Por Alexander Gómez
La grandeza de Adrián Beltré no nació de la noche a la mañana, sino de horas invisibles de disciplina, ajustes y fe en su talento, según relató la leyenda dominicana Manny Mota al recordar los inicios del antesalista con los Dodgers de Los Ángeles.
Mota explicó que Beltré llegó siendo apenas un joven con pocas experiencias en Ligas Menores, pero con herramientas excepcionales.

“La repetición hace la perfección”, dijo Mota, al destacar que el futuro miembro del Salón de la Fama del Béisbol “tuvo que trabajar mucho, con dedicación, disciplina y entrega” para convertir su talento natural en una carrera histórica.
El excoach recordó sesiones extensas en la jaula de bateo, mientras otros jugadores descansaban.
“Beltré y yo estábamos trabajando… trazamos un plan para aumentar su nivel de confianza”, afirmó.
Su objetivo era claro: que el joven dominicano confiara plenamente en su capacidad, algo que Mota consideraba clave para su desarrollo ofensivo.
Incluso cuando surgieron dudas dentro de la organización sobre su futuro, Mota se mantuvo firme.
“Yo no he estado de acuerdo en que se cambie a Beltré”, recordó haber dicho a directivos del equipo.
“Yo noto su progreso y estoy confiado en que va a tener un año brillantísimo”, añadió, en una apuesta que terminaría validándose con el paso del tiempo.
Ese trabajo rindió frutos en una carrera que lo llevaría a la inmortalidad con los Rangers de Texas.
Pero para Mota, el legado de Beltré comenzó mucho antes de Cooperstown, en aquellas prácticas silenciosas donde, como él mismo resumió, “la dedicación y la entrega” marcaron el camino de una leyenda.
Mota, de 88 años, está cada domingo en “Domingos de Leyendas” en el preámbulo de la transmisión en español de los Dodgers de Los Ángeles que produce José Mota y Cochito Cruz a través de KTNQ AM 1020 en Los Ángeles.



