Por Ramón Rodríguez
Sostengo con evidencias imbatibles que Luis Mejía Oviedo fue el último líder de la época dorada representada por Juan Ulises García Saleta, Roque Napoleón Muñoz y José Joaquín Puello Herrera. Muy pocos se atreven a tocar el tema, pero diversos sectores del deporte nacional, se oponían radicalmente a que el ilustre banilejo abandonara el cargo dos años antes de terminar su presidencia.
Quizás Luisín evitó ‘’ La noche de los cuchillos largos’’ en el deporte’’, pues ya se había tomado la decisión de que debía irse y dejar el poder a Antonio-Colin-Acosta, ‘’ por las malas o por las malas’’. Fue ‘’un golpe de mano’’ en el que William Ozuna, presidente de la Federación de levantamiento de pesas, tuvo un rol estelar.
Con la salida de Luis Mejía Oviedo del Comité Olímpico Dominicano, esa entidad perdió el último líder capaz de hacer magia con las palabras, inspirar confianza y respeto del movimiento olímpico. Luego de él, digámoslo ya: el eclipse se apoderó del COD, hasta el día de hoy.
Garibaldy Bautista, presidente del COD, ha dirigido la entidad sin escándalos ni estridencias y con evidente transparencia en el manejo de los recursos económicos, pero sin lograr recuperar el respeto y credibilidad de esos años añorados.
Duele admitir que la dirigencia olímpica no se corresponde con la inversión que hace el Estado en el deporte. Por honestidad intelectual, he dicho y reitero que, en las próximas elecciones del COD, solamente Luis Chanlatte y José Manuel Ramos tienen el bagaje, experiencia y capacidad necesarias para dar inicio a un proceso de transición.
Podría equivocarme, pero lo que más le conviene al movimiento olímpico, es evitar enfrentamientos y agotar este periodo de transición con Luis Chanlatte como presidente, con la ventaja de que los estatutos le prohíben reelegirse por razón de edad. José Manuel Ramos tiene todo el chance de asumir un rol histórico en ese periodo.
Finalmente, he resaltado no sólo el buen perfil de José Mera, sino su gran desempeño como tesorero del COD. Mera ha sido clave en el proceso de transparencia de esa entidad.
Ahora bien, si insiste en presentarse como candidato a la presidencia, sin agotar un proceso de posicionamiento, perderá una gran oportunidad de algún día ser presidente del Comité Olímpico Dominicano, pues este no es su momento y lo sabe todo el mundo, excepto sus asesores.Si me tocara aconsejar al amigo José Mera, le diría lo siguiente: La paciencia es clave para lograr los objetivos. Es preferible buscar un mejor posicionamiento y esperar a que maduren los mangos. Es preferible a una derrota innecesaria



