
Por Alfonso Araujo Bojórquez
SINALOA, Sonora, México.– ¿Qué es el WAR? Es algo que intenta medir la contribución total de un jugador–bateo, fildeo, corrido de bases, pitcheo–a su equipo.
Se expresa en términos de victorias por encima del valor percibido de un jugador de nivel reemplazo en cada posición, es esencialmente un jugador Triple-A.
(Se espera que un equipo con jugadores de nivel reemplazo gane unos 50 partidos.)¿Es fácil de calcular? No. Es cierto que se necesita un grado avanzado en Programación y Efectos de Estadio si quieren sacar el número. Pero ¿es fácil de entender? Yo pienso que sí.
Las victorias son algo que todos podemos entender. Comparémoslas con, digamos, el Santo Grial original de las estadísticas en el béisbol: el promedio de bateo.
¿Conoce la diferencia entre lo que significa un .326 y un .289? (Esos son 20 hits en sobre 550 turnos al bat, o menos de un hit extra por semana.)
Pero las victorias…todos sabemos lo que son. Así que el WAR intenta tomar todo lo que hace un jugador con los factores de complicación –efectos de estadio, eras diferentes, posiciones diferentes y así por el estilo.
Si comparamos a Carl Yastrzemski en 1968 [.301/.426/,495) con Larry Walker en 1997 (.366/.452/.720),
¿cómo lo haríamos? Diez carreras producidas en el Fenway Park en 1968 eran mucho más valiosas que las 10 producidas en el Coors Field en 1997.
Yaz jugó el jardín izquierdo muy bien y Walker jugó el derecho, también muy bien. Como resultado, ambas temporadas lucen muy similares;
Yaz se ubica con un WAR de 10.0 y Walker con 9.6. Así que si hubiésemos tenido una alineación de jugadores de nivel reemplazo en 1968 y reemplazábamos uno con Yaz, ese equipo habrá pasado de 50 a 60 victorias.
El WAR no es perfecto. No debe ser tomado como la respuesta dogmática y absoluta a las preguntas. Se puede utilizar como herramienta para evaluar a un jugador, pero hay que usarla de manera sabia…Después más lanzamientos.



