Manny Pacquiao, ¿tiene todavía algo que aportar al boxeo?
La excepcional hoja de vida de Manny Pacquiao (62-7-2, 39 KO’s) constituye una patente de corso deportiva, que le honra y le coloca como uno de los mejores boxeadores en lo que va de siglo XXI.
Por Damián L. Delgado Averhoff/ Escritor ESPN Digital
¿Qué más puedes pedirle o exigirle al único púgil que en la historia del boxeo ha sido capaz de ganar en ocho divisiones diferentes y ser uno de cuatro peleadores en ganar fajas mundiales en tres décadas distintas?
Nada, absolutamente nada.
La excepcional hoja de vida de Manny Pacquiao (62-7-2, 39 KO’s) constituye una patente de corso deportiva, que le honra y le coloca como uno de los mejores boxeadores en lo que va de siglo XXI.
Haga lo que haga contra el cubano Yordenis Ugás (26-4-0, 12 KO’s) el 21 de agosto en la T-Mobile Arena de Las Vegas, su legado estará ahí…; es incuestionable.
Y es que la carrera de Pacman ha sido forjada a la antigua usanza, como dirían los viejos: «picando piedras» y sin los subterfugios tan comunes del presente.
Recientemente Pacquiao respondió a un ataque de Floyd Mayweather Jr. en una entrevista con FightHub TV, definiendo su manera de asumir el deporte: «es diferente pelear contra un rival fácil por dinero, a pelear con alguien que es bueno para consolidar tu legado».
Ya lo dijo el gran guerrero mexicano Julio César Chávez en un video que circula en redes sociales: «ahora (…) cualquier pendej… es campeón del mundo. Cualquier pendej… tiene cinco o diez campeonatos del mundo».
Manny es una de las excepciones que confirma esa regla.
Con altas y bajas, su trayectoria no se ha visto empañada por la prolongada guerra fría entre promotoras y tampoco él ha tomado ventajas en un contexto donde algunos peleadores han conseguido tanto poder que escogen, condicionan y pagan a sus rivales.