Sevilla, 18 abr (EFE).- El capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, recogió este sábado de manos de Felipe VI, en el palco del Estadio La Cartuja de Sevilla, el trofeo de campeón de la Copa del Rey tras ganar en los penaltis (3-4) al Atlético de Madrid, tras acabar 2-2 una final que se fue a la prórroga.
Oyarzabal, uno de los supervivientes del anterior título copero del conjunto donostiarra en 2021, también en este estadio pero sin público por la pandemia de coronavirus, alzó al cielo de la capital andaluza el trofeo de campeón y tomó así el testigo de su excompañero Asier Illarramendi, quien fue el que levantó hace cinco años la Copa de la edición 2019-20 ganada al Athletic de Bilbao.
El capitán realista marcó el 1-2 de penalti en el tiempo añadido y luego fue sustituido en el minuto 78 por el islandés Orri Óskarsson. Tras recoger el trofeo, bajó al césped de La Cartuja para compartirlo y celebrar junto a sus compañeros este gran logro, el cuarto título de la Copa del Rey para el club ‘txuri urdin’.
Antes de la entrega de la copa de campeón al capitán de la Real Sociedad y de la fiesta de toda la plantilla del conjunto donostiarra que le siguió en el césped del estadio sevillano, el capitán del Atlético de Madrid, Koke Resurrección, también recogió, de manos del rey Felipe VI, el trofeo que les acredita como subcampeones, mientras que el equipo arbitral dirigido por el castellanomanchego Javier Alberola recibió los recuerdos conmemorativos.
En contraste con la alegría de los jugadores y del cuerpo técnico del equipo txuri urdin en La Cartuja, los atléticos se quedaron en puertas de lograr el que hubiera sido su undécimo título de campeón del torneo copero.



