Por: pedro Almonte
Los clubes deportivos y el Comité Olímpico Internacional.
Resumidamente, definiré un club deportivo y como se forma, esa organización llamada club deportivo, se inicia cuando un grupo de persona se reúne con un fin determinado, sea este, deportivo, cultural, artístico, filantrópico, entre otros, para promover una actividad.
Los clubes deportivos son parte del movimiento olímpico, son la base de la llamada Pirámide Olímpica, un club aun cuando La Carta Olímpica no lo establece claramente, debe cumplir con los valores y los principios del olimpismo que son valores: amistad, respeto, juego limpio y esfuerzo y los principios: solidaridad, universalidad, humanismo, no discriminación, sustentabilidad, alianza entre la cultura, la educación y el deporte.
Repunte de los clubes deportivos en RD.
En la era de Trujillo, muy pocos clubes insertados en barrios existían, los clubes mayormente se conformaban para las clases altas, como eran los Casinos y Country Club de la ciudad capital y los pueblos, en los barrios eran muy pocos, por miedo a la represión del régimen, a la falta de libertad de sociacion, sin embargo, luego de pasada la revolución de abril de 1965, esa juventud llena de efervescencia política y algunos ideales revolucionarios, tenían la necesidad de reunirse para debatir sus ideas y surgieron casi en masa, los llamados clubes deportivos y culturales, que como eje central tenían el deporte, pero que reunía de igual modo, esa juventud de avanzada y de esas instituciones clubisticas, salieron lo más sano de la juventud de la época, tanto en lo deportivo, como en lo cultural y político, los clubes repuntaron en el Distrito Nacional y se expandieron a todo lo ancho y lardo del país. No existe hoy día una sola comunidad en La RD, que no tenga en su seno un club deportivo, un lugar de reunión de juventudes, que practica un deporte o una actividad cultural cualquiera.
Los clubes como columna de apoyo de los barrios:
Me inspiro escribir sobre los clubes, al ver la entrega por parte de los ejecutivos del Banco de Reservas y el Ministerio de Deportes, el Club de Villa Juana, una barriada de tantas falencias, que esta vez, el Estado ha ido en su ayuda, pues nunca serán suficiente las inversiones realizadas en deporte y recreación (pasiva o activa) ya que de estas, todos los humanos siempre tendremos necesidad.
Un muchacho dentro de una cancha, un play o un parque, no piensa en vicios, ni atracos y ese es un PLUS para la sociedad, por ello, clamo desde esta columna, para que se siga sembrando el país de infraestructuras para deporte y estas se conviertan en clubes, porque de esas instituciones de bien, jamás podrán salir jóvenes dado al vicio y a la delincuencia, el Ministerio de Interior y Policía, debería también sumarse a ese compromiso activamente de construir y reparar clubes y se verán los buenos resultados a corto plazo, no es un simple slogan clubistico de los años 70s. “DEPORTE SI, DROGA NO.” es una realidad.
Sembremos pues de clubes, escolares, barriales, para niños especiales, clubes del primer empleo y ayuda psicológica, clubes para los adultos mayores, así en toda La Republica Dominicana.



