Una complicidad colosal arropa el movimiento deportivo nacional. Hace muchos años que el movimiento deportivo está totalmente alejado de las razones éticas que le dieron origen. Los dirigentes deportivos que en otros tiempos se preocupaban por los problemas en sus comunidades, hoy no hacen ni una sola denuncia del aumento en el consumo de drogas y el deterioro progresivo de niños y jóvenes que pasan a formar parte de bandas delincuenciales.
Es notorio las luchas que se desatan entre dirigentes deportivos por controlar las organizaciones: clubes, asociaciones, federaciones y el Comité Olímpico Dominicano, sin embargo, esos mismos dirigentes que son tan eficientes para manejar agendas económicas y reformar estatutos para permanecer en las instituciones, son incapaces de hacer una simple denuncia sobre los males que afectan a sus comunidades.
Ha sido una complicidad generalizada que se sostiene en un silencio cómplice de hacedores de opinión pública que saben que el movimiento, sobre todo, el olímpico, hace años que viene siendo inconsistente en materia de transparencia, pues si bien es cierto, ya lo he dicho, que este Comité Ejecutivo del COD, ha pasado el examen de la transparencia, aquí hay »federaciones grandes» que no resisten una simple auditoría, aunque algunos de sus dirigentes, aparezcan en los medios de comunicación como lumbreras de honestidad.
Llegará el momento de desmontar narrativas engañosas, de sacar falsos héroes de mausoleos sagrados y llevarlos a fosas comunes. Yo sueño, al igual que Martin Luther King, que llegarán nuevos líderes deportivos que tendrán la sensibilidad y el compromiso moral de denunciar las inconductas y que no dejarán pasar desapercibida la fecha de nacimiento de nuestro Poeta Nacional, don Pedro Mir, como acaba de ocurrir el pasado 3 de junio. No hubo una institución deportiva que lo recordara.
El miedo y la complicidad destrozan al Movimiento Olímpico. Por ejemplo, la República Dominicana ha participado en cinco clásicos de béisbol, donde solamente el Estado dominicano aportó en el 2026, un millón de dólares a la Federación Dominicana de Béisbol y nadie se ha atrevido a solicitar una auditoría a esos recursos. Yo hice esa solicitud en el 2013 y nadie opinó: se impuso el silencio.
Las elecciones del Comité Olímpico Dominicano de este año, marcarán un punto de inflexión. Algunos federados no tienen ni idea de lo que podría caerle encima a esa entidad si sus miembros eligen a personas sin los conocimientos olímpicos y el perfil necesarios. Garibaldy Bautista debe apostar a dejar un COD más fortalecido y no decir como Luis XV: ‘’ Apré moi, le déluge’’. ‘’ Después de mí, el diluvio’’



