Por Marta Martín y Pedro Temboury
Janire González-Etxabarri está en la cresta de la ola. Si alguien le gana en felicidad, quizá es su hermana Annette, la primera persona a la que abrazó emocionada y todavía en el mar cuando salía del agua como campeona del mundo de surf.
Lo logró este 14 de septiembre, al imponerse en la final de los ISA World Surfing Games 2025, que se celebraron en la playa de La Bocana, en Surf City, El Salvador.
La surfista española encontró dos olas que le valieron 14,57 puntos (7.50 y 7.07) y le llevaron a la medalla de oro por solo un punto de ventaja sobre la portuguesa Yolanda Hopinks Sequeira(13.57). Tan igualada estuvo la final que la tercera clasificada y medallista de bronce, Sally Fitzgibbons, obtuvo la misma puntuación que la portuguesa, pero Hopinks tuvo una ola con mejor nota que Fitzgibbons.
Por su parte, quien está llamada a ser el futuro del surf peruano, Arena Rodríguez, fue la única surfista de la final que se quedó fuera del podio con una puntuación total de 8.53.
Janire González-Etxabarri y una dedicatoria al cielo
Cuando estaba disputando la final de los ISA World Surfing Games 2025, los sentimientos de Janire González-Etxabarri no fallaron y se emocionó sobre la tabla. La cabeza tardó más en procesar lo que estaba pasando.
«Estaba en un sueño. No sé ni lo que pasaba por mi mente cuando he pillado la última ola: quedaban 50 segundos y he visto que se quedaba plato [el agua]. En ese momento, ya he empezado a llorar», contó para Olympics.com tras salir del agua y ser manteada por sus compañeros.
Pero ni siquiera estar sobre los hombros de sus compañeros, las felicitaciones generalizadas y el estallido de alegría pudieron desbloquear ese pensamiento de que «parece que es mentira, no parece que sea real» coronarse como primera mujer española en ganar los ISA World Surfing Games.
De lo que sí fue más consciente es del proceso que le llevó el año pasado a ser, junto a Nadia Erostarbe y Andy Criere, en los primeros surfistas olímpicos de la historia de España en París 2024 y que año después le ha hecho escribir una nueva página histórica: «La verdad es que hemos trabajado mucho, llevamos todo el año trabajando por esto y estoy muy feliz de que el trabajo haya dado sus frutos».
Y lo hizo en La Bocana, una playa que ya le encantaba por su «increíble ola de izquierdas», pero que ahora ya va a ser por siempre «muy especial» para ella.
En ella se quedará siempre un pedazo de historia del surf español, un pedazo de la historia de Janire González-Etxabarri y otro más de todos los que le han acompañado en el proceso de una carrera en la que acaba de subirse a la cresta de la ola.
«Quiero dar las gracias a todos los que me apoyan: a mi familia, a mi madre, mi padre, mis hermanos, mi hermana -que está aquí conmigo- y también a Luken, que me ha estado ayudando desde el cielo«.
Via: olympics.com



