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Efemerides Rafael Baldayac

80 años de ‘Green Light Letter’; Roosevelt, dio luz verde a MLB

Salvo raras excepciones, el béisbol siempre ha tenido luz verde. Con suerte, la crisis del coronavirus lo más que pudo llegar en la temporada del 2020, fue a luz ‘amarilla’ o de advertencia, siendo la gran amenaza roja en 1942, hace 80 años, cuando el presidente Roosevelt cambio a verde mediante la «Green Light Letter», alentando a MLB a seguir jugando durante la Segunda Guerra Mundial.

EFEMERIDES ESPECIAL 15 DE ENERO 1942:

Por Rafael Baldayac

Nadie duda de la importancia del deporte en la sociedad actual, tanto en su faceta de espectáculo como en su dimensión práctica en el ámbito del entretenimiento.

Está demostrado que el deporte es una pieza fundamental del rompecabezas que conforma a una sociedad moderna, incluyendo la geopolitica. Resulta difícil cuestionar su función como entretenimiento de masas.

El deporte es un elemento universal en todas las culturas. Tradicionalmente se le reconoce por ser un gran recurso educativo  y como vehículo de transmisión de valores, guardando una estrecha relación en el ámbito social, político, económico y cultural.

El historiador Norbet Elias, en tal sentido, destaca en su obra Deporte y ocio en el proceso de la civilización (1986) que “el peso del deporte en las sociedades contemporáneas, como práctica, como actividad económica y como espectáculo, supera a la mayoría de las actividades cotidianas”.

Una muestra constituyen los Juegos Olímpicos, que representan para cada nación entretenimiento, nacionalismo y, en el caso de las potencias, luchas políticas.

Ciertamente hay bastante por dónde analizar el deporte, más allá del propio aspecto deportivo.

La importancia del béisbol para la sociedad estadounidense, sin embargo, tuvo su prueba de fuego, y su mayor triunfo moral, en 1942, en medio de la II Guerra Mundial. Este caso muestra el uso que la política le da al deporte.

Todo comenzó formalmente cuando la Alemania gobernada por Adolfo Hitler invadió Polonia en septiembre de 1939, en lo que parecía un hecho aislado y no el inicio de un plan para conquistar toda Europa.

Estados Unidos se mantuvo al margen del conflicto hasta que Japón, que junto a Alemania e Italia formaban «El Eje» (la coalición del otro bando se autonombró «Aliados»), atacó por sorpresa la base militar norteamericana de Pearl Harbor, en Hawái, el domingo 7 de diciembre de 1941.

Estados Unidos inmediatamente declaró la guerra a Japón y Alemania respondió declarando la Guerra a Estados Unidos, que oficialmente entraba al sangriento campeonato como un refuerzo decisivo para los aliados.

Con el país formalmente en guerra, en el invierno de 1941 los dueños de equipos de Grandes Ligas no sabían exactamente cómo deberían proceder, ya sea para preparar o cancelar por adelantando la temporada de 1942.

En plena Segunda Guerra Mundial, una pregunta circuló entre los ejecutivos de la pelota de Grandes Ligas. ¿Debía o no continuar el beisbol ante la enorme crisis por la que pasaban Estados Unidos y el mundo? La respuesta vino del presidente Franklin D. Roosevelt?

FOTO: Franklin Delano Roosevelt, o Franklin D. Roosevelt, es uno de los presidentes estadounidenses más conocidos en el mundo, además de ser primo del también presidente Theodore Roosevelt. Este ejerció como 32.º presidente desde 1933 hasta su muerte en 1945.

Con apenas una semanas para que se abrieran los entrenamientos primaverales, el comisionado Kenesaw M. Landis mandó una carta al presidente Franklin Roosevelt buscando orientación de lo que sería mejor hacer.

La respuesta inmediata del presidente de Estados Unidos es un documento histórico que reposa en el Salón de la Fama de Cooperstown conocido como «The «Green Light Letter» («La Carta de La Luz Verde»).

La famosa carta,  fechada 15 de enero de 1942, conocida como la “Green light letter”,  estaba dirigida a  Kenesaw Mountain Landis, primer comisionado de Las Grandes Ligas de Beisbol.

En esta misiva el presidente Roosevelt recomendaba a Landis seguir jugando béisbol, en Grandes Ligas y ligas menores, para que los trabajadores de la nación, y el pueblo estadounidense en sentido general, tuvieran en la pelota una fuente de relajación y sosiego en tiempos tan apremiantes.

Es decir, el mensaje del jefe de Estado fue claro: “Habrá menos gente sin trabajo y trabajarán largas horas y más duro que antes, lo que significa que necesitan un espacio de recreación donde puedan alejar sus mentes del trabajo por un breve tiempo”.

 

EL BEISBOL DEBÍA CONTINUAR.

Aunque el argumento del presidente era válido, dentro del contexto de la guerra no quedaba al margen su relación personal con dicho deporte.

La carta en sí no era un decreto presidencial, sino su opinión, como él mismo lo expresaba: “Lo que voy a decir es solamente personal y no una perspectiva oficial”.

Circunstancias: Roosevelt, al igual que la mayoría de los estadunidenses, amaba el beisbol. Varias veces estuvo cerca de perder su trabajo como abogado en Nueva York debido a que se salía en secreto a ver partidos de los Gigantes de New York.

Otro aspecto importante mencionado en la carta fue el referente a los jugadores. Varios beisbolistas se enlistaron en el ejército estadunidense y fueron mandados a combatir, lo cual reducía la calidad de los juegos.

Pero el presidente estaba seguro de que la popularidad de los partidos no se vería obstaculizada.

Cabe mencionar que para esas fechas el beisbol se encontraba en su apogeo en Estados Unidos, por lo que cancelarlo implicaría una gran baja moral en la población.

La carta terminó haciéndose pública y recibió en general una respuesta positiva por parte de la gente. Este caso muestra, en primera instancia, el uso que la política le da al deporte.

Se puede observar que Roosevelt vio las ventajas que ofrecía en la sociedad estadunidense.

Era un balance respecto del aumento de las horas de trabajo debido a la guerra.

Para un conflicto de tan gran magnitud se necesita una sociedad estable, sin la capacidad de cuestionar el sistema actual y unida frente a la guerra. El beisbol representaba esa unidad nacional.

El deporte puede verse como un medio de entretenimiento y recreación, pero a su vez estas funciones cambian o se ven alteradas en momentos de gran tensión política o por las circunstancias que así lo requieran.

Una de esas circunstancias se presentó con la pandemia del coronavirus que provocó en el 2020 la cancelación o reprogramación de todos los eventos deportivos  del mundo.

Es bueno recordar que, salvo por la cancelación de la parte final de la temporada de 1994 — incluyendo los playoffs — en su historia de más de 140 años, el béisbol de las Grandes Ligas de Estados Unidos (MLB) siempre ha tenido luz verde para operar, revela el periodista Enrique Rojas en su portal de ESPN.

Tanto es así que el coronavirus finalmente le puso una luz amarilla a la MLB, que con cerca de nueve meses (incluyendo pretemporada, serie regular y playoffs) tiene el calendario más largo y agotador de las ligas profesionales de todo el mundo.

Un equipo de MLB necesita jugar casi 200 partidos antes de levantar el trofeo de campeón.

No pudieron ponerle luz roja al beisbol ni las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945), ni los otros grandes conflictos en los que Estados Unidos tuvo roles principales (como la guerra con España en 1898, y mucho menos las guerras bananeras de las primeras cuatro décadas del siglo XX en América Latina.

Tampoco la Guerra de Corea de 1950-53, la Guerra de Vietnam que duró dos décadas, la Guerra del Golfo Pérsico de 1990-91, etc) ni tampoco pandemias como la gripe española que afectó al 28% de la población entre 1918-20, el virus del SIDA comenzando los años ochenta o la fiebre aviar de hace algunos años, le pusieron la luz roja al juego.

Con esto enfatiza que, de hecho, fue un conflicto interno entre jugadores y dueños de equipos que en agosto de 1994 condujo a la cancelación del resto de la temporada, derivando en la no celebración de la Serie Mundial por primera vez desde 1904.

La Liga Nacional (fundada en 1876) y la Liga Americana (desde 1901) comenzaron a disputar la Serie Mundial en 1903, pero no se pusieron de acuerdo en 1904, antes de convertirla en un evento fijo desde 1905.

Ese último paro laboral del béisbol también provocó que la temporada regular de 1995 arrancara el 25 de abril, casi un mes tarde para la tradición, y se recortara de 162 a 144 partidos por equipo.

Los ataques terroristas de septiembre del 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York y el edificio del Pentágono en Washington, que mataron a cerca de tres mil personas e hirieron a más de seis mil, y están considerados como los más siniestros que ha sufrido el país, apenas si retrasaron en una semana el final de la temporada de las ligas mayores.

Se recuerda además que en 1918, en medio de la I Guerra Mundial (a la que Estados Unidos no entró hasta abril de 1917), se jugó un calendario reducido (de 154 a 126 partidos) durante la serie regular y el clásico de otoño.

En esa ocasión los Boston Red Sox ganaron la Serie Mundial en seis encuentros a los Chicago Cubs, durante la segunda semana de septiembre, debido a una ordenanza gubernamental que requería que los hombres con ocupaciones no esenciales, como los peloteros, fueran reclutados en el ejército.

De manera que la importancia del béisbol para la sociedad estadounidense, tuvo su prueba de fuego, y su mayor triunfo moral, en 1942, en medio de la II Guerra Mundial.

Texto completo de «La Carta de La Luz Verde» de Franklin D. Roosevelt al comisionado de MLB Kenesaw M. Landis. baseballhall.org

TEXTO COMPLETO DE «LA CARTA DE LA LUZ VERDE». («GREEN LIGHT LETTER»)

 

LA CASA BLANCA, WASHINGTON

15 de enero de 1942

Mí querido juez:

Gracias por la suya del catorce de enero. Como se dará cuenta, por supuesto, la decisión final sobre la temporada de béisbol debe recaer en usted y los propietarios de equipos, por lo que lo que voy a decir es únicamente un punto de vista personal y no oficial.

Sinceramente, creo que sería mejor para el país seguir jugando al béisbol. Habrá menos personas desempleadas y todos trabajarán más horas y más duro que nunca.

Y eso significa que deberían tener una oportunidad de recreación y de distraerse de su trabajo aún más que antes.

El béisbol ofrece una recreación que no dura más de dos horas o dos horas y media, y que se puede obtener por un costo muy bajo. Y, por cierto, espero que se puedan extender los juegos nocturnos porque le da la oportunidad al turno de día de ver un juego ocasionalmente.

En cuanto a los jugadores en sí, sé que está de acuerdo conmigo en que los jugadores individuales que tienen edad militar o naval activa deben ingresar, sin duda, a los servicios. Incluso si la calidad real de los equipos se reduce por el aumento del uso de jugadores mayores, esto no disminuirá la popularidad del deporte.

Por supuesto, si un individuo tiene alguna aptitud particular en un oficio o profesión, debe servir al gobierno. Eso, sin embargo, es un asunto que sé que puedes manejar con total justicia.

Aquí hay otra forma de verlo: si 300 equipos usan 5,000 o 6,000 jugadores, estos jugadores son un activo recreativo definitivo para al menos 20, 000,000 de los conciudadanos, y eso a mi juicio vale la pena.

Con mis mejores deseos,

Muy sinceramente suyo

Franklin D. Roosevelt

///Fuentes:

1) https://www.espn.com.mx/blogs/index   2) https: //www.vertigopolitico.com/columnas/ignacio-anaya,

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