Por Kevin Cabral
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La primera temporada de Pete Alonso en Baltimore ha sido un rotundo éxito en términos individuales, una demostración más de la consistencia y confiabilidad que han caracterizado al inicialista desde que llegó a MLB en 2019.
Alonso firmó un contrato de cinco temporadas y US$155 millones de dólares en diciembre pasado, luego de que los Mets de Nueva York concluyeran que no encajaba en sus planes de futuro, visto el compromiso que iba a ser necesario para retenerlo.
La gerencia de operaciones del conjunto de Flushing decidió enfatizar la defensa, además de construir una versión más atlética para 2026.
Perdieron de vista lo que Alonso traía a la mesa, dando más importancia a sus deficiencias como defensor, poca velocidad y la realidad de que cualquier merma en la velocidad de su swing lo podía convertir en un jugador de aportes marginales.
Pero el veterano inicialista ha puesto sus números acostumbrados en la actual estación, mientras que las nuevas caras que adquirió el gerente David Stearns no han dado el grado, ya sea por lesiones (como los casos de Jorge Polanco y Luis Robert Jr.) o por los efectos del calendario, como ha ocurrido con Marcus Semien.
Además, tanto Polanco como Robert han sido jugadores frágiles a lo largo de sus respectivas carreras, debilidad que afloró con creces en la actual temporada. Polanco, señalado como el reemplazo de Alonso en la inicial de los Mets, apenas vio acción en 37 partidos, bateando .148 con dos cuadrangulares antes de regresar a la lista de lesionados hasta 2027.
Mientras, Alonso promedia .264/.359/.512, con 41 cuadrangulares y 110 carreras impulsadas, acumulando su mejor WAR (4.7) desde su temporada de novato. En el aspecto defensivo, ha tenido el mejor desempeño de su carrera, una evolución fruto del trabajo constante.
Quizás el factor más atractivo que el inicialista trae a la mesa es que ha promediado unos 160 partidos por temporada a lo largo de su carrera. El hombre no se lastima y no sale de la alineación por molestias menores.
Durante sus años en MLB, ha promediado 42 cuadrangulares, 114 carreras remolcadas, 94 anotadas y un OPS de .859 por cada 162 partidos jugados. ¿Quién es capaz de mantener ese nivel de rendimiento hoy en día? Muy pocos. Además, se ha convertido en un líder en el camerino de los Orioles.
Gracias a su excelente desempeño, fue seleccionado el JMV de los Orioles en esta temporada., demostrando que la gerencia de los Mets no tomó en cuenta los elementos que el inicialista trae a la mesa, prefiriendo concentrarse en sus debilidades.
Luego de una primera temporada en Baltimore, Alonso 1, Mets 0.


