El inicio de la temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional registra una intensa actividad marcada por la consecución de registros personales por parte de diversos peloteros. En ese escenario, Herlis Rodríguez, patrullero central originario de Colón, estado Táchira, y de 32 años de edad, se convirtió en el primer jugador en inaugurar los festejos individuales al alcanzar la cifra de 400 imparables en la pelota invernal venezolana.
La marca del jardinero de Caribes de Anzoátegui se concretó en el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel de Puerto La Cruz durante el compromiso disputado contra Tiburones de La Guaira, cuando un cuadrangular por el jardín derecho selló el registro numérico. El logro abrió paso a una jornada repleta de marcas en el circuito local, donde Wilfredo Tovar llegó a 600 inatrapables con Leones del Caracas, al tiempo que su compañero José Rondón sumó 400 batazos a su cuenta personal. En la misma jornada, Balbino Fuenmayor alcanzó los 97 jonrones de por vida para igualar a Antonio Armas en la quinta casilla histórica de la liga, mientras que Ramón Flores celebró sus 450 hits disputados entre Tigres de Aragua y Bravos de Margarita.
Al abordar los factores clave para sostener su rendimiento en el terreno de juego, el bateador zurdo atribuye su desempeño a la constancia y al estado físico en el que se ha mantenido a lo largo de su carrera. “Para lograr metas en el beisbol, aparte del trabajo y la constancia, hay que contar con salud, que ha resultado mi gran aliada. Dios me dotó de habilidades para hacer varias cosas en este deporte. Puedo tocar la bola, correr, robar bases, fildear, tener un brazo educado, contacto con el bate y poder ocasional. Pero para sacar el mejor partido a esas herramientas, hay que estar saludable”, aseguró el jardinero.
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La trayectoria ofensiva hacia los 400 imparables
El recorrido del pelotero tachirense en la pelota profesional venezolana comprende tres etapas. Su debut se produjo en el campeonato 2014-2015 con Tigres de Aragua, divisa con la que sumó 15 incogibles en dos torneos. Posteriormente pasó a las filas de Águilas del Zulia a través de un canje en la zafra 2016-2017, acumulación que dejó un total de 119 hits a lo largo de cuatro contiendas con la escuadra zuliana.
Su llegada a Caribes de Anzoátegui aconteció en el curso 2020-2021 mediante una nueva transacción entre directivas, consolidándose con el paso de los años como una de las piezas referentes de la organización oriental. Con el uniforme de la Tribu, el guardabosques acumuló los 267 imparables restantes para completar la cifra redonda de 400 incogibles en su trayectoria en la liga venezolana.
Respecto al panorama competitivo que enfrenta la novena anzoatiguense en el presente torneo, Rodríguez valoró la estructuración de la plantilla tras quedarse cerca del campeonato en la edición previa. “Tengo grandes esperanzas cifradas en este buen equipo que tenemos. La gerencia ha hecho un buen trabajo para redondear un conjunto más fuerte que el del año anterior, en el cual acariciamos el título”, destacó el guardabosques central.
El referente ofensivo del conjunto oriental concluyó sus declaraciones analizando la profundidad del roster y el balance del cuerpo de lanzadores para encarar las distintas fases del campeonato. “Ahora veo a un club más compacto y fuerte. Por ello, existe mucha confianza de la directiva en nuestro grupo. Ello se explica porque contamos con una alineación estructurada con bateadores probados en esta liga. La banca de Caribes es más profunda que la mostrada en el torneo anterior. Lo mismo puedo decir del pitcheo, pues contamos con los brazos adecuados para clasificar y pelear en enero. Eso provoca una gran motivación”, sostuvo Rodríguez.


