Con aplomo, consistencia y un repertorio técnico variado, la estadounidense Sophia Verzyl conquistó el oro en trampolín 1 metro femenino de los II Juegos Panamericanos Junior ASU2025, disputados en el Centro Acuático Olímpico de Asunción, superando por escaso margen a las mexicanas Mia y Lia Cueva, que completaron el podio para su país con plata y bronce respectivamente.
Verzyl arrancó la final concentrada, exhibiendo su mejor versión desde el despegue con un primer salto de 2.6 de dificultad que le otorgó 57.20 puntos, colocándose rápidamente al frente. Aunque su segunda ejecución (3.1 DD) le dio un puntaje menor al esperado (52.70 pts), volvió a lucirse con un tercer salto de dificultad 3.0 que le valió 61.50, el más alto de toda la prueba.
A pesar de una pequeña baja en su cuarto intento (48.30 pts, 2.3 DD), cerró firme con 50.70 unidades para acumular 270.40 puntos, colgarse otra mellada (plata en trampolín 3m sincronizado) y quedarse con el título panamericano junior.
Al término de la competencia, Sophia se mostró serena y agradecida: “Estoy emocionada, ha sido una competición muy divertida. Intento concentrarme en mí, ignorar el marcador y solamente ejecutar como sé hacerlo. No puedo controlar a los demás, así que me enfoco en dar lo mejor de mí”, explicó.
Confesó también que durante el calentamiento se sintió “un poco decaída”, por lo que recurrió a la meditación para activar la mente antes de competir: “Me repito que soy feroz y agresiva, pero tranquila, eso me ayuda a mantener la calma y salir a bucear con perspicacia”.
Sobre la presión al enfrentarse a rivales de gran nivel como México, aseguró que se enfocó únicamente en “hacer su trabajo”: “Dondequiera que quedara en la puntuación, sabía que sería lo que tenía que ser”. Entusiasmada por el oro y por haberse clasificado además para los Juegos de Lima, destacó la belleza de la medalla paraguaya: “Es preciosa, mi favorita hasta ahora. Y me encanta que tenga música relacionada con Paraguay”.
Finalmente, le dejó un mensaje a sus seguidores: “Los quiero mucho”, dijo sonriente mientras sostenía su nueva medalla dorada.
La gran amenaza para la estadounidense vino desde México. Mia Cueva fue creciendo a lo largo de la competencia con ejecuciones limpias y altas entradas al agua. Tras un sólido comienzo de 54.00 (2.4 DD), mantuvo regularidad y se acercó peligrosamente en el último salto con un brillante 59.80 (2.6 DD), quedando apenas 2.45 puntos por debajo del oro con un total de 267.95, suficiente para la medalla de plata y otra medalla más (oro en trampolín 3m sincronizado junto a su hermana Lia).
Luego hablamos con Mia, que se mostró emocionada por su campaña: “Este año estuvo muy cansado e impresionante. La verdad no pensé que iba a tener tantas competencias, pero estamos dándolo todo siempre. Mis papás y mi entrenador tienen el mérito de estas medallas la mía y la de Lia y nos sentimos muy felices”, expresó.
Su hermana, Lia Cueva, completó un meritorio bronce con 261.45, destacando especialmente su segundo salto (54.05 pts con DD 2.3) y su cierre de calidad (57.20 pts, 2.6 DD). Aunque exhibió mucha seguridad en sus entradas, una ligera merma en su cuarto intento (49.40) le impidió acechar con más fuerza la posición de su hermana y entrar en la pelea por la cima.
La final femenina del trampolín 1 m dejó en claro que la ejecución perfecta y la constancia siguen marcando la diferencia en la tabla. Verzyl se convirtió en la nueva campeona panamericana junior de la prueba, mientras que las hermanas Cueva dieron otra muestra del excelente momento que atraviesa la escuela mexicana de clavados.
Escrito por Junior Rodas y Nair Rabery



