
Por Alfonso Araujo Bojórquez
SINALOA, Sonora, México.- Si se menciona el nombre de «Babe» Ruth, la gente solo piensa en jonrones. Después de todo, él era el «Bambino» el «Sultan de Swat (golpe violento), el hombre que bateó 60 jonrones en 1927 y 714 a lo largo de su carrera.
Si bien, ambas marcas han sido superadas desde entonces, pero «Babe» Ruth sigue siendo el mayor símbolo del poder de los jonrones en la historia del béisbol.
Luego está la leyenda del «Babe», por su enorme apetito, sus gustos y la forma en que sus jonrones resucitaron el béisbol, después del escandolo de los «Medias Negras» de 1919. También hay historias de como inspiró a los niños. En una película sobre su vida, había una escena en la que un joven discapacitado caminaba después de ser saludado por Ruth. Las críticas dijeron que era pura tontería. Pero hay una historia extremadamente similar a la versión cinematográfica relatada por uno de los periodistas más respetado del siglo, Fred Lieb, quien cubrió el béisbol de las Ligas Mayores durante más de 60 años. Estuvo con los «Yankees» a mediados de la década de 1920, cuando el equipo jugaba un emocionante juego de entrenamiento en Tampa, Florida. Poco después de que comenzó el juego, Lieb vio un gran auto negro, detenerse y estacionarse en terreno de foul por el jardín derecho. Después del juego los jugadores pasaron por un lado del automovil y Ruth vio al niño y lo saludó cordialmente. Eso ayudó mucho, porque ese niño, cuyo papá era millonario, se aliviara y por siempre Ruth fue para él, alguien que colaboró sin saberlo, para que ese niño se convirtiera en una persona normal…Después más lanzamientos.



