Una asamblea de dirigentes olímpicos dominicanos. Fuente Externa.

Por Emmanuel García Musa
Actuar en función del olimpismo se pensaría «de abajo pa’rriba», promoviendo el Desarrollo y Crecimiento Humano a través del deporte y la solidaridad, respeto, autonomía, igualdad, formación, buena gobernanza, institucionalidad, entre otros.
Sin embargo, en la práctica es «de arriba pa’ bajo»: mis intereses, mi permanencia, mi perpetuidad, mis recursos, mi funcionario de turno, mi partido, mi nombramiento, mi oportunidad, mis reglas, mi interpretación, el juego impío estatutario, el avasallamiento, mi justificación, el bajadero cómplice, entre otros, y creen que no se delatan o que nadie los está mirando, viendo, observando y auscultándolos.
La razón de ser del olimpismo no interesa y muchos ni la conocen; lo entienden como un manto para disfrazar lo anterior. Y al Atleta junto a su esfuerzo, sus esperanzas, sus méritos, relevo natural, su sudada clasificación QUE SE QUEDE, solo importa lo de arriba y en su momento las fotos de los medallistas para justificar lo de arriba y lo de más pa’rriba.
El olimpismo hay que sacudirlo.
Hay otros espacios para la falta de compromiso, el desenfoque, la bulla mediática, el oportunismo, la desinformación, el allante, el sonar con cháchara, la simulada transparencia y confianza, para «lo mío».
Pero, «de abajo pa’rriba» no conviene.



