Por Rafael Baldayac
La visión y sueños de Pierre de Coubertin todavía se mantienen vigentes, han resistido la prueba del tiempo y los valores del olimpismo son tan relevantes ahora como en su inicio hace más de 130 años.
Es por eso que cada 23 de junio se celebra en el mundo el “Día Internacional Olímpico”, una fecha creada para honrar y difundir los ideales del olimpismo en todos los rincones del planeta.
Se introdujo hace setenta y tres años para conmemorar el nacimiento de los modernos Juegos Olímpicos el 23 de junio de 1894 en la Sorbona de París.
La primera fiesta, a través del Dia Olímpico, fue celebrada el miércoles 23 de junio de 1948 en nueve países. El objetivo era promover la práctica del deporte en todo el mundo independientemente de la edad, género o habilidad atlética.
Actualmente más de cuatro millones de deportistas pertenecientes a 150 Comités Olímpicos Nacionales participaran este año esta celebración limitada a reuniones virtuales debido a la pandemia de Coronavirus.
El poder de los Juegos Olímpicos es su universalidad, pues siguen uniendo al mundo entero en una competencia pacifica, en cumplimiento a los valores de respeto y solidaridad de Pierre de Coubertin, expresa el COI.
La organización afirma que la permanencia de visión y sueños de Pierre de Coubertin han resistido la prueba del tiempo y los valores del olimpismo y son tan relevantes ahora como en su inicio.
En un ara de crisis global estamos viendo más aislamiento, más separación, más confrontación y menos cooperación, y la idea revolucionaria de unir al mundo a través del deporte es el enfoque definitivo del Movimiento Olímpico.

El Día Olímpico se introdujo en 1948 para conmemorar el nacimiento de los modernos Juegos Olímpicos el 23 de junio de 1894 en la Sorbona de París. El objetivo era promover la práctica del deporte en todo el mundo independientemente de la edad, género o habilidad atlética. Más de cuatro millones de deportistas de todo el mundo y 150 Comités Olímpicos Nacionales que participan en los festejos cada año.
El Barón de Coubertin, incluyó dos objetivos de claro
Su impulsor, el Barón de Coubertin, incluyó dos objetivos de claro significado político: la promoción de la amistad entre los pueblos del mundo mediante la práctica del deporte, y la intención de garantizar una tregua olímpica para evitar que hubiera guerras durante la celebración de los Juegos.
Con tales propósitos se estableció el COI como un organismo independiente de los gobiernos, pero necesitado de la colaboración de éstos. A pesar de las críticas al COI por no cumplir sus objetivos iniciales, se le ha reconocido su papel político en el escenario internacional.
Después de la Primera Guerra Mundial las actividades del COI, y entre ellas los Juegos, permitieron que los estados las utilizasen para obtener reconocimiento o prestigio en la comunidad internacional.
Durante la guerra fría el COI sirvió para rebajar o, al menos, para dirimir las tensiones entre los dos bloques.
En cualquier caso el COI, aun siendo una ONG, ha servido para reforzar el papel de los estados como actores principales del sistema.
Los Comités Olímpicos de America, incluyendo a República Dominicana, están agrupados a través de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), creada en 1955 con sede en Ciudad de México. Su lema es América, Espíritu, Deporte, Fraternidad.
El sueño de la paz entre naciones
En un mundo cada vez más dividido, los Juegos Olímpicos se erigen como el único acontecimiento que consigue reunir a todos los pueblos en una competición pacífica.
Raro es el día en el que no leemos noticias sobre el auge de los nacionalismos, de la desconfianza o del proteccionismo. En esta era de crisis mundiales constatamos una preocupante deriva hacia el aislamiento y la separación, que redundan en una menor cooperación.

Vivimos en un mundo digital con oportunidades de comunicación jamás imaginadas y, paradójicamente, cada vez nos relacionamos y dialogamos menos con aquellas personas que disienten de nuestra opinión.
En un mundo cada vez más dividido, los Juegos Olímpicos se erigen como el único acontecimiento que consigue reunir a todos los pueblos en una competición pacífica.
Hoy, ante un nuevo aniversario del Comité Olímpico Internacional (COI), se hace patente que los ideales y los valores de los Juegos Olímpicos —resucitados por Pierre de Coubertin en 1894— son hoy, si cabe, aún más relevante que entonces.
Desde sus inicios, los Juegos Olímpicos han sido más que un mero acontecimiento deportivo internacional. Cuando Coubertin decidió restablecer los Juegos Olímpicos, lo hizo con la esperanza de promover la paz entre naciones, una idea que nadaba a contracorriente del nacionalismo agresivo de su época.
Pese a ello, Coubertin no cejó en su esfuerzo: estaba convencido de que unir a los seres humanos a través del deporte fomentaría el entendimiento y la paz entre naciones. A lo largo de la historia, los Juegos Olímpicos han reflejado esa voluntad de posicionarse como plataforma para la promoción de la paz y el entendimiento.
En los Juegos Olímpicos de invierno de PyeongChang celebrado en el 2018 presenciamos el ejemplo más reciente del sueño pacifista de Coubertin.
El desfile conjunto de los equipos de Corea del Sur y del Norte bajo la bandera de la unificación coreana fue un esperanzador símbolo de la capacidad de cohesión del deporte, y fruto de más de un año de negociaciones encabezadas por el COI.
Si los Juegos Olímpicos siguen logrando acercar a encarnizados competidores y a enemigos, es evidente que el ideal de promoción de la paz a través del deporte posee una convincente fuerza en el mundo contemporáneo.
COMITÉ OLÍMPICO DOMINICANO TIENE 80 AÑOS
Ochenta años conmemora el Comité Olímpico Dominicano (COLIMDO), organismo rector que representa al deporte nacional ante el COI, seleccionando los atletas que defienden la bandera tricolor en Juegos Olímpicos, Panamericanos y Centroamericanos y del Caribe.
Originalmente fue creado como Comité Nacional Olímpico el 28 de enero de 1946, la proclamación se hizo en una reunión celebrada en las oficinas de la Dirección General de Deportes (DGD), como una Comisión Gestora provisional, con la finalidad de elegir de forma permanente el Comité Nacional Olímpico (CON) de acuerdo a las normas olímpicas internacionales.
La presidencia de dicho organismo quedó en manos del ingeniero Frank Hatton, que era para la época el Director General de Deportes (DGD).
El 26 de julio de 1962 el Consejo de Estado presidido por el licenciado Rafael F. Bonnelly declaró al COD, organismo autónomo mediante Ley 5976. En 1963 en la asamblea del Comité Olímpico Internacional, celebrada en Badén, Alemania, reconoció al Comité Olímpico Dominicano, que presidía en esa ocasión el ingeniero Juan Ulises García Saleta.
COI es presidido por una mujer por primera en su historia.
Actualmente, la presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI) es Kirsty Coventry, quien asumió oficialmente el cargo hace un año, el pasado 23 de junio de 2025, convirtiéndose en la primera mujer y la primera persona africana en liderar el COI.

Coventry clausuró los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 como máxima autoridad del movimiento olímpico. Ella fue miembro del COI y ministra de Deporte, Arte y Recreación de Zimbabue por muchos años ante de su elección. Además, fue vicepresidenta de la Federación Internacional de Surf de 2017 a 2024.
La exnadadora fue elegida miembro del COI por primera vez como miembro de la Comisión de Atletas del COI en 2013 y desempeñó esa función hasta 2021, cuando fue elegida miembro a título individual.
La presidenta del COI presidió antes la Comisión de Atletas del COI en 2018, convirtiéndose en miembro de la Comisión Ejecutiva del COI en el proceso. A sus 41 años, también fue representante de los atletas del COI en la Agencia Mundial Antidopaje de 2012 a 2021 y miembro del Comité de Atletas de la WADA de 2014 a 2021.
Natural de Harare, Coventry compitió en cinco Juegos Olímpicos. Entre su debut en Sídney 2000 y su última participación en Río 2016, ganó siete medallas olímpicas (dos oros, cuatro platas y un bronce), entre ellas, las preseas de oro las logró en 200 metros espalda en Atenas 2004 y Beijing 2008.
También se alzó con tres medallas de oro en piscina larga y cuatro en piscina corta en Campeonatos del Mundo durante su carrera, además de un oro en los Juegos de la Commonwealth y 14 oros en los Juegos Africanos.
Coventry habló después sobre ser la primera mujer y la primera persona africana elegida para el cargo: «Es una señal muy poderosa, una señal de que somos realmente globales y de que hemos evolucionado hacia una organización que está verdaderamente abierta a la diversidad; y de cómo vamos a continuar andando en este camino en los próximos ocho años».
¿Cómo se financia esta organización?
El Comité Olímpico Internacional (COI) es la entidad responsable de organizar los Juegos Olímpicos un evento deportivo global que reúne a atletas de todo el entorno. Pero, ¿cómo se financia esta organización? La respuesta es: a través de fondos privados.
Desde los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas en 1896, el COI ha dependido de las contribuciones de socios comerciales para organizar los Juegos y apoyar el Movimiento Olímpico. A diferencia de otros eventos deportivos, los Juegos Olímpicos no cuentan con financiamiento público.
El COI no entrega dinero a los gobiernos, sino que destina sus fondos exclusivamente a los Comités Organizadores de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.
Además, brinda asistencia a estos comités mediante la transferencia de conocimiento y la gestión de las operaciones de transmisión del evento.
Este presupuesto se financia principalmente con fondos privados, incluyendo una importante contribución del COI proveniente de sus diferentes fuentes de ingresos, como el programa de Socios Olímpicos (TOP) y la venta de derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos.
El COI aporta una parte considerable de los recursos necesarios para la organización de los Juegos Olímpicos.
A modo de ejemplo, las contribuciones del COI para las últimas ediciones de los Juegos Olímpicos fueron: Tokio 2020: USD 7 billones; Beijing 2022: USD 880 millones; París 2024: USD 7 billones; Milán Cortina 2026: USD 925 millones; Los Ángeles 2028: USD 8 billones.
El COI también ofrece a los organizadores la posibilidad de comercializar los derechos olímpicos en su territorio y gestionar la venta de entradas para el evento. Otra fuente de ingresos para los organizadores locales es un programa nacional de patrocinios.
COI proyecta ingresos por mas de 13 mil millones dólares .
Según el Comité Olimpico Internacional (COI) distribuye 90 por ciento de sus ingresos, en el desarrollo de los deportes. Estiman que los ingresos proyectados para el periodo 2025-2028 alcanzarán los 7.300 millones de dólares, gracias a contratos ya firmados de patrocinio y venta de derechos de televisión.
Además, se esperan ingresos adicionales por los derechos mediáticos aún pendientes en algunas regiones y por nuevas iniciativas como los Juegos Olímpicos de Esports y la implementación de la Agenda Olímpica de la IA.
En total, el COI ya ha asegurado 13.500 millones de dólares en ingresos para los ciclos 2025-2028 y 2029-2032, consolidando su posición financiera. «Esto prueba que la marca olímpica es más fuerte que nunca», destacan las autoridades olímpicas.
Los dirigentes del COI destacan la necesidad de la unión mediante el Movimiento Olímpico, mediante la universalidad de los Juegos Olímpicos, y que eso solo puede suceder cuando cada Comité Olímpico Nacional, cada deporte y atleta comparten el mismo respeto y solidaridad.
Para ellos, en la misión de la Agenda Olímpica 2026 está el fortalecer y realzar la relevancia de los Juegos Olímpicos de la era moderna, justa deportiva que ha marcado momentos de paz , pero también se ha visto afectada por boicots, siendo los más notorios los de Moscú 1980 y Los Angeles 1984.
Señalan que Pierre De Coubertin está presente con sus valores, porque el COI defiende la universalidad, la paz, el dialogo, la diversidad y el respeto, y está en contra de cualquier forma de discriminación en el mundo deportivo.
Es importante saber que el Comité Olímpico Internacional (COI), es un organismo encargado de promover el olimpismo en el mundo y coordinar las actividades del Movimiento Olímpico.
Precisamente creado el 23 de junio de 1894 por el barón Pierre de Coubertin en París, reitero, con el fin de revivir los Juegos Olímpicos Antiguos.
En 1892 el barón Pierre de Coubertin propuso por primera vez la idea de recuperar los Juegos Olímpicos de la antigüedad. Coubertin era pedagogo y como tal estaba convencido de la importancia del deporte para la educación.
La idea sería aprobada en 1894 momento en que se puso en marcha una ingente maquinaria cuyo objetivo era celebrar los primeros Juegos Olímpicos de la época contemporánea en Atenas en 1896.
Una de las iniciativas más importantes para lograrlo sería la creación del Comité Olímpico Internacional el 23 de junio de 1894.
El COI surgió como la máxima autoridad del Movimiento Olímpico, actuando entonces y ahora como catalizador de la colaboración entre todos los miembros de la familia olímpica.
Así el COI coordina la actuación de los distintos Comités Olímpicos Nacionales, las Federaciones Internacionales de Deportes, los Comités de Organización de los Juegos Olímpicos, los atletas, las naciones y demás miembros asociados.
Esta misión olímpica de promoción de la paz también se pone de manifiesto en la resolución de las Esta tradición milenaria, recuperada por el COI y las Naciones Unidas, insta a todos los estados a detener las hostilidades durante los Juegos Olímpicos.
Desde 1994, consciente de la importancia simbólica de la Tregua Olímpica en el mundo actual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta una resolución de tregua antes de cada edición de los Juegos Olímpicos.
Más recientemente, un número récord de estados miembro de las Naciones Unidas patrocinaron la resolución Creación, mediante el deporte y el ideal olímpico, de un mundo mejor en el que reine la paz en el albor de los Juegos Olímpicos de invierno de PyeongChang 2018.
Barcelona 1992 nos dejó otra muestra de la fuerza de los Juegos Olímpicos en un periodo de cambios históricos a escala mundial.
La Unión Soviética se había disuelto y sus antiguas repúblicas acudieron a Barcelona como un Equipo Unificado.
Recuerdo también la emoción que sentí al ver entrar al equipo olímpico alemán en el estadio, sólo dos años después de la unificación del país.
Por último, la Sudáfrica postapartheid volvía a los Juegos Olímpicos tras una ausencia de 28 años. Estos hitos enviaron a todo el mundo un mensaje de paz y también de amistad, de unidad en la diversidad. ///



