ROGER HORNSBY/ Fuente Externa
Por CESÁREO SUÁREZ NARANJO
CAPÍTULO VEINTIDOS.
En ese primer año, de 1944, se dieron acontecimientos que vale la pena mencionar. Para empezar, vemos hecha realidad (en cierta forma) lo que por varios años había anhelado JORGE PASQUEL: de ver la llegada a la Liga Mexicana de gente de «renombre», de las Ligas Mayores
El magnate veracruzano había comenzado la temporada dando un golpe publicitario (en su idea «de siempre», de traer a nuestro beisbol gente que atrajera a los aficionados): ROGER HORNSBY, esa gran estrella de las Ligas Mayores, que brilló en la década de los años veinte (a la par con BABE RUTH) dirigiría al equipo, «su equipo» AZULES DEL VERACRUZ; además que de vez en cuando entraría a jugar, o a batear de emergente.
Era, en sí, el primer ligamayorista que llegaba a la Liga Mexicana (ya, en ocasiones anteriores, había venido a MÉXICO, siendo parte de alguna selección de jugadores ligamayoristas, para realizar juegos de exhibición); y había manejado equipos de las Ligas Mayores, y también en las menores, aunque por su carácter, siempre tenía problemas con los dueños, y no lo aguantaban.
Ahora bien; con bastantes años de retiro y a sus casi 48 años de edad, no podía esperarse mucho de él en el terreno de juego. Hacía mucho tiempo, había dejado de ser aquel tipo, arrogante, que decía: «no me gusta parecer ególatra, pero en cada ocasión que me paro en el plato con un bat en mis manos, no puedo evitar sentir lástima por el pitcher»(Idon’t like to sound egotistical, but every time I stepped up to the plate with a bat in my hands, I couldn’t help but feel sorry for the pitcher.»
Pero, de que la lucha le haría, ni duda le quedaba a PASQUEL. Así que, cuando llegó, el magnate le dio un CHRYSLER IMPERIAL de lujo (como que «me suena» que PASQUEL podía meter, con mucha facilidad, ese y otros tipos de carros al país).

HORNSBY tenía – o tuvo – muchas cualidades, y también tenía «algunos defectos»: no le caían bien los jugadores negros; al no hablar español no se podía entender con los jugadores mexicanos y cubanos; y, para colmo, era un apostador COMPULSIVO, sobre todo a los caballos (fue una batalla, continua, que sostuvo con el Comisionado LANDIS, quien era «muy moralista»).
Y, «dice VIRTUE», que el magnate le pidió al famoso MAGO SEPTIÉN que lo acompañara al hipódromo de las Américas, que apenas el año anterior había abierto. Y «que, si tenía algunas pérdidas, PASQUEL las cubriría» (¡seguimos con la “generosidad” de PASQUEL!).
“El señor PASQUEL es un hombre de beisbol muy entusiasta”, le dijo HORNSBY a la prensa en Estados Unidos. “Y podemos tener una combinación ganadora” (y, ¡cómo no!, si venía ganando $10,000 dólares y con varios privilegios).
HORNSBY abrió con «pie derecho» como manager, pues en el juego inaugural de la temporada los AZULES derrotaron 6 a 4 a sus «odiados» rivales, los ROJOS del MÉXICO, con pitcheo del lanzador estrella del equipo, RAMON BRAGAÑA (consideramos que si puso a este pitcher no sería «por su gusto» sino por órdenes de PASQUEL). Pero, en sí, eso fue casi todo lo que hizo como timonel, cargo en el cual no demoró mucho.

RAMON BRAGAÑA GARCIA/ Fuente Externa
Según VIRTUE, aún alcanzó a decidir un partido, “conectando jonrón con casa llena». No fue tal; su «extrabase» fue un doblete. Así se hacen las historias falsas.
Veamos lo que dice una página de Internet, fechada el 15 de enero de 2015, en donde no aparece el autor (para darle el crédito correspondiente): “HORNSBY solamente duraría 13 juegos al frente del Azules; y posiblemente su pronta retirada se debió a conflictos con JORGE PASQUEL, ya que los dos tenían un carácter explosivo…Como manager tuvo un récord de cinco ganados, tres perdidos y uno empatado en los nueve encuentros que estuvo con la franela azul…”. ¿Pues no que habían sido “13” juegos? ¿O Pitágoras me anda jugando rudo?
PASQUEL nombró entonces a RAMÓN BRAGAÑA como manager. Veamos esta otra historia. Esas 30 victorias del «PROFESOR», en la más grandiosa temporada que pitcher alguno haya tenido en la Liga Mexicana.
Y ¡de pilón! estaba que, cuando no subía a la lomita de pitcheo se iba a cubrir alguna de las bases. Que en esto, él tenía sus preferencias: la receptoría o la esquina caliente.
Y, para batear «no era un manco»; tenía “poder” (Yo lo conocí en 1951/52 jugando para el equipo de mi tierra, COSAMALOAPAN, y ¡pues!, aunque ya estaba veterano, todavía tenía «lo suyo» cuando subía al «cerrito»).
Eso, «de BRAGAÑA como manager» fue solo para cubrir las apariencias, pues no podemos dudar que era «PASQUEL», precisamente, quien daba las órdenes (¡ni siquiera para decir «entre bambalinas», pues lo hacía a la vista y entendimiento de todos desde su palco exclusivo en el parque DELTA!).
Ese año, también, fue cuando llegó el primer ligamayorista en activo: el cubano receptor SALVADOR «CHICO» HERNÁNDEZ.

SALVADOR «CHICO» HERNÁNDEZ/ Fuente Externa
A través de las páginas de la revista BEISBOL, de «LA AFICIÓN» o de cualquier otro periódico que «podía llegar a mi terruño, en aquellos tiempos» (por ferrocarril, con dos días de retraso), me enteraba yo de todo ello, cuando apenas estaba aprendiendo a leer, y en ello me ayudaba mi hermano FEDERICO.
Otro evento que se dio ese año de 1944 fue la creación de «una liguita» por la región norte del país – ¡aquella, que mencionamos en nuestro capítulo anterior! – que no hizo mucho ruido en esa ocasión. Dos años después esta “liguita”, la NACIONAL, le daría uno que otro dolor de cabeza a PASQUEL, pero con «una$ Cafia$pirina$ (comprando, entre otras cosas, a los medios informativos) $e le calmó”.
En cuanto a esto, desconocía algunos datos al respecto; pero don ALFONSO ARAUJO BOJÓRQUEZ, a través de sus EFEMÉRIDES, nos ayudó, bastante. Encontramos, que “el 14 de marzo de 1946 fue reconocida en el Béisbol Organizado, la Liga Nacional Mexicana, cuyo presidente fue FERNANDO N. MALDONADO”. ¡Eso es!
“Por cierto”, PASQUEL demostró tener «buen corazón», y casi todos los jugadores que formaron parte de esa liga «encontraron cabida» en la Liga Mexicana; unos de regreso, y otros de nuevo ingreso. Doblamos la página.
UNA TEMPORADA BUENA…¡Y ESO QUE TODAVÍA NO LLEGABAN LOS LIGAMAYORISTAS! ¡Bueno!, como «llegar, llegar», ya habían venido algunos de ellos, en 1945, que es al año que me refiero como «bueno». (Y, más que «bueno, magnífico» en cuanto a lo económico). Pero, en todo caso, fueron algunos latinoamericanos; «blancos» por supuesto.
Por ejemplo, el pitcher TOMÁS DE LA CRUZ; y uno, que se ganó el cariño de la afición de inmediato – sobre todo los que le iban a los «Diablos Rojos» – el apodado «EL GRAN VALENTE» ROBERTO ORTIZ. ¡Bárbaro, para pegarle a la pelota!

Tomás de la Cruz/ Fuente Externa
Y, como ya dijimos, el paisano de éstos, «CHICO» HERNÁNDEZ, quien había llegado un año antes.
Agréguele a ello la permanencia, casi constante, de «unos» MAMERTO DANDRIDGE, MARVIN WILLIAMS, THEOLIC SMITH, y muchos jugadores más, destacados, provenientes de las Ligas Negras, y ¡claro!, nuestros compatriotas, y ¡ya está!
Pues bien; la afición se «reflejó» en las taquillas como nunca antes…o como muy pocas veces, después.
EL CABALLO «ENGORDÓ», AUN SIN «EL OJO DEL AMO». PASQUEL se la pasó la mayor parte del tiempo (casi lo que duró la temporada) en los Estados Unidos!, tal como apuntamos antes; pero, por lo que vemos, que no se cumplió del todo el adagio ese, de: «al ojo del amo ENGORDA el caballo» (pero BERNARDO «siempre estaba ahí»); y los equipos pudieron contar, en colectivo, con ganancias hasta por $400,000 (en dólares, como siempre lo manejó VIRTUE) a repartir equitativamente tal como se había venido haciendo desde que PASQUEL tomó las riendas.
Reiteramos: «PASQUEL era un hombre de negocios, que visualizo a la Liga Mexicana OPERANDO CON UTILIDADES, de la misma forma en que lo hacían su agencia aduanal y los otros negocios familiares».
De tal manera que «parecía que el proyecto de PASQUEL comenzaba a «dar sus frutos» en todos sentidos. ¡Pero…!
LAS COSAS NO SIEMPRE MARCHARIAN CONFORME SUS DESEOS. Tal vez parezcamos contradictorios en este punto. Porque, como vimos, todo hacía pensar que las cosas comenzaban a «marchar sobre ruedas». Sobre todo, en esa temporada de 1945.
PERO, ¿QUÉ CREEN? Respecto a la temporada GRANDE – «de ORO», como se le ha llamado – de la Liga Mexicana, la de 1946, cuando ya estaban aquí los jugadores ligamayoristas, VIRTUE hace un recuento de «cómo estaban las cosas» en ese aspecto.

ROBERTO ORTIZ/ Fuente Externa
Antes que nada, veamos lo que dice, en la página 163, en cuanto al número total de jugadores, que fue «alrededor de 180» ; y el «contingente» estaba formado por «27 afroamericanos; 20 americanos blancos, 23 afrocubanos, 26 cubanos blancos, 2 canadienses, un portorriqueño (?) y un venezolano. Así que, sacando cuentas, «el resto», entonces – unos 80 – serían jugadores nacionales
Sabiendo, «por obviedad» que el venezolano lo era el pitcher ALEJANDRO CARRASQUEL, si me permiten, me parece encontrar «un pequeño error» en los datos, pues respecto a «los portorriqueños» mínimo serían dos: el jardinero ligamayorista LUIS RODRÍGUEZ OLMO (de los DODGERS), y el pitcher (de color) TOMÁS QUIÑONES, el «famoso» PLANCHARDON, al que le pegara «aquel jonrón» ÁNGEL CASTRO, para romperle el «sin hit ni carrera».

LUÍS RODRÍGUEZ OLMO/ Fuente Externa
PASQUEL «le quería poner la cereza al pastel» a esa temporada de 1946. Pensando en obtener jugadores y managers de renombre para darle «categoría» a la Liga, la invitación de venir a México que le hizo a BABE RUTH no fue algo que se le ocurrió «de chiripa»; ¡no!, aparte de «la exhibición de bateo que le pidió al BAMBINO (30 de mayo, en el parque DELTA), y que este lo complació, «incluido el show» que hizo el «profesor» RAMON BRAGAÑA, que no le lanzó nada fácil para batear (¡así se las gastaba el cubano!), y le tuvieron que poner a otro pitcher que le lanzara «a modo» (ROMO CHÁVEZ), PASQUEL pensaba convencer a RUTH de ser uno de los managers en la Liga, o más aun, el Alto Comisionado. Si, PASQUEL no se andaba con «pichicaterias». En fin, se proponía que «su liga» fuese un circuito de «primera línea».
No pudo conseguir sus propósitos, finalmente; BABE RUTH se regresó a su país, ya dando señales de la enfermedad que consumía su organismo. Pero la temporada, en sí, fue la más grandiosa de todas las que se pueda hablar. «The Golden Age in the Mexican League», es el calificativo que usted puede encontrar en todas las informaciones, impresas o virtuales.
Bien; considera VIRTUE que «la temporada fue un éxito en cuanto a lo deportivo y a lo racial», pero un fracaso en lo económico, pues las cifras «en rojo» se elevaron a la suma de: $400,000, que representaba – «al centavo» – los sueldos que tuvo que pagarles a los jugadores ligamayoristas».
Aquí me queda una duda; que más que eso, es con algo de curiosidad, pues he visto que VIRTUE maneja, no pocas veces, la cifra de «$400,000», ya fuese en pérdidas o en ganancias.
Otra cosa; VIRTUE dice (¡también!) que «los $400,000 reflejaban – «al centavo» – lo que tuvo que pagarles, como salarios, a lo veinte jugadores ligamayoristas».
Ofrezco disculpas, por caer de nuevo en algunos puntos; y aclaro que no es mi intención llevar mis observaciones al extremo, consciente de que, de un modo u otro, VIRTUE trató de darnos una información «lo más verídica posible».
Pero hay algunas cosas que no aceptamos, al analizarlas «a fondo», y no encajan, “por más que se les busque”; además de que «eso» sería faltar a la verdad. Como si «dijéramos» que la suma que PASQUEL les pagaba a esos jugadores, promediaba $20,000 por cabeza» (si es que mi maestro de primaria me enseñó a sacar bien las cuentas).

TOMÁS “PLANCHARDÓN” QUIÑONES/ Fuente Externa
Pero, no podía ser así. Dado que, «hasta donde sabemos», el ÚNICO que obtenía esa cantidad lo era MAX LANIER (pág. 141); y que los sueldos de los demás jugadores decrecían, considerando los arreglos que tuvo con cada uno de ellos. En tal caso, tomemos «el siguiente jugador que aparece», en orden de salarios, es SALVATORE MAGLIE, quien se llevaba la (¡no despreciable!) suma de $15,000 (pág. 129).
De «los otros» que nos «consta» (por lo dicho por VIRTUE) era del primero de los jugadores norteamericanos blancos a los que convenció PASQUEL, para venir a México, el (desafortunado) DANNY GARDELLA, a quien le pagaba $8,000 (pág. 127). Considero haber dejado aclarada esta situación.
De “última hora” encuentro unos comentarios – si no me equivoco, los hizo constar el doctor JAIME CERVANTES PÉREZ, en su libro: “MI RELIGIÓN, Y SU DIOS TEOBOL” – acerca de lo que (aparentemente) le pagó PASQUEL a MICKEY OWEN. Veamos: “En privado, JORGE PASQUEL dijo que había pagado 50 mil dólares a OWENS. Este, por su parte dijo que había recibido 12,500 por firmar y 15 mil por el primer año de su contrato, en total 27,500, además de la renta de su departamento y alimentación”.
El caso es «que hubo pérdidas»; y como menciona VIRTUE, «que se vio acentuada por una de las devaluaciones a nuestro peso».
Esta devaluación, debo señalar, NO fue la que criticó PASQUEL, cuando ya era el accionista «mayor» del periodo «NOVEDADES» (capitulo 14) y él escribía en ocasiones el «editorial», pues esto ya fue en 1948, con el gobierno de «su amigo de la infancia», MIGUEL ALEMÁN (quien le dio un ligero «jaloncito de orejas»… pero «con premio»), y, esta, a la que nos estamos refiriendo, fue en «1946». Seguiremos, “hasta el final”.



