Tony Peña/ Fuente Externa
Tuto Tavarez
SANTIAGO.- Cuando los Leones del Escogido se proclamaron campeones de la pelota dominicana en 1982, no dudaron en invitar para la Serie del Caribe, al receptor Tony Peña, de las Águilas Cibaeñas.
Como es su costumbre cuando se trata de la patria, Peña dijo que si y acompañó el equipo dominicano al clásico caribeño en Hermosillo, México.
El 6 de febrero de 1982, los quisqueyanos jugaban su último partido contra los locales Naranjeros de Hermosillo, el cual se extendió hasta la entrada número 11, ganando finalmente los Leones 2-1.
Entre la tercera y novena entrada del encuentro, Tony Peña implantó una marca para Series del Caribe, atrapando a cuatro corredores que intentaron robarse las bases.
Dan Gladden fue el primero que intentó burlar la vigilancia de Peña, pero un fuerte y preciso disparo sobre la almohadilla, lo regresó de vuelta para el dogout.
Una entrada más tarde, Alvin Moore pensó que con él sería diferente y se lanzó a escamotear el cojín, pero Peña puso la pelota como un limón en el guante del torpedero y los fusiló.
Probablemente, Ray Torres pensó que a las tres sería la vencida y en la quinta entrada intentó avanzar por medio del hurto, pero Tony Peña que tenía en el montículo a Arnulfo Espinosa, soltó un misil y tumbó la torre.

Ya en la novena entrada, Nino Espinosa había abandonado el partido y estaba en el box Elías Sosa.
Darryl Sconniers se imaginó que el robo funcionaría con él y se desprendió de primera a conquistar la segunda base, pero el tiro de Peña llegó primero y los cuatro que intentaron vulnerar la defensa del dominicano no tuvieron éxito.
Así, Tony Peña deja escrito su nombre con letras mayúsculas y doradas, en la historia de la Serie del Caribe, atrapando cuatro que pusieron a prueba la fortaleza y puntería de su brazo y pagaron por eso.
Esa Serie del Caribe fue ganada por los Leones de Caracas, en representación de Venezuela.
A pesar de la proeza de Tony Peña no fue electo el receptor del equipo Todos Estrellas, honor que le fue otorgado a Baudilio Díaz, de los campeones, quienes colocaron seis jugadores en la novena estrella.
Steve Sax fue el segunda base estrella, Luis Salazar el jardinero izquierdo, Tony Armas el central, Luis Leal mejor lanzador y Alfonso Carrasquel el manager.



