EFEMERIDES ESPECIAL 7 DE AGOSTO 1948:

Por Rafael Baldayac
Alice Marie Coachman una atleta estadounidense especializada en salto de altura consiguió el sábado 7 de agosto de 1948 ganar esta prueba en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 convirtiéndose en ese momento en la Primera Mujer Afroamericana que lograba un Oro Olímpico y más tarde en una de las deportistas más influyentes de todos los tiempos.
Puede que en pleno siglo XXI esto no parezca un gran hecho histórico porque estamos acostumbrados a ver atletas de color en lo más alto de un podio, olímpico o no. De hecho, dominan muchas disciplinas deportivas. Sin embargo, no siempre fue así.
Hubo un tiempo donde nacer con la piel oscura era sinónimo de tener menos derechos. Si encima eras mujer, peor todavía. Por eso queremos recordar a Alice Coachman. Porque con todo en contra para cumplir sus sueños, consiguió hacerlo y marcar un hito histórico en la historia del deporte y el olimpismo.
De manera que los Juegos Olímpicos de Londres de 1948 serán recordados por este acontecimiento tan especial en la historia del deporte. Alice Marie Coachman se colgó la preciada medalla con 24 años en el salto de altura con una marca de 1,68 cm. por delante de Dorothy Tyler, británica, plata y Micheline Ostermeyer, francesa, bronce.
Otro dato importante: un año antes, Jackie Robinson, afroamericano nacido en Georgia, debutó para los Montreal Royals, filial de los Dodgers, en las Grandes Ligas de baseball lo que supuso una revolución en un deporte claramente para blancos hasta entonces. Robinson jugaba en la Negro League para los Kansas City Monarchs.

Alice Coachman que nació en Albany, Georgia, EE.UU, fue la única vez que participó en unos Juegos Olímpicos y llegó a estos después de haber ganado 10 títulos nacionales consecutivos, de 1939 a 1948.
De pequeña ayudaba a sus padres recogiendo fruta y algodón pues era la quinta de 10 hermanos y entre la escuela y el trabajo tenía poco tiempo para entrenar.
Como no podía hacerlo en una pista de atletismo ya que estaban reservadas para blancos, corría por las calles y descampados descalza hasta que, gracias al apoyo de su maestra Cora Bailey y su tía Carrie Spry consiguió una beca deportiva para entrenar en el Tuskegee Institute.
Alice Coachman, una niña rebelde
Alice Coachman nació en una familia de 10 hermanos en Albany, Georgia. Desde muy pequeña tuvo que contribuir a la economía familiar. Después de la escuela recogía algodón, ciruelas y nueces o llevaba maíz al molino local. A veces jugaba béisbol o softbol con otros niños y poco a poco el deporte empezó a formar una parte importante de su vida.
El hecho de ser negra, en pleno corazón del sur segregado, hacía que no pudiese participar en los equipos del colegio ni tener acceso a instalaciones deportivas. Pero ella comenzó a correr por los caminos cercanos y utilizó materiales caseros como trapos, cuerdas y palos para practicar salto.
Ser mujer tampoco facilitaba las cosas y sus padres la presionaban para que dejase esas actividades «poco femeninas». Llegó incluso a ser azotada por su padre por practicar deporte.
Por un momento, Alice estuvo a punto de sucumbir y abandonar el atletismo para dedicarse a la música o el baile. Sin embargo, una de sus tías maternas y su profesora de primaria la alentaron para que siguiera haciendo lo que más le gustaba: Deporte.

A su vuelta, fue recibida por el presidente Harry Truman en la Casa Blanca donde se había preparado una fiesta y en Albany se organizó un desfile pero la segregación racial todavía era muy presente y el alcalde de la ciudad se negó a darle la mano.
En el Auditorio donde fue recibida y aplaudida tuvo que entrar y salir por una puerta lateral distinta a la que utilizaban los blancos. “Teníamos segregación, pero para mí no era un problema porque había ganado eso (la medalla). Era cosa suya aceptarlo o no”, declaró Alice años después.
Los Juegos Olímpicos de Alice Coachman
Cuando llegó a la escuela secundaria pudo unirse al equipo de Atletismo en Pista. En 1938, con 15 años, empezó a entrenar con Harry E. Lash y sus habilidades atléticas mejoraron como nunca.
Tanto que pronto llamó la atención del entrenador Cleveland Abbott, del Instituto Tuskegee de Alabama. Este pidió permiso a sus padres y así Coachman entrenó allí durante el verano.
Participó en los Campeonatos Nacionales de la Unión Atlética Amateur y rompió el Récord de Salto de Altura Universitario y Nacional a pesar de competir descalza.
Al inicio del curso, le proporcionaron una beca para que continuase en el Instituto.
Alice tenía que complementar esta beca con trabajos como la limpieza y mantenimiento de las instalaciones deportivas o la reparación de uniformes.
Aun así, le quedó tiempo para ganar hasta 25 Títulos Nacionales en Salto de Altura y en 50, 100 y 4 x 400 metros. También jugó en el Equipo Femenino de Baloncesto, con quien logró 3 Campeonatos de Conferencia.
En 1946 se graduó en Confección y pudo acudir al Albany State College donde se licenció en Economía Doméstica. A partir de ese momento se convirtió en maestra.
A pesar del gran momento deportivo por el que Coachman atravesaba, no pudo participar en unos Juegos Olímpicos hasta 1948. Las dos ediciones anteriores quedaron anuladas debido a la 2ª Guerra Mundial y tuvo que conformarse con Campeonatos Nacionales.
Cuando los Juegos Olímpicos de Londres 1948 quedaron fijados, Alice Coachman consiguió la clasificación con un salto de 1,63 metros. Rompió un récord que se había establecido 16 años atrás y superó su propia marca en 2 centímetros.
Pero aquel todavía no sería su mejor salto. Con un estilo inusual, mezcla de salto recto con Rodillo Ventral, logró imponerse a todas sus rivales en la Final de Londres con 1,68 metros.

Aunque la británica Dorothy Tyler logró la misma altura en su segundo salto, quedó relegada a la Plata, ya que Coachman la había superado en el primero.
Ese año fue la única mujer estadounidense que conquistó un Oro en Atletismo y se convirtió en la Primera Mujer Afroamericana que se colgaba ese metal en la historia de los Juegos Olímpicos.
El Récord Olímpico marcado por Alice Coachman se mantuvo hasta Melbourne 1956.
Regreso a casa y fin de su carrera deportiva
Cuando regresó a casa fue recibida como toda una celebridad. Harry Truman y Eleanor Roosevelt celebraron una recepción en su honor y fue honrada con un desfile entre Atlanta y Albany, que terminó en el auditorio de su ciudad.
Allí todavía se mantenían leyes de segregación racial, por lo que negros y blancos debían sentarse en zonas separadas. Aunque el alcalde de la ciudad se sentó al lado de Coachman, se negó a darle la mano. Tuvo que salir por la puerta lateral debido al abucheo de todo el público.
A pesar de su buena forma física, Alice Coachman puso fin a su carrera deportiva aquel mismo año. A partir de entonces terminó sus estudios y se dedicó plenamente a la educación.
También entrenó a otras atletas y creó la Fundación de Atletismo Alice Coachman, la cual buscaba ayudar a jóvenes atletas durante su carrera y tras el fin de la misma.
Falleció en Albany el 14 de julio de 2014 como consecuencia de un paro cardiaco y pocos meses después de padecer un derrame cerebral. Si quieres saber más sobre Alice Coachman y su carrera deportiva, puedes encontrar varios libros sobre ella, aunque en inglés.
En el contexto de este acontecimiento deportivo es importante recordar que previo a los Juegos Olímpicos de Londres 1948, solamente se han suspendido tres veces. Y ha sido por las guerras mundiales.

La edición de 1916 que debía celebrarse en Berlín se suspendió por la I Guerra Mundial y las ediciones de Helsinki 1940 y Londres 1944 por la II Guerra Mundial.
Una vez finalizada la contienda bélica en 1945, el COI designó a Londres como próxima sede de los Juegos Olímpicos de verano y le dio tres años para organizarlos. En 1948 la población británica no estaba para muchas fiestas.
Sólo pensaban en resarcirse de los destrozos provocados por los bombardeos. Se les denominó los ‘Juegos de la austeridad’ ya que todas las competiciones se realizaron en el estadio de Wembley y las de remo y piragüismo en el río Támesis.
Los participantes tuvieron que dormir en barracones del ejército que todavía no se habían desmontado.
En cuestión de marcas también fueron bastante pobres: muchos atletas habían muerto durante la guerra o no se habían podido entrenar en condiciones. Duraron del 29 de julio al 14 de agosto de 1948, a los alemanes no se les permitió participar.
Una de las deportistas más influyentes de todos los tiempos.

FOTO: Alice Coachman, durante su etapa universitaria. | Archivo
Alice Coachman, la increíble historia de la primera mujer negra en ganar un oro olímpico
Pese a las múltiples barreras que tuvo que afrontar, se convirtió en una de las deportistas más influyentes de todos los tiempos.
La de Alice Coachman es una historia de superación. De cómo a pesar de su indudable talento tuvo que luchar contra obstáculos que hoy nos parecen impensables, pero que hace no tanto estaban muy presentes en países avanzados. Su problema, ser negra en los Estados Unidos de los años 40. Daba igual que fuera la mejor atleta del momento.
En una Universidad dirigida a la comunidad negra, no tardó en demostrar a todos que estaba capacitada para el atletismo, batiendo el récord de salto de altura de la Universidad. Y lo hizo descalza, porque es como había tenido que entrenar siempre.

Aquel salto le permitió entrar en la Unión de Atletas Amateurs, convirtiéndose en el primer año en campeona nacional de 50 metros, 100 metros, 400 metros, y de salto de altura.
Era una máquina de cosechar victorias y de pulverizar récords. Pero era negra. Lo que le daba muy pocas oportunidades de seguir progresando.
Además, de poco le hubiera servido salvar ese escollo: tuvo la mala fortuna de que sus mejores años coincidieron con la II Guerra Mundial, con lo que no tuvo ninguna oportunidad de acudir a los Juegos Olímpicos de 1940 y de 1944. No hubo.
Tras ganar el campeonato nacional de salto de altura durante diez años consecutivos –de 1939 a 1948-, sí pudo participar en la cita de Londres de 1948.

Y lo hizo para entrar en la historia: logró la victoria con un salto de 1,68 metros convirtiéndose no sólo en la única mujer estadounidense que ganaba una medalla de oro en Londres, sino también en la primera mujer negra que conseguía un oro olímpico. Recibió la medalla de la mano del Rey Jorge VI.
Discriminada por los blancos
Si bien con aquel oro había dejado patente que las barreras raciales habían podido ser superadas en el terreno deportivo, no iba a ser menos cierto que en el social éstas seguían muy presentes.
Tras regresar a casa se organizó un desfile para celebrar su victoria, pero, como relataría ella misma años más tarde, «en el auditorio nos tuvimos que sentar en la parte de atrás del escenario, mientras los blancos se sentaban delante de nosotros.
Luego de ser premiados, tuvimos que salir por una puerta lateral». Además, recuerda, el alcalde de Albany ni siquiera quiso darle la mano. Por ser negra.
Fue entonces cuando decidió que había llegado la hora de retirarse, a pesar de que contaba con tan solo 26 años, y muchos éxitos por venir.
Pero había otras barreras que superar. Fundó la Alice Coachman Track and Field Foundation, para tratar de ayudar a jóvenes atletas con problemas de recursos, generalmente negros. Y en 1952 se convirtió en la primera mujer afroamericana que promocionaba Coca-Cola.
En 1975 pasó a formar parte del Hall of Fame de atletismo de Estados Unidos.
En los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996 fue reconocida como una de las 100 mejores atletas olímpicas de todos los tiempos. Y en 2004 entró en el Hall of Fame de los Juegos Olímpicos.
Aunque quizá el mayor reconocimiento fueron las palabras que pronunció el director del Comité Olímpico Estadounidense Scott Blackmun poco después de su muerte, el 14 de julio de 2014: «Inspiró a las siguientes generaciones de atletas».
Porque sin su irrupción y éxito en Londres 48, todo hubiera sido más difícil para los atletas negros.
«Di fuerza a las mujeres negras a trabajar más y luchar más por sus sueños, no sólo en el atletismo. Si no hubiera conseguido el oro en los Juegos de Londres, nadie hubiera seguido mis pasos».
Recibida con caravana de 281.6 kilómetros
Davis ingresó al Salón de la Fama del atletismo estadounidense en 1975, y al Salón de la Fama del Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC) de ese mismo país en 2004.
«El ingresar al Salón de la Fama del USOC es lo mejor que puede haber», dijo a The Associated Press en una entrevista en 2004. «Es como Cooperstown, Springfield y Canton», comentó al referirse a las sedes de Salones de la Fama de otros deportes en el país.
Davis fue la única mujer estadounidense en ganar una presea dorada en las Olimpiadas de 1948. De acuerdo con el historiador olímpico David Wallechinsky, a Coachman se le rindió homenaje con una caravana de 281,6 kilómetros (175 millas) en Georgia a su regreso de Londres.

Sin embargo, el público fue separado entre personas de razas blanca y negra en su ceremonia oficial en Albany. Al rememorar su carrera en la entrevista de 2004, Davis dijo que bien podría haber ganado más medallas de oro, pero los Juegos Olímpicos no se efectuaron en 1940 ni 1944 debido a la Segunda Guerra Mundial.
Se retiró del deporte a los 25 años después de coronarse en Londres.
Davis estudió en la Universidad Tuskegee y también jugó básquetbol con un equipo que ganó tres títulos de conferencia consecutivos. Ganó 25 campeonatos de atletismo a nivel nacional —incluyendo 10 títulos seguidos en salto de altura— entre 1939 y 1948, de acuerdo con USA Track and Field.
La vida era muy distinta para los afros estadounidenses en ese entonces. Pero regresé y le mostré mi medalla y le conté sobre todas las cosas que vi. El y mi madre se sintieron muy orgullosos de mí».
Alice Coachman Davis, la primera mujer de raza negra en ganar una medalla de oro en Juegos Olímpicos, falleció el lunes 14 de julio de 2014 por la mañana en el sur de Georgia. Tenía 90 años.
La muerte de Davis fue confirmada por su hija, Evelyn Jones.
La causa de su muerte no fue revelada. Davis ganó el oro en salto de altura en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 al imponer el record estadounidense y olímpico de 1,68 metros, de acuerdo con USA Track and Field, el órgano estadounidense de atletismo.
LAS GRANDES PIONERAS:
Aquellas que dejaron su marca y dieron lugar a que el sexo femenino sea incluido y considerado parte del ámbito deportivo. Mujeres que cambiaron la historia del deporte y demostraron que aún no teniendo las mismas capacidades fisiológicas que los hombres, también pueden ser ganadoras.

Lucy Harris: Única mujer reclutada en un equipo de la NBA. Lusia Harris se convierte en la primera, y hasta el momento, única mujer en ser reclutada por un equipo de la NBA. El equipo Jazz de Nueva Orleans seleccionó a la jugadora de la universidad Delta State en la séptima ronda del reclutamiento en octubre de 1977.
Enriqueta Basilio: Primera mujer en encender el fuego olímpico. Enriqueta Basilio fue la primera mujer que encendió el fuego olímpico en los Juegos Olímpicos de México en 1968. Basilio, la velocista mexicana que se convirtió en la primera en encender la llama olímpica, murió el 26 de octubre a los 71 años.
Los Juegos Olímpicos de 1968 fueron memorables por varias razones, comenzando por la aparición de Basilio en la ceremonia inaugural. Ella, quien a sus 20 años formaba parte del equipo de atletismo mexicano, causó revuelo entre la prensa internacional tras ser seleccionada para encender el pebetero olímpico y aceptar el honor con aplomo.
Brandi Chastain: Protagonista de la copa del mundo femenil de 1999. Brandi Chastain Junto con el resto del equipo nacional de fútbol de los Estados Unidos logran que el mundo preste atención al fútbol femenil durante la copa del mundo femenil de 1999.
Este famoso torneo se celebró en Los Angeles, y el equipo de casa inspira al mundo del fútbol al llegar inesperadamente a la final. Chastain consigue anotar el penalti de la victoria ante China para ganar la copa del mundo e incluso se quitó su camiseta para festejar.
Charlotte Cooper: Primera campeona olímpica. Se permite a las mujeres competir por primera vez en los Olímpicos, aunque solamente en las pruebas de tenis, golf y croquet (1900). La primera campeona olímpica fue Charlotte Cooper, tenista del Reino Unido.
En 1900 pudo participar en los Juegos Olímpicos de París, los primeros en los que se admitió la participación femenina, y, venciendo en la final femenina de tenis pasó a la historia del olimpismo al convertirse en la primera mujer ganadora de un título olímpico, ya que no se entregarían medallas hasta 1904 en los Juegos Olímpicos de San Luís.
Ganó en la final a la francesa Hélène Prévost por 6-1, 7-5. En las mismas olimpiadas sumó otra victoria en la disciplina de dobles mixto con su compañero Reginald Doherty 6-2, 6-4, sobre Harold Mahony y Prévost.
Marisa Rozalén: Primera mujer occidental que obtiene el cinturón Negro Séptimo Dan. Marisa Rozalén, subcampeona del Mundo de kárate y siete veces campeona de Europa, es la primera mujer occidental que obtiene el cinturón Negro Séptimo Dan, galardón que en el mundo sólo ostentan otras dos japonesas.
Alice Coachman: Primera afroamericana en ganar medalla de oro olímpico: Alice Coachman se convierte en la primera mujer afroamericana en ganar un evento olímpico. Coachman ganó la medalla de oro en salto de altura durante los juegos olímpicos de 1948 en Londres.
Miriam Blasco: Primera medallista olímpica española. Fue en los Juegos de Barcelona de 1992 cuando el 31 de julio Miriam Blasco venció a su rival británica en la final de judo para peso ligero consiguiendo así la primera medalla olímpica para una española.

Lilí Álvarez fue una pionera del deporte femenino español. La trayectoria de esta mujer, nacida en Roma en 1905, es sorprendente. Fue la primera mujer española que participó en unos Juegos Olímpicos, alcanzó la final de Wimbledon tres veces y otras dos la semifinal. En 1940 consiguió el Campeonato de España de esquí y destacó también en el patinaje y el automovilismo. Además, fue periodista y escritora.
Billy Jean King: Victoriosa en “La batalla de los sexos”. La sensación del tenis Billy Jean King derrota al que había sido campeón masculino de Wimbledon, Bobby Riggs, en lo que se conoció como “la batalla de los sexos”. Riggs había sido uno de los mejores tenistas masculinos durante las décadas de los 30s y 40s, mientras que King era la reina del tenis femenil, habiendo ganado 11 torneos Grand Slam entre 1966 y 1974.
En 1972, Billy Jean fue nombrada la “deportista del año” por la revista Sports Illustrated. Era la primera vez que se daba este honor a una mujer.
Lisa Leslie primera jugadores de baloncesto en donquear un balón en la canasta. Leslie de los Sparks de Los Angeles es la primera mujer en la historia de la WNBA en anotar una canasta logrando elevar su brazo por encima del aro para rematar durante un juego.
Annika Sorensam: Primera mujer en participar en un torneo oficial masculino de la LPGA. Annika Sorensam es la primera mujer en participar de un torneo oficial masculino de la LPGA desde 1945. Sorensam es una de las más grandes golfistas femeninas de todos los tiempos y ha ganado 70 torneos de la LPGA durante su carrera.
Janet Guthrie: Primera mujer en clasificarse para las 500 millas de Indianapolis. Janet Guthrie (1977) fue la primera mujer en clasificarse para las 500 millas de Indianapolis, tan solo seis años después de que el circuito permitiera mujeres en el área de garajes y asistencia.
Mamie “cacahuate” Johnson fue la primera pitcher femenina beisbol profesional.

Johnson fue la primera mujer en participar como lanzadora en la liga profesional “la Negro Baseball League”. Jugó para los Clowns de Indianapolis durante dos años y recopiló un impresionante récord de 33 victorias por 8 derrotas.
Manon Rehaume: Primera mujer en jugar la NHL. Manon Rehaume se convierte en la primera mujer en jugar en la NHL (National Hockey League). La portera canadiense jugó dos partidos de pretemporada para los Rayos de Tampa Bay en 1993 y luego en varios equipos de las ligas menores. Rehaume a la vez ganó una medalla de plata en los juegos olímpicos de 1998 en Naganoi, Japón.
Lydia Skoblikova: Ganadora de cuatro medallas de oro en patinaje. La patinadora de velocidad rusa Lydia Skoblikova se convierte en la primera mujer en ganar cuatro medallas de oro durante los juegos olímpicos de invierno.
Skoblikova domina completamente los juegos olímpicos invernales de 1964 en Innsbruck, Austria. A la vez, fue la primera en ganar seis medallas de oro en total. Las otras dos las había ganado en los juegos olímpicos invernales de 1960 en Squaw Valley, Estados Unidos. ///



