Yulimar Rojas. Fuente Externa
Los Juegos Olímpicos de Tokio serán los primeros en 17 años que no tendrán a los dos gigantes históricos de las Olimpiadas: el velocista jamaiquino Usain Bolt (ganador de 9 medallas de oro) y el nadador estadounidense Michael Phelps (con 23 medallas en su bolsillo).
Además, serán unos Juegos Olímpicos que se realizan un año después de lo planeado debido a la pandemia de Covid-19 y que, también debido al nuevo coronavirus, no tendrán una asistencia de público al nivel de las ediciones anteriores, señala BBC.
Sin embargo, los deportistas de élite están contando los días y los aficionados tienen la mirada puesta en ellos. Hay varios que no solo se destacaron en los anteriores juegos de Río 2016, sino que también han dominado ampliamente sus deportes en los últimos años.
1. Yulimar Rojas, Venezuela | Salto triple
La historia de esta venezolana es de lucha, aunque su disciplina sea la de salto triple.
Nacida en Caracas pero criada en Puerto la Cruz, esta joven de 25 años consiguió la medalla de plata en la prueba de salto triple en Río 2016, pero ha sido su crecimiento en los últimos años lo que la coloca como favorita para coronarse reina no solo de su especialidad, sino también en la de salto largo.
Debido a sus conquistas —posee el récord mundial de salto triple bajo techo y es la actual campeona del mundo de salto triple— fue elegida la mejor atleta femenina del mundo en 2020 por el World Athletics.
Aunque enfrente tendrá a la colombiana Catherine Ibarguen (medalla de oro en Río), sus antecedentes la ponen como la favorita para quedarse con la presea dorada.

Incluso antes de pisar el suelo del centro de Ariake —donde se realizarán las pruebas de gimnasia artística a partir del 24 de julio—, Simone Biles ya es la reina de estas Olimpiadas.
Y a pesar de que es considerada por lejos la mejor gimnasta de la historia, a Biles no le ha bastado y ha redoblado la apuesta.
Después de su gesta en Río 2016, donde consiguió el récord de cuatro medallas doradas, en los últimos años ha logrado cosas que se pensaban imposibles en su disciplina.
Por ejemplo, en los campeonatos nacionales de EEUU en 2019 realizó un triple-doble salto, una destreza que nadie había logrado hasta el momento.
El movimiento fue bautizado Biles II, porque el Biles original que ya había estampado en la historia es una salida doble en su rutina en la barra de equilibrio.
Y a sus 24 años, la proeza de Ohio seguramente mostrará todo su repertorio en estos Juegos Olímpicos.

Ninguna mujer en la historia ha ganado más medallas que ella en los 100 metros. Ya se colgó el oro en Beijing 2008 y en Londres 2012 y, aunque en 2016 no pudo revalidar el tricampeonato —llegó tercera—, lo cierto es que con sus triunfos en el Mundial de Doha de 2019 de nuevo está al frente en las apuestas de quién se quedará con la victoria en la prueba reina del atletismo femenino.
Además, muy posiblemente ponga otra medalla en su maleta al lado de sus compañeras en el casi imbatible equipo de relevos de 4×100 metros.
En Tokio podría igualar una marca masculina: ganar tres veces la medalla de oro olímpica en los 100 metros planos, tal como hizo su compatriota Usain Bolt.

Pero ahora el país está a punto de que una sola atleta logre su tercera medalla dorada consecutiva con la corredora de BMX Mariana Pajón, quien ya logró trepar a lo más alto del podio en Londres 2012 y Río 2016.
Fue la primera latinoamericana en ganar dos medallas de oro en un deporte individual.
Aunque en los últimos años ha sufrido varias lesiones que la han alejado de las pistas, lo cierto es que el aplazamiento de los juegos le ha jugado a favor: en mayo logró la victoria en una de las pruebas del Supercross BMX y su nivel la pone como una de las favoritas para conseguir esa tercera medalla dorada.

La tenista, número dos del mundo, acaparó los titulares a nivel global el pasado mes de mayo cuando decidió retirarse del Roland Garros, en medio de su negativa a hablar con los medios durante el torneo.
Osaka explicó que tomó su decisión por su salud mental y reveló que había tenido «largos periodos de depresión». En un comunicado, la tenista aseguró que siente «enormes oleadas de ansiedad» antes de hablar con los medios.
Y también tiene una gran opción de medalla de oro. Osaka, quien ha ganado cuatro torneos de Grand Slam, llega como una de las favoritas para quedarse con el título en tenis femenino junto a la número 1 del mundo, la australiana Ashleigh Barty.

Mijaín es una leyenda de Cuba y de los Juegos Olímpicos.
En la categoría de 130 kilos de lucha grecorromana, Mijaín no ha tenido rival en los últimos 15 años.
Ganador de la medalla de oro en Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016, ahora peleará para ponerse su cuarta presea dorada en el cuello.
Sin embargo, para lograrlo, el atleta, que cumplió 38 años en octubre pasado, deberá vencer al actual campeón mundial en su categoría: el turco Rıza Kayaalp, seis años menor que él y quien fue además la medalla de plata en Río 2016.

Aunque Dressel ya consiguió dos oros en Río 2016 -una de ellas la prueba de 4×100 metros (en el equipo que también estaba Phelps), ha sido en los últimos años cuando ha batido varios récords mundiales y se ha coronado campeón del mundo en los 50 metros y 100 metros libre y mariposa (en estilo mariposa tiene el récord mundial), relevos combinados y estilo libre de 4×100. Fue en los mundiales de Gwangju, Corea del Sur, que se realizaron en 2019.
Si logra conseguir al menos tres victorias, igualará las marcas de Spitz y Phelps de conseguir tres medallas de oro en unos mismos JJ.OO.

Por eso desistió de ser la abanderada de su país en el desfile inaugural para concentrarse en reconquistar el oro en la categoría de menos de 48 kilos, que ya logró ganar en Río 2016.
Pareto, nacida en San Fernando, provincia de Buenos Aires, ha intentado mantener el nivel que la llevó a estar en lo más alto del podio del judo, pero tendrá rivales muy fuertes como la japonesa Natsumi Tsunoda, quien se acaba de coronar campeona en los mundiales que se realizaron en Doha, el pasado junio.

El fondista keniata logró esa marca en un evento especial realizado en Viena, en octubre de 2019, cuando cubrió el recorrido en 1:59:40.
Y aunque la marca no fue reconocida oficialmente como el récord mundial (que, a propósito, Kipchoge también posee), lo cierto es que mostró una vez más la capacidad del atleta para conseguir lo impensable.
El corredor ya ganó en la maratón olímpica de Río 2016 y seguramente será quien le marque el ritmo a esta prueba clásica de las Olimpiadas en Tokio.

Ahora es Briseida Acosta, quien recoge el testimonio para continuar la tradición.
Especialmente desde que le ganó la plaza a Tokio a una leyenda del taekwondo de su país: María del Rosario Espinoza, triple medallista olímpica.
Como campeona panamericana en Lima 2019, plata en los Mundiales de Puebla de 2013 y bronce en los de Manchester 2019, Acosta llega a la capital nipona en un buen lugar para mantener el ritmo de medallas de su país en este deporte, reseña BBC.

Via: eluniversal.com



