003, esto quitó poderes constitucionales al presidente Aristide quien se limitó a gobernar a base de decretos.

Esta situación fue lo que desató una serie de manifestaciones que pronto se tornaron en guerras contra las fuerzas del estado y los límites de la guerra civil se rompieron.

Rebeldes tomaron ciudades enteras y a pesar de los esfuerzos hechos por presidentes del continente, las personas pedían la renuncia de Aristide. La situación conllevó a que Boniface Alexandre, presidente de la corte constitucional.

Esta crisis supuso que se realizara histórico ‘partido de la paz’, en la que se invitó a Brasil a jugar en Haití. Las ganancias en boletas y demás productos estarían destinados para tender a la población, afectada por la guerra interna.

«Creo que unas cuantas estrellas futbolísticas del Brasil podrían lograr más resultados para desarmar a las milicias que miles de tropas para el mantenimiento de la paz» diría en ese momento el Primer Ministro interino de Haití, Gerard Latortue.

Este evento sería el segundo antecedente entre brasileros y haitianos y se vería uno de los mejores goles de Ronaldinho. El encuentro quedaría 6-0 a favor de los brasileros.

Antes, en 1971, jugarían el primer partido entre ellos. Brasil ganaría 4 – 0. Pero estas dos selecciones se encuentran nuevamente en la Copa América Centenario, luego de uno de los partidos más importantes en la historia de Haití.

Por su parte, Haití, número 71 en el ranking de la FIFA y la cual disputó ese año su primera Copa América, perdió en su primera aparición ante Perú.

ROSTER COMPLETO DE SELECCIÓN BRASILEÑA

El roster completo de los jugadores convocados por Parreira para el «Partido por la Paz» fueron los siguientes:

Porteros: Dida (Milán-ITA) y Julio César (Flamengo); Laterales: Cafú (Milán-ITA), Belletti (Barcelona-ESP) y Roberto Carlos (Real Madrid-ESP); Centrales: Roque Júnior (Bayern Leverkusen-ALE), Edmilson (Barcelona-ESP), Juan (Bayern Leverkusen-ALE) y Lucio (Bayern Múnich-ALE).

Centrocampistas: Juninho Pernambucano (Lyon-FRA), Renato (Sevilla-ESP), Gilberto Silva (Arsenal-ING), Zé Roberto (Bayern Múnich-ALE), Kaká (Milán-ITA), y Edú (Arsenal-ING); Delanteros: Ronaldinho Gaúcho (Barcelona-ESP), Ronaldo (Real Madrid-ESP) y Adriano (Inter-ITA).

LLEGADA Y SEGURIDAD EN REPÚBLICA DOMINICANA

 

La selección de fútbol de Brasil, campeón de la Copa América, hizo escala y permaneció dos días en la capital de la Republica Dominicana bajo condiciones de seguridad “extremas” exigidas por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).

Ronaldo, Ronaldinho, Roberto Carlos, Cafú, Kaká y Dida, entre otras estrellas del plantel canarinho, llegaron a dominicana en la madrugada del martes 17 de agosto 2004.

Ellos en tierra quisqueyana  pernoctaron y permanecieron hasta el 18 de agosto cuando partirían a Haití donde disputaron el amistoso con el plantel haitiano, para contribuir a la pacificación de ese país.

“Hubo un gran despliegue de seguridad alrededor del equipo brasileño, incluso superior al ofrecido a jefes de Estado y de gobiernos que visitan el país con motivo de la juramentación del nuevo presidente”, aseguraron las fuentes.

Las medidas iniciaron con la llegada del plantel brasileño, pentacampeón mundial, cuyos integrantes abordaron un autobús justo al pie del avión que los transportó hasta un hotel Jaragua en el malecón de Santo Domingo.

Mientras que la CBF también solicitó un “amplio” despliegue de agentes de seguridad en la instalación hotelera, en sus alrededores y en el estadio olímpico “Juan Pablo Duarte”, donde celebraron al dia siguiente un encuentro de entrenamiento con la selección dominicana.

Un número no determinado de tropas y agentes de seguridad de las Fuerzas Armadas y la Policía dominicanas fueron los responsables del cuidado de la delegación brasileña, que fue encabezada por el Ministro de Deportes, Agnelo Santos Queiroz.

Adriano, Julio César, Zé Roberto y Renato también formaron parte del equipo convocados por el seleccionador Carlos Alberto Parreira, quien estuvo asistido de Mario  Zagallo.

Ronaldo y Roberto Carlos, del Real Madrid, y Ronaldinho, del Barcelona, gozaban de mucha popularidad entre los amantes del fútbol en la República Dominicana.

Los dominicanos pagarán 1.500 pesos (37 dólares) y 100 pesos (2,3 dólares) por presenciar a los astros brasileños, en una visita sin precedentes en el deporte local. La Unicef exigió a Brasil la entrada gratuita al estadio de los niños menores de 10 años.

El seleccionado brasileño partió de la capital dominicana alrededor del mediodía del miércoles 18 de agosto con destino a Puerto Príncipe, donde jugó con Haití a solicitud del presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva, para contribuir con la pacificación y reconstrucción de ese país.

LOS TURISTAS BRASILEÑOS EN HAITÍ

Los visitantes compraron mayormente cuadros y artesanía de la cultura haitiana. El arte es parte del trabajo de resistencia de los pueblos, algunos con la claridad de su trabajo que realizan en las calles.

Trabajan muchas veces  con un caballete improvisado para sus cuadros y sin la gran cantidad de pinceles ni pinturas, pero con una creatividad que compensa la falta de equipo, así que imagine lo que podrían estar realizando en mejores condiciones.

En algunos casos los trazos son muy simples pero expresivos, no dejan de mostrarnos la vida cotidiana de un país con cultura, con dignidad, con valentía.

Es usual mostrar situaciones cotidianas, mercados, comunas, vendedores, formas de esparcimiento, las esperanzas etc. hasta las formas más complejas en la pintura, pero algo distintivo en la pintura haitiana es el uso de los colores de una manera particular.

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