Richard McLaren, contratado por la AIB para investigar el tema, dijo que dirigentes del organismo seleccionaron árbitros y jueces que garantizasen que un combate podía ser manipulado tanto en la fase clasificatoria como en los Juegos de Río. Indicó que lo mismo podría haber sucedido en Londres 2012.
“Figuras clave decidieron qué reglas no se les aplicaban a ellos”, sostuvo McLaren. Agregó que entre los jueces y los árbitros imperó “una cultura del miedo, la intimidación y la obediencia”.
McLaren no dijo cuántas peleas podrían haber sido afectadas. La investigación identificó “unas 11, tal vez menos”, incluidos combates por medallas, según McLaren.
Via: latimes.com



