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Efemerides Rafael Baldayac

Históricos juegos interligas pelota invernal R.D. vs Venezuela

Las Aguilas ganaron hace 57 años el primer partido internacional de su historia venciendo a Tiburones de la Guaira en el Estadio Cibao. Precisamente La Guaira derrotan 3-2 a los Tigres del Licey en aquel histórico choque inaugural entre los circuitos de la pelota invernal de Venezuela y República Dominicana efectuado diez antes en el estadio Universitario de Caracas.

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Por Rafael Baldayac

EFEMERIDES ESPECIAL 24 DE NOVIEMBRE 1963:

 

Las Aguilas Cibaeñas conmemoran hoy el 57 aniversario del primer partido internacional en la  historia del equipo, celebrado la tarde del domingo 24 de noviembre de 1963 en el Estadio Cibao,  con un triunfo sobre los Tiburones de La Guaira, de la Liga Central de Venezuela.

El conjunto aguilucho se estrenó  derrotando con anotación de 3 carreras por 1 a  La Guaira en el cuarto y último partido de la primera visita del equipo venezolano dentro de la primera ronda de los juegos interligas entre los circuitos invernales de Venezuela y República Dominicana.

Los visitantes venezolanos perdieron sus cuatro desafíos frente a los combinados de la liga dominicana, en una serie que comenzó el jueves 21 de noviembre en el estadio Quisqueya, luego que la semana anterior, del 14 al 17 de noviembre,  los  Tigres del Licey hicieran la primera visita de un equipo local a la  tierra de Simon Bolívar.

Precisamente los Tiburones de La Guaira derrotan 3-2 a los Tigres del Licey en aquel histórico primer partido de los Juegos Interligas entre los circuitos de la pelota invernal de Venezuela y República Dominicana efectuado  el jueves 14 de noviembre de 1963 en el estadio Universitario de Caracas.

Banderas RD y Venezuela

El desquite vino el 21 de noviembre con una paliza de 12 por 1 del Licey ante La Guaira en el choque inaugural en tierra dominicana.

Al dia siguiente, el viernes 22, los Leones del Escogido se impusieron 7 por una; el sábado 23  las Estrellas Orientales blanquearon 3×0 en San Pedro de Macorís,  cerrando la jornada con este triunfo aguilucho 3×1 en Santiago.

En este histórico partido del domingo 24 de noviembre de 1963,  que tuvo como escenario el estadio Cibao, las Aguilas tomaron la delantera anotando su primera carrera en las piernas de Willie Stargell  con sencillo remolcador de Elmo Plaskett, quedando Winston Llenas en la intermedia después de conectar un doble sin outs en el segundo episodio.

Las Aguilas anotaron otra en el quinto acto después de dos outs por triple de Roberto Peña por el bosque central  y sencillo impulsador de Juan Reyes Sabater, que había entrado en sustitución de Orlando McFarlane, expulsado por el árbitro principal en el tercer inning.

Marcaron su tercera y última vuelta en el sexto capítulo mediante indiscutible de Elmo Plaskett, quien se movió a segunda por sacrificio de Chilote Llenas, base intencional a Ricardo Joseph  y anotando Plaskett por error del campocorto en batazo  de Edmundo Borromé.

La Guaira hizo su única carrera en el tercer acto después de sencillos consecutivos de  Elio Chacón y JC Hartman, una jugada de selección y fly de sacrificio al prado central de Dave Roberts.

Troy Giles (2-4) se anotó la victoria desde la colina central por las Aguilas con salvamento para San Jones. La derrota fue para el también norteamericano George Brunet que cubrió ruta completa por la Guaira, su segundo revés en el país.

Estadio con banderas

Brunet conocido de la afición criolla, fue un digno rival con una encomiable labor de nueve entradas, siete hits y  una sola carrera limpia, con solo dos días de descanso, ya que el viernes 22 tiro también juego completo en la derrota 7×1 ante el Escogido.

Elmo Plaskett, receptor nativo de Islas Vírgenes, encabezo la ofensiva mamey con tres indiscutibles, secundado por el torpedero Roberto Peña  que despacho triple y sencillo, Winston Llenas pegó un doble, mientras que Juan Reyes Sabater ligo un sencillo remolcador.

Los mejores por los visitantes fueron Jose Ovalles con doblete y sencillo, Elio Chacón par de incogibles, JC Hartman, Dave Roberts y Witty Quintana un indiscutible cada uno.

El segundo equipo venezolano en visitar al país fue el conjunto de los Industriales de Valencia, del 28 de noviembre al primero de diciembre de 1963, mientras que las Aguilas Cibaeñas se convirtió en el segundo en viajar a Venezuela, jugando los días 5, 6, 7 y 8 de diciembre para su primera participación en el extranjero.

Logos equipos invernales

Los Tiburones de La Guaira derrotan 3-2 a los Tigres del Licey en el histórico primer partido de los Juegos Interligas entre los circuitos de la pelota invernal de Venezuela y República Dominicana celebrado el 14 de noviembre de 1963 en el estadio Universitario de Caracas.

Los quisqueyanos ganaban 2×0 cuando los venezolanos empataron en el octavo por la pobre defensa del cuadro interior. Gano Bob Lee en relevo y perdió en el mismo rol el criollo Bienvenido de la Cruz.

Águilas con el mejor record interligas

Las Águilas Cibaeñas registraron  la mejor actuación de los cuatro equipos dominicanos que intervinieron en la primera versión de los juegos interligas entre Venezuela y República Dominicana en la temporada 1963-64.

El Águilas

Los cibaeños ganaron cinco de ocho partidos de esta primera ronda, incluyendo un 2-2 en tierra venezolana, a donde hicieron este primer viaje internacional en la historia de la franquicia.

 

Cerca de un centenar de santiagueros integraron la delegación que acompañó al equipo que viajó a la capital venezolana en la mañana del jueves 5 de diciembre de 1963, donde esa misma noche se enfrentaron a los Orientales de Caracas en el Estadio Universitario.

En el partido inaugural de la serie con una gran labor monticular del veterano José Carrao Bracho los orientales capitalinos se impusieron apretadamente 3 carreras por 1 a los aguiluchos.

El zurdo Julio César Imbert cargó con el revés tras relevar desde el sexto al abridor Bob Veale. Winston Llenas, bateando de emergente por Imbert conectó de hit en el octavo. Gerardo Martínez lanzó el noveno por la escuadra quisqueyana.

Un doble del jardinero Víctor Ramírez en el undécimo episodio que empujó a Roberto Peña desde segunda base, le dio dramático triunfo de 2×1 a las Aguilas sobre Leones de Caracas en partido disputado en el mismo escenario el viernes 6 de diciembre de 1963.

El partido lo ganó el lanzador Troy Giles y perdió Grover Powell. Esta fue la primera de dos victorias corridas de los aguiluchos en la ronda inicial de juegos interligas entre los circuitos invernales de Venezuela y República Dominicana.

La segunda victoria mamey se produjo en la ciudad de Valencia el sábado 7 de diciembre derrotando 11 por 8 a los Industriales de Valencia.

El intermedista Winston Llenas pegó tres indiscutibles y Willie Stargell despachó triple y doble para encabezar un ataque de 15 cohetazos contra los serpentineros venezolanos.

Cecilio Sosa, que sustituyó en el séptimo inning al abridor Sam Jones, se llevó el éxito y Ted Davidson cargó con el fracaso.

Las Aguilas volvieron el domingo 8 de diciembre al Estadio Universitario para el cierre de la serie contra los Tiburones de La Guaira, equipo al que habían derrotado 3×1 el domingo 24 de noviembre de 1963 en el Estadio Cibao de Santiago al cierre de su gira por República Dominicana.

Logo Tiburones de La Guaira

Esta vez la escuadra venezolana se impuso 5×3 a los cibaeños, anotando dos carreras en el noveno episodio. Willie Stargell había empatado con soberbio cuadrangular en el octavo. El descomunal batazo por encima del bleacher del jardín izquierdo recorrió cerca 450 pies.

Bob Lee se alzó con la victoria desde el box y perdió el montecristeño Octavio Acosta.

En este partido debutó en la temporada invernal el estelar torpedero venezolano Luis Aparicio.

La única nota negativa de la serie la protagonizó Julián Javier quien abandonó el equipo a su llegada a Valencia y más tarde fue multado con 45 pesos por el manager aguilucho Gene Baker, que creo un malestar en la fila del club.

Con motivo del Juego de Estrellas escenificado el pasado día 13 de diciembre, en el estadio Universitario de Caracas, entre selecciones de los torneos invernales de República Dominicana y Venezuela, fue publicado una revista conmemorativa que contiene un interesante artículo sobre los partidos interligas entre ambas nacionales, celebrados en la década de los años 60 del pasado siglo.

El trabajo, escrito por el periodista venezolano Ignacio Serrano, explica como surgieron los famosos juegos interligas, entre equipos dominicanos y venezolanos, específicamente en los campeonatos de 1963-64 y 1964-65.

De acuerdo a lo señalado por Serrano, los partidos entre clubes de esos países, “nacieron como un concepto novedoso de los creadores de la Serie del Caribe, los venezolanos Oscar ñ Negro ñ Prieto y Pablo Morales, quienes vivían de innovar en la pelota local”. “Tenían que llenar el vacío que dejó la desaparición (en 1960) de la Serie del Caribe”, señala Serrano.

Viajes de los dominicanos

Durante dos temporadas, los equipos dominicanos viajaron para medirse a sus pares venezolanos, que a su vez vinieron al país para devolver la visita. Los torneos de cada nación no se detenían y por el contrario, de aquellos encuentros binacionales no salió un campeón, sino que los resultados eran válidos para la tabla de posiciones de cada circuito, precisa Serrano en su relato.

Directivos equipos

La primera experiencia se dio en el campeonato 1963-64 y la segunda y última ocurrió en la siguiente zafra, la de 1964-65.

“República Dominicana no era el emporio que es hoy en día, pero sus peloteros estaban muy adelantados, en comparación con nosotros”, señaló Dámaso Blanco, que en ese tiempo era el antesalista de los Leones del Caracas, el equipo de Prieto y Morales.

 Blanco recuerda la impresión que le causó la novedad: “caramba, voy a ir a Santo Domingo a  jugar béisbol”, pensó por entonces. “Era la posibilidad de ver a los hermanos Alou, a Ricardo Carty, a Juan Marichal”.

Luis Aparicio

Cuando se produjo el primer viaje de los venezolanos a República Dominicana, para enfrentar en 1963 a los Tiburones de La Guaira contra las Estrellas Orientales, en San Pedro de Macorís.

Luis Aparicio y otros

 El estadio estuvo repleto de fanáticos, que ansiaban ver al súper astro venezolano, el torpedero Luis Aparicio, figura de los Medias Blancas de Chicago que asistieron a la Serie Mundial de 1959, quien en ese momento brillaba con los Orioles de Baltimore.

Cuenta Serrano que “había camiones de llenos de gente estacionados en los bordes del estadio”, que de esa forma pudo ver el partido desde sobre las verjas de los jardines.

“Aparicio era la gran atracción, pero hasta el sexto o séptimo inning no había hecho nada. Fue entonces cuando dieron una línea a la que el antesalista Wayne Graham no le llegó.

La pelota se levantó, Aparicio la tomó por detrás, tiró y sacó al corredor”, recordó el veterano cronista venezolano Rubén Mijares.

Agregó que “yo estaba en las tribunas y cerca de mí, un tipo se llevó las manos a la cabeza y dijo ‘¡qué cosa más grande! ¡Qué cosa más grandes! Y se paró y se fue. Yo me asomé a la calle y lo vi cruzando hacia la otra acera, todavía con las manos en la cabeza. Había ido a ver a Aparicio y con esa jugada había pagado su entrada”.

Los Leones del Caracas

Dámaso Blanco, en la expedición del Caracas a Santo Domingo, no tenía permiso para salir, tomar un trago o siquiera permiso para hablar con los peloteros contrarios. “Nuestro manager era Regino Otero y él odiaba perder”, le contó Blanco a Serrano.

 “Esa órdenes eran muy propias de la época: no podía ni hablar con quien tuviera un uniforme distinto. Al llegar a la capital dominicana, el Negro Prieto nos dio una arenga.

Logo Leones de Caracas

‘Ustedes no vienen aquí de fiesta. Vienen a ganar’. Claro, porque los juegos eran válidos para el calendario del torneo venezolano”, apuntó Blanco. En uno de los partidos, del Caracas frente a los Leones del Escogido, César Tovar no pudo retener la pelota ante un tiro del campocorto Domingo Carrasquel, con corredor en primera, ante un rodado de Mateo Alou.

Caracas ganaba por una carrera, explicó Blanco, pero debido a la premura de Tovar, que deseaba soltar rápidamente la bola para buscar el doblepley, el inning quedó vivo y el Escogido volteó el marcador. Cuando terminó el juego.

Regino se sentó sobre el baúl donde ponían nuestras pertenencia, nuestro dinero, todo. Se quitó la ropa, se quedó en interiores y encendió un puro. Horas después fue que se levantó e insultó a los jugadores, principalmente a Tobar, a quien culpó por la derrota, señaló Blanco.

Gran atracción en Venezuela

Mientras los juegos interligas no despertaron mucho interés en República Dominicana, en Venezuela fueron u tremendo éxito de taquilla.

“La emoción que sintieron los venezolanos con los interligas no fue compartida por los antillanos, al parecer, “no teníamos atractivo para los dominicanos”, aseguró el fenecido periodista Ruben Mijares.

Otro logo RD y Venezuela

 “No teníamos peloteros de proyección y renombre. Teníamos buenos jugadores, pero no aquellas estrellas”.

Cuando los dominicanos vinieron, en días consecutivos abrieron Juan Marichal y Gaylord Perry, dos futuros miembros del Salón de la Fama”. En 1963, Marichal venía de ganar 25 partidos y 21 en 1964. Sólo verlo lanzar era algo que pagaba la entrada.

Destaca Serrano que sólo dos años duró el experimento y sería necesario que transcurriera un lustro, para que el renacimiento de la Serie del Caribe le diera a los equipos venezolanos la oportunidad de volver a medirse con los mejores conjuntos de República Dominicana.

“Para nosotros fue un negocio, para ellos no”, lamentó entonces el Negro Prieto. “Los estadio aquí se llenaban, porque venían unos equipazos. Los dominicanos hicieron desastres en esos interligas”, resaltó.

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