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Opinión

Estrellas del Béisbol: Historias 4

El desempeño de Cepeda no fue el único trabajo opacado por los históricos 61 cuadrangulares de  Maris.

Por Héctor Barrios Fernández
www.beisboldelosbarrios.com

El récord de cuadrangulares impuesto por Roger Maris en 1961, ayudó también a opacar una monstruosa ofensiva en la Liga Nacional.

El primera base de los Gigantes de San Francisco, Orlando Cepeda, lideró la liga con 46 cuadrangulares y superó a Maris (141) con 142 carreras impulsadas.

El desempeño de Cepeda no fue el único trabajo opacado por los históricos 61 cuadrangulares de  Maris.

Mickey Mantle también de los Yankees conectó la impresionante cantidad de  56 jonrones y ni siquiera fue líder en su equipo.

El primera base de los Orioles de Baltimore Jim Gentile tuvo 46 cuadrangulares y 141 carreras impulsadas y Rocky Colavito de los Tigres impulsó 140.

Todas estadísticas fabulosas, pero oscurecidas por el gran año de Roger Maris.

El gran receptor de los Dodgers de Brooklyn Roy Campanella, ganó el nombramiento del jugador más valioso de la temporada (MVP) en 1951, 1953 y 1955.

Ello lo convierte en el Dodger que más veces ha ganado esa distinción.

Su mejor temporada fue en 1953 cuando conectó 41 cuadrangulares e impulsó 142 carreras, teniendo .611 de porcentaje en slugging.

En 1955 coincidió su nombramiento con la primera Serie Mundial ganada por los Dodgers en su historia.

Campanella que también jugó para los Sultanes de Monterrey en la Liga Mexicana, fue entronizado en el Salón de la Fama en Cooperstown en 1969, doce años después de su retiro.

Al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano con sede en Monterrey, N. L., pertenece desde el año de 1971.

El 9 de mayo de 1916, los Gigantes de New York fueron a Pittsburgh para enfrentarse a los Piratas en una serie de 3 juegos, en ese momento los Gigantes presentaban récord de 2 ganados por 13 derrotas.

En la ciudad del acero limpian a los Piratas, se siguen a Chicago en donde ganan todos sus juegos, los mismo hacen en San Luis y Cincinnati, llegando a 13 juegos ganados en fila fuera de su casa.

Con esas credenciales llegan a Boston para enfrentarse en cuatro juegos a los Bravos, el resultado fue que ganaron los 4 juegos de la serie llegando a la fabulosa cantidad de 17 juegos ganados en fila jugando fuera de casa.

Como nada es para siempre, llegaron a Filadelfia en busca de su victoria 18  en gira, fueron parados en seco, cuando los Filis los derrotaron 5-1.

La “Máquina Roja” de Cincinnati de 1976 ganó todos sus juegos de postemporada.

Ese año aún había dos Divisiones en cada liga, los Rojos fueron los campeones de la División Oeste de la Liga Nacional y se enfrentaron a los Filis de Filadelfia campeones del Este.

“La Máquina” los despachó a casa en tres juegos para pasar a disputar la Serie Mundial contra los Yankees de New York a quienes sin misericordia  barrieron en cuatro juegos para coronarse.

Los Rojos fueron manejados por el ex coach de los Padres de San Diego Sparky Anderson quien posteriormente ingresaría al Salón de la Fama del Béisbol, como también lo harían Johnny Bench, Joe Morgan, Tony Pérez, por no mencionar a otro de ese calibre como Pete Rose.

Estos caballeros pertenecen al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, N. Y.

Entre los que tienen un lugar en el recinto de inmortales, Babe Ruth ocupa el primer lugar con juegos en donde conectaron dos o más cuadrangulares con 72 encuentros.

Le sigue Willie Mays quien en 63 juegos conectó dos o más.

Con 62 tenemos al “Martillo” Hank Aaron.

Le sigue en la lista con 55 Ken Griffey Jr. y Jimmie Foxx.

Terminamos con Frank Robinson con 54 juegos de dos o más jonrones.

Cierto es que las bases por bolas intencionales se comenzaron a contabilizar a partir de 1928.

Desde entonces, los Inmortales del Salón de la Fama que teniendo menos de 10,000 veces al bat han recibido más bases intencionales son: Willie McCovey con 260, Vladimir Guerrero 250, Willie Stargell 227 y Harmon Killebrew con 160.

Por supuesto que habrá otros jugadores con más bases intencionales pero aún no están en el Recinto de Cooperstown.

Como bien dicen: “El miedo no andaba en burro” al enfrentarse a estos tipos.

Las Ligas Mayores del Béisbol tienen fama de ser muy apegados a sus leyes y reglamentos y castigan con mano dura a casi todos los transgresores de las normas establecidas, además de exhibirlos, pero no a todos.

Me viene a la memoria los casos de los Medias Blancas de 1919 y su estrella Joe Jackson “el Descalzo” quien hasta la fecha no ha logrado ingresar al Salón de la Fama a pesar de ser el tercer mejor bateador en porcentaje de todos los tiempos y a pesar de que las leyes de su país lo declararon inocente junto a sus compañeros, otro caso es el de Pete Rose quien ha conectado más hits que nadie y está expulsado de por vida del béisbol.

Pero no siempre ha sido así.

En 1926 se conoció y comprobó un delicado caso sucedido también en 1919.

Las estrellas Ty Cobb y Tris Speaker, después de una serie de investigaciones, se determinó que se vendieron para favorecer a un equipo.

Aunque el caso salió a la luz pública y el Comisionado Kenesaw Mountain Landis, conocido por su “mano dura,” decidió archivar el caso declarando que lo hacía “en el mejor interés del béisbol.”

Más congruentes fueron los dueños de los Tigres de Detroit e Indios de Cleveland quienes los despidieron como los manejadores de sus equipos cuando se supo de este caso.

Espero sus amables comentarios en: info@beisboldelosbarrios.com

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