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Opinión

Dos amigos inseparables: Whitey Ford y Mickey Mantle 

«Mantle y Ford”, Narra Jack Lang, “fueron compañeros de cuarto durante diez años… los «buenos años; los «divertidos años». 

Whitey Ford. Fuente Externa

Por Cesáreo Suárez Naranjo 

Tercera parte 

Prólogo: Terminamos el anterior capítulo, aclarando uno de unos momentos, en la carrera de Mickey Mantle, del cual “aseguró haber sido uno de los protagonistas principales”.

Como en la actualidad es posible utilizar la valiosa herramienta, que es el Internet (aun no siendo confiable al cien por ciento), me pude “remontar” a la fecha exacta en que este gran jugador, junto con su amigo Whitey Ford, “sí participaron”, pero en tanto FORD si lo hizo de manera completa, lanzando todo el partido (¡y perdiendo!), Mantle únicamente entró de emergente. Aclarado lo anterior, seguimos con el texto que estamos traduciendo, del artículo que apareció en la revista “Baseball Digest”, de abril de 1974.

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«Mantle y Ford”, Narra Jack Lang, “fueron compañeros de cuarto durante diez años… los «buenos años; los «divertidos años».

Curiosos, por cierto, sus sobrenombres, pues en tanto a Whitey le llamaban: “the Chairman of the Board” (el Presidente del Consejo o Directorio), a Mantle lo bautizaron como “el Cometa de Commerce”.

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«Uno de los más grandes momentos de Mantle fue cuando logró superar la marca del Bambino Ruth, de más cuadrangulares en Series Mundiales, lográndolo en contra de los Cardenales de San Luis en 1964».

«La verdad es que nunca pensé que me pudiera suceder algo mejor….¡hasta ahora, cuando se me ha concedido ingresar al salón de la fama! Eso constituyó «la cereza en el pastel».

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“»Mientras que Mantle recuerda que el pitcher más difícil al que se enfrentó lo fue Don Drysdale (no fueron demasiadas veces; pero lo veremos en el siguiente capítulo), Ford, sonriendo, también  recuerda «sus experiencias». «En la serie mundial de 1963, Frank Howard le conectó a dos de mis mejores lanzamientos, siendo esos los batazos más fuertes que me hayan dado.
«Uno fue en el Yankee Stadium, en el primer partido, donde me pescó el lanzamiento y lo retachó contra la barda entre left y center, para un doblete; y el otro, en el Dodgers Stadium, en el cuarto y último encuentro, lo mandó hasta el último piso, para un cuadrangular. Ningún otro me ha pegado tan fuerte. ¡Y eso que Stan Williams me aconsejó cómo pitchearle, en ambas ocasiones!

UNDATED: Mickey Mantle of the New York Yankees poses for a portrait before a season game. Mickey Mantle played for the New York Yankees from 1951-1968. (Photo by Photo File/MLB Photos via Getty Images)

Nota: Howard conectó únicamente tres imparables en la serie…Pero, todos ellos, contra Ford. ¡Aunque….!, Con este «aunque» queremos dar a entender que, a pesar de lo que parezca, no fue Howard quien mejor le bateó a Whitey, sino….
Seguiremos con más del artículo de Lang; pero, antes, una observación, pues se “preguntarán”, ¿qué tenía que hacer Stan Williams (también pitcher), en este contexto? Resulta que Williams, durante algunas temporadas militó con los Dodgers de Los Ángeles (y, “se supone” que, como compañero que fue, de Howard, conocía sus “lados flacos”). Y, “precisamente”, para esa temporada de 1963, fue cambiado a los Yankees…¡ahí está!

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“El “némesis” de Ford”, sigue diciendo Lang, “lo fue Willie Mays, de quien dice que le bateaba “como si fuera su dueño» (sic). Ese fue «el aunque» de líneas arriba. No obstante, no fueron muchas las veces que en realidad se enfrentaron. Lang ubica estos comentarios precisamente para el primero de los dos Juego de Estrellas de 1961 – ya que a partir de 1959, se habían acordado ese formato – y eso sería, entonces, el 11 de julio (veremos más de esto, conforme avanzamos en el texto).

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Para que esto se entienda mejor, debemos señalar que al militar Whitey Ford en un equipo de la Liga Americana y Willie Mays en uno de la Liga Nacional, no se enfrentaban muy seguido, y las únicas ocasiones en que se podían dar esos enfrentamientos era en los Juegos de Estrellas; y, de igual manera, cuando Gigantes y Yankees se enfrentaron en la Serie Mundial de 1962.

Estamos conscientes  de que pudieron haberse enfrentado – así mismo – en algunos de los juegos de preparación que se realizan en la primavera, previos a la temporada regular, pero de eso, aparte de no contar como «juegos oficiales», nos es imposible lograr alguna información.

De cualquier manera, lo que mejor procede en estos momentos es seguir corriendo «el rollo» de la narración que hizo Jack Lang a través de su artículo, aunque ello nos lleva a adelantarnos en la secuencia cronológica que existe («debiera existir») en todo esto, con la idea de que más adelante enderezaremos el camino.

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Consigna Lang las palabras de Whitey: «…. El día anterior de la celebración del Juego de Estrellas en San Francisco Mickey y yo acordamos de ir a jugar golf con Petey Stonheman, hijo del propietario de los Gigantes de San Francisco, Horace Stonheman.

«Nosotros no llevábamos nada de lo que se necesitaba para practicar ese deporte, por lo que nos dirigimos a una tienda de artículos deportivos; el importe fue de $200, pidiéndole al encargado que se lo cargaran a la cuenta de Horace.
«Esa noche nos encontramos con Stonheman, y le ofrecimos darle los $200. Pero el propietario de los Gigantes nos dijo: «doble o nada». Y se dirigió a mí: «si mañana (en el juego) sacas out a Willie Mays, no me deben nada».

«Para esas fechas», apunta Lang, «Mays tenía un “cool” 11-9 en contra de Whitey (¡perdón, por usar una palabra “muy padre” – o “cool”!).

LANG le cede de nuevo la palabra a Ford: «En la misma primera entrada, me puse arriba de Mays, con dos strikes en su contra (nota: ya había dos outs en la pizarra, sin corredores en base); y pensé: «este es un buen momento para tirarle una ensalivada»; le eché una mirada de reojo a Mickey, quien movió la cabeza ligeramente en señal de aprobación, y procedí a echarle la «carguita» a la bola e inmediatamente hice el lanzamiento, que fue viajando a la altura de la barbilla de Mays, para que repentinamente rompiera hacia abajo, y que entrara por la zona de strike…(quedándose, Mays, “como el chinito: milando”); y, enseguida Mickey se «desprendió» de su posición en el center field y venía bailando y aplaudiendo…¡pues cómo no, si nos habíamos ahorrado $400!».

La “única pregunta” que me cabe hacer es de “si los umpires”: Stan Landes, en el jome plate, así como los otros tres, “más cercanos”, Frank Umont por primera; Shag Crawford por segunda, y Ed Runge, por la tercera ¿acaso no se dieron cuenta?

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Respecto al uso de la “bola ensalivada”, Whitey Ford fue muy sincero (años después, por supuesto). Y nos vamos, de nuevo, a una página de Internet, dónde aparecen sus declaraciones en ese sentido:

“Después de haberse retirado, Ford admitió haber usado – de manera ocasional –  algún “lanzamiento prohibido” (en el texto original dice: “a doctored ball”), contemplado en la regla 8,02, inciso (a), fracción 1.

Un ejemplo es la “bola enlodada”, que la empleaba en su casa, del Yankee Stadium. Los cuidadores de campo procuraban tener algo húmedo el terreno, en “las cercanías del home plate”; y era, precisamente, cuando Elston Howard le catcheaba.

“En algún momento, Howard fingía perder el equilibrio, y aprovechaba para poner la bola – que tenía en su mano derecha – sobre el terreno, quedando una parte de la cara de la pelota con algo de lodo adherido; y procedía a enviársela a FORD.

“FORD también alteraba la bola, rozándola con su anillo de casamiento (de diamante), pero “un umpire le cayó en la movida”, ordenándole que dejara de hacerlo. Otro de los artimañas, era que Howard había afilado una parte de sus espinilleras, y ahí restregaba la bola…”.

“FORD justifica acerca de su conducta ilícita como “una concesión” debida a su edad; «no comencé a hacer trampas, sino hasta muy tarde en mi carrera, cuando fue necesario recurrir a “algo” para sobrevivir».

“Con ello quiero decir que no hice trampas en 1961, cuando gané 25 partidos. Quisiera, entonces, que esto – lo de las trampas – no se tome como cierto, y me quiten el trofeo Cy Young que se me concedió esa temporada. Ni tampoco lo hice cuando gané 24 juegos en 1963; ¡bueno, tal vez un poquito!

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Ese “poquito”, lo podemos ver en esta aceptación, que hace Whitey; seguimos con esa página de Internet: “Ford admite haber “arreglado” la bola en ese Juego de Estrellas.
Esto ya lo vimos, con todo detalle, líneas arriba. En lo que no concuerda esta página con lo que dice Jack Lang, es en el de la cantidad que, “se dice”, tanto Ford Como Mantle Le Debían Al Dueño De Los Gigantes, Horace Stoneham por la adquisición del equipo para jugar al golf con su hijo.
Lang, en su artículo de 1974 menciona: “$200”. Esta página de Internet asegura que «fueron $1,200 (que, para estas fechas, serían $10,750)*. Nos quedamos con la versión de Lang.

Y tampoco se podría decir, a ciencia cierta, tal cual lo da a entender la página; de que Mays “pudo haber estado presente en esa reunión” entre Ford, Mantle y Stoneham; y que al medio escuchar “de lo que se trataba la plática entre los tres”, él se extrañó, y le preguntó a Ford: “¡Oye!, ¿de qué se trata todo esto?”. Y que FORD le respondió: “¡Lo siento, Willie, pero te tendré que lanzar una “ensalivada!” (me supongo que el autor imaginó esto, “para darle sabor”).

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Consideramos que todavía nos queda agregar algo más del artículo de Lang, así como alguna información que puede ser de interés: pero, respecto a esos enfrentamientos entre Mays y Ford, recurrimos a las páginas especializadas que nos ofrece Internet. Y esto con el fin de tener la certeza de cuántas ocasiones se enfrentaron, realmente; y qué tantas veces le conectó de hit, Mays a Ford. Y con el fin de “no brincarnos las trancas”, vamos a seguir él orden debido, cronológicamente. Así que permítanme acomodar mis ideas, para que todo vaya en una forma lógica y ordenada.
Así pues, y habiendo quedado totalmente explicado ese momento, del Juego de Estrellas de 1961, ya no hace falta repetirlo; y, por lo tanto, nos vamos al resto de las secuencias, donde aparece que Ford y Mays se enfrentaron. Vayamos, entonces, a esos valiosos datos:

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Más, para empezar, y al mismo tiempo aclarar cierta información que aparece en Internet (sin poder recordar exactamente en cuál página, cuando menos para darle el crédito debido… aunque «relativo») donde encuentro lo siguiente, que aparece un tanto engañoso (lo cual nos da a entender que «algunas veces» no es tan confiable esa información):
“Ford es un miembro del Salón de la Fama, y un ganador de 236 juegos, y en Cinco Ocasiones formando parte del equipo campeón en Series Mundiales… pero Mays fue su «kriptonita» (pues) logró darle de hit a Ford en las primeras seis veces Al Bat que fue a batear en su contra en los Juegos de Estrellas de 1955, 1956, 1959 y 1960. Dos jonrones, un triple y tres sencillos…».

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No nos queda más que disentir un poco (pero necesariamente) de esas líneas, pues estoy consultando más a fondo toda esa historia, tanto en el libro «The Series» publicado por The Sporting News, que está en mi poder (un resumen de todas las Series Mundiales jugadas) así como la revisión en otra página de Internet, y que pormenoriza la información, y la da «jugada por jugada», y, por lo tanto, poder hacer las correcciones necesarias.

A lo cual me remito: Ford participó en Once Clásicos de Otoño, de los cuales su equipo – los Yankees – salió victorioso en seis de ellos (1950, 1953, 1956, 1958, 1961 y 1962).
Por cuanto a la «afirmación» que hace «esa página», de que «Mays había conseguido batearle de hit – a Ford – en las primeras seis veces en que se habían enfrentado, es cosa de ver «como, en realidad, se desarrollaron todas estas situaciones». Pero, ¿qué creen? Que el tema se nos alargó, demasiado, y va a ser pertinente dedicarle otro capítulo.

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