Por Danny Garcia
Cuando se habla de Corea del Norte en los Mundiales, siempre aparecen historias que parecen sacadas de una película.
La realidad es que en el Mundial de Sudáfrica 2010 los norcoreanos regresaron a una Copa del Mundo después de 44 años de ausencia. Debutaron con una derrota honorable 2-1 frente a Brasil, pero luego sufrieron una goleada histórica de 7-0 ante Portugal y cerraron su participación perdiendo 3-0 contra Costa de Marfil.
A partir de ahí comenzaron los rumores. Se dijo que el gobierno ocultó los resultados, que la población no supo lo que ocurrió realmente, que hubo castigos para los jugadores y hasta que algunos desaparecieron. Sin embargo, muchas de esas versiones nunca pudieron ser confirmadas de manera independiente.
Lo que sí está documentado es que varios de esos futbolistas reaparecieron años después jugando y participando en actividades relacionadas con el fútbol, por lo que las historias más extremas nunca fueron comprobadas.
Muy diferente fue la historia de Corea del Norte en Inglaterra 1966. En aquel Mundial sorprendieron al planeta al derrotar 1-0 a Italia y avanzar a los cuartos de final. Incluso llegaron a tener ventaja de 3-0 sobre Portugal, pero la legendaria actuación de Eusébio cambió el partido y los portugueses terminaron ganando 5-3.
En cuanto al presente, Corea del Norte tampoco logró clasificar al Mundial de 2026 que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. La selección quedó eliminada en las eliminatorias asiáticas y seguirá viendo la Copa del Mundo desde casa. La falta de competencia internacional frecuente continúa siendo uno de los principales obstáculos para que el país vuelva a ser protagonista en el escenario mundial.
Por eso, cuando se habla del fútbol norcoreano, existen dos recuerdos muy distintos: la gloria de 1966, cuando asombraron al mundo eliminando a Italia y poniendo contra las cuerdas a Portugal, y la decepción de 2010, que dio origen a una serie de rumores que todavía hoy siguen alimentando la curiosidad de los aficionados al fútbol en todo el planeta.



