
Por Edilberto Méndez
El archiconocido buque insignia del deporte cubano, el boxeo, navega en aguas turbulentas y el prestigio de su impresionante escuela, comienza a cuestionarse.
Sin embargo, quienes conocen la historia de la Escuela Cubana de Boxeo, ganadora de nada más y nada menos que de 80 medallas olímpicas, de ellas 42 de oro y con decenas de titulares del mundo, no critican a la isla, se preocupan.
La reciente actuación de Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, encendió alarmas entre los habitantes del archipiélago, y el hecho de que su poderoso equipo se fuera en blanco en medallas a ese nivel, resulta increíble.
Algunos, entre los que se incluye este periodista, considera que el arbitraje le jugó una mala pasada a los cubanos pues hubo varias decisiones cuestionables a través del torneo, inclusive en la final, pero eso no los exime de calificar su actuación de mediocre.
Según fuentes de ese deporte en la isla y la prensa especializada del caimán, el equipo que estuvo en Santo Domingo contó con una buena preparación, tuvieron topes, condiciones para los entrenamientos y casi todo cuanto se necesita para alistar a los boxeadores de cara a las grandes competencias, no obstante, no ganaron.
La sequía de títulos de los cubanos en las últimas competencias no es nueva, sus boxeadores han salido con la cabeza agachada en no pocas oportunidades, basta recordar el mundial efectuado en Gran Bretaña en 2025 en el cual la isla por primera vez desde 1974 salió sin títulos.
Los resultados, la salida de algunos entrenadores del país, el paso de púgiles hacia el profesionalismo y una caída evidente de la amplia cantera con la que siempre han contado los vecinos del Caribe, pueden ser parte de las causas de la marcha atrás del gigante.
Esperamos que la experimentada y prestigiosa dirección del boxeo cubano con su reconocida escuela, aplique la sapiencia que los distingue para hacer regresar al deporte de los puños a los planos estelares y pueda llamarse de nuevo “el buque insignia” como fue siempre.
Rescatar la masividad; los torneos nacionales, por equipos, el internacional Giraldo Códova Cardín y hasta llegar a analizar si el histórico estilo que tantos triunfos dio a los vecinos durante década, son tareas que deben revisarse y acometerse.
Hoy por hoy vemos que los jueces y árbitros andan detrás de los golpes y del espectáculo y no de la técnica depurada exhibida tradicionalmente por los cubanos.
En fin, si un deporte puede levantar rápido y volver a los planos estelares es el boxeo cubano, tiene talentos, base, conocimientos, entrenadores de primera y una historia imborrable.


