Héctor García
Las provincias de la región Sur de República Dominicana han ganado la primera medalla de oro de los Juegos Centroamericanos y
del Caribe, Santo Domingo 2026, con el recibimiento, celebración y despedida de la Antorcha.
En la ruta recorrida desde Pedernales hasta San Cristóbal, autoridades civiles, militares, policiales, deportistas y gentes del
pueblo se han unido para celebrar el paso del fuego que culminará encendiendo el pebetero en el estadio olímpico Félix Sánchez.
Cada provincia mostró un recibimiento y una celebración diferente, cada una alegórica al evento y según las imágenes lo que se ha
vivido en las mismas, es una fiesta de pueblo, en sentido general.
En resumen, me atrevo a decir que cada mujer y cada hombre de las provincias sureñas están unidos en el respaldo a la fiesta
Centroamericana y del Caribe que se celebrará en República Dominicana a finales de julio y principios de agosto.
Y es que la Antorcha no sólo transporta el símbolo deportivo de los Juegos; también lleva un mensaje de integración, identidad nacional y esperanza colectiva. Su recorrido ha servido para recordar que el deporte tiene la capacidad de unir generaciones, despertar orgullo regional y fortalecer el sentimiento patriótico.
Es de esperar que ese mismo entusiasmo vivido en los insuperables actos sureños, siga manifestándose en las demás regiones que
recorrerá la Antorcha Centroamericana.
El país necesita mantener encendida esa pasión para que Santo Domingo 2026, sea no sólo un éxito organizativo, sino también una celebración del espíritu dominicano.
Dato sobresaliente es el recordatorio al paso de esa Antorcha de los XII Juegos Santo Domingo 1974, inolvidables en la memoria de los dominicanos y que trajeron consigo la inauguración del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, con un bien recordado discurso del presidente más constructor de obras deportivas que ha tenido el país, el doctor Joaquín Balaguer.
También resulta oportuno destacar que estos Juegos representan una extraordinaria oportunidad para mostrar al Caribe y Centroamérica la hospitalidad, cultura y capacidad organizativa de República Dominicana, además de inspirar a miles de jóvenes a acercarse al deporte como herramienta de formación y superación.
Demos pues seguimiento a este acontecimiento histórico que llegará a cada rincón de la República Dominicana: la ruta Wiche García Saleta con la Antorcha Centroamericana.
¡Qué siga la fiesta!



