Tuto Tavárez
EL VATICANO.- El Embajador de la República Dominicana ante la Santa Sede en el Vaticano, expresó su pesar por el fallecimiento del deportista y mejor ciudadano Santiago López Olivo (Chaguito).
En una comunicación enviada desde el Vaticano, Suárez con raíces guraberas, destacó las virtudes que adornaban a Caguito, como vemos en su comunicación.

El presidente Hipólito Mejía echa el brazo por el hombro a Chaguito Olivo en actividad dirigida por Víctor Suárez. Fuente Externa
«La muerte de Santiago “Chaguito” Olivo ha causado pesar en Gurabo y en amplios sectores de Santiago vinculados al deporte y la vida comunitaria. Su nombre queda unido no solo al béisbol local, sino también a la formación de niños, jóvenes y adultos que encontraron en él orientación, disciplina y sentido de pertenencia.
Aunque todos lo conocían como Chaguito, llevaba por nombre Santiago, igual que la provincia a la que dedicó gran parte de su esfuerzo. Desde el play y desde los espacios de convivencia de la comunidad, se convirtió en referencia para varias generaciones. Enseñó a jugar, pero también a asumir responsabilidades, respetar reglas y comprender que el resultado de un partido nunca estuvo por encima de la conducta personal.
Quienes pasamos por sus manos lo recordamos como parte esencial de nuestra formación. Yo mismo me cuento entre los niños que aprendieron de él y entre los amigos que mantuvimos su cercanía a lo largo de los años. Aun estando lejos, he sentido su partida como si hubiese ocurrido a mi lado, por el vínculo que supo sembrar en quienes lo tratamos.
También tuve el privilegio de acompañarlo en otra etapa importante para Gurabo. Durante mis 13 años como presidente en el proceso de rescate del Club Mambuiche, Chaguito Olivo estuvo a mi lado como encargado de deportes. Ese tiempo me permitió conocer de cerca su compromiso con la juventud y su confianza en el deporte como herramienta de integración.
Hoy su ausencia deja un vacío evidente, pero su legado sigue presente en el play que lleva su nombre, en cada niño que comienza a jugar y en cada adulto que todavía conserva una enseñanza suya. En Gurabo, Chaguito Olivo seguirá siendo memoria activa». Concluye Víctor Suárez.



