Luego de seis temporadas en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), los Sultanes de Monterrey cerrarán su etapa en el beisbol invernal. La franquicia será vendida al empresario Carlos Peralta Quintero, quien trasladará la plaza a Tepic, Nayarit, donde nacerán los Jaguares. El anuncio se hizo oficial ayer jueves 10 de abril tras la asamblea de presidentes en Guadalajara.
La Liga Mexicana del Pacífico vivirá una jornada de cambios significativos este jueves. En la rueda de prensa posterior a la asamblea de presidentes, se oficializará la venta de la franquicia invernal de Sultanes de Monterrey, marcando el final de su participación en el circuito. La plaza pasará a manos del empresario Carlos Peralta Quintero, quien regresará al beisbol profesional mexicano con la creación de los Jaguares de Tepic.
Sultanes debutó en la LMP en la temporada 2019-2020 como parte del proceso de expansión. Durante seis campañas, el equipo compitió de forma regular, clasificando a playoffs y creando una afición en Monterrey que respondió con entusiasmo. No obstante, desde un inicio se supo que su presencia invernal era una solución temporal, con múltiples desafíos logísticos y operativos al participar también en la Liga Mexicana de Beisbol en verano.
Carlos Peralta, quien en su momento fue propietario de los Tigres de Quintana Roo, vuelve al mapa del beisbol con una apuesta por Tepic, una plaza históricamente cercana al corazón de la LMP, y con un proyecto que buscará consolidarse a largo plazo en la región del Pacífico.
Este mismo jueves, también se anunciaron dos movimientos adicionales: la mudanza de los Mayos de Navojoa a Tucson, Arizona, y la salida de Carlos Manrique de la presidencia de la liga, en una jornada que marca un punto de inflexión para el circuito.
Los Sultanes mantendrán su operación en el verano, donde seguirán siendo uno de los clubes más históricos del país. El beisbol invernal, sin embargo, se despide de Monterrey. Una historia breve, pero que dejó huella en el Palacio Sultán y en su afición. El invierno termina, pero el legado permanece.



