
Por William Hernández.
El próximo mes de julio e inicios de agosto, el movimiento deportivo nacional tiene uno de sus más grandes retos: Los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, nuestros juegos.
No hay excusas para que la participación quisqueyana sea lo más exitosa posible en el marco de entender que sí hemos podido tener exitosas participaciones en juegos de mayores niveles que estos, de seguro que nuestra actuación, fruto de los esfuerzos imaginables e inimaginables de nuestros dirigentes a todos los niveles: COD, Federados y los entrenadores y técnicos, médicos, psicólogos y personal administrativo será exitosa.
Conjuntamente con la titánica labor que ejercen nuestras federaciones nacionales, es de responsabilidad expresar que desde el Estado dominicano encabezado por el Señor Presidente Luis Abinader y la gerencia mostrada por el Señor Ministro de Deportes Kelvin Cruz de motivación presencial y erogando los recursos económicos muy a tiempo, como nunca antes había ocurrido, lo que ha conllevado un seguimiento puntual y sistemático de las diferentes direcciones técnicas con nuestras selecciones nacionales que con mucho orgullo nos representarán y lograrán alcanzar lauros significativos.
Los retos a la dirigencia deportiva nacional están planteados y lógicamente que la repuesta ante la Nación dominicana en estos momentos, es de unidad de acción por encima de nuestras apetencias personales, unirnos en la diversidad para alcanzar los logros que la Patria reclama y la gran inversión que a realizado el gobierno nacional en situaciones económicas no muy favorables por las crisis ajenas a este país que existen en diferentes partes del mundo y qué lógicamente repercute.
Ya la llama, el encendido del fuego desde un lugar simbólico en México inició su recorrido hacia Santo Domingo, hagamos pues, que los hechos convertidos en victorias, le hagan honor a las palabras y eso sólo se logrará caminando juntos el mismo camino.
Finalmente, les dejo con estas frases unificada:
Invitamos a todos a elegir el perdón en lugar de la división, el trabajo en equipo, de la ambición personal, llegar juntos como principio, mantenernos unidos será el progreso porque sí lo hacemos juntos será el éxito y siempre tener en cuenta que somos de un solo equipo y hay que confiar en él, aunque difiera de él y me sacrifico por él, porque el equipo, no el individuo, es el verdadero campeón, que tiene un solo nombre: República Dominicana.



