Por Alexander Gómez
El exjugador dominicano Tito Horford aseguró que su llegada a la NBA fue el resultado de la perseverancia, la fe y la convicción de perseguir un sueño que muchos consideraban imposible.
Durante una entrevista en el podcast Curvas Deportivas, recordó que inicialmente buscaba convertirse en pelotero, pero decidió cambiar al baloncesto pese a la oposición de su padre, quien le insistía que «no hay ni un dominicano jugando en la NBA».
«Yo tenía como esa fe… yo decía: ‘algún día yo voy a llegar ahí’. Mis amiguitos se burlaban de mí, pero yo nunca dejé de creer», afirmó Horford.
El primer dominicano en jugar en la NBA relató que el entrenador Eduardo Gómez fue determinante para cambiar el rumbo de su carrera al descubrirlo en La Romana y convencer a su familia de apostar por el baloncesto.
Horford recordó que, tras su paso por Milwaukee Bucks y Washington Bullets, continuó su carrera en Europa, donde militó en ligas de Francia, Italia, Grecia, Brasil, Venezuela, Chile y México.
A partir de esa experiencia, recomendó a los jóvenes dominicanos considerar el baloncesto europeo como una plataforma de desarrollo.

«Los jugadores dominicanos deberían enfocarse más en el baloncesto europeo. Si tú eres un jugador con talento, los scouts de la NBA van a encontrarte dondequiera que estés», sostuvo.
Al abordar el debate sobre las máximas figuras de la NBA, Horford fue categórico al colocar a Michael Jordan por encima de LeBron James, basándose en su experiencia enfrentándolo en la cancha.

«Comparar a Michael Jordan con LeBron sería una blasfemia. Michael Jordan es el mejor jugador de todos los tiempos. Nosotros le teníamos miedo y pavor porque cambió el juego», expresó.
También destacó que conquistar un campeonato en la NBA sigue siendo uno de los mayores logros posibles, razón por la que definió el primer título de su hijo, Al Horford, como el momento más emocionante de su vida deportiva.



