Tijuana, México (EFE). – Los estadounidenses Daniel Martínez y Austin Warner subirán este martes al montículo para abrir la final de la Liga Mexicana de Béisbol, en un enfrentamiento que pondrá frente a frente a los Toros de Tijuana y los Olmecas de Tabasco.
Martínez, lanzador derecho de los Toros y miembro de la selección mexicana, fue el líder de efectividad de la temporada, con 1.94 carreras limpias permitidas por juego, y será la principal carta del equipo dirigido por el panameño Roberto Kelly para el primer partido de la serie, que tendrá como escenario Tijuana.
Del otro lado estará Warner, zurdo elegido por el manejador de Tabasco, Luis Carlos Rivera, con la misión de darle a los Olmecas una oportunidad de llevarse al menos uno de los dos primeros partidos como visitantes.
Una final pareja al mejor de siete
La final, que se decidirá al mejor de siete encuentros y terminará cuando uno de los equipos consiga cuatro victorias, se presenta equilibrada. Tabasco regresa a esta instancia por primera vez en 33 años, después de eliminar a los Pericos de Puebla, verdugos de los Diablos Rojos, vigentes campeones.
Los Toros, en cambio, intentarán conquistar su tercer campeonato de la liga, respaldados por una plantilla que combina producción ofensiva, defensa y un sólido cuerpo de lanzadores.
Tabasco tendrá entre sus principales armas al talento dominicano. El jardinero Randy Romero llega después de robarse 40 bases durante la temporada, mientras Marco Hernández ocupará el tercer puesto en el orden ofensivo como bateador designado y Óscar González será quinto bate y defensor del jardín izquierdo. El también dominicano Jimmy Cordero tendrá la responsabilidad de cerrar los partidos.
Tijuana también contará con presencia caribeña. Los dominicanos Christian Adames, tercera base; Junior Lake, uno de sus principales bateadores de poder, y el receptor Michel de la Cruz forman parte de la ofensiva de los Toros.
La representación venezolana estará encabezada por Lorenzo Cedrola, jardinero derecho; Herlis Rodríguez, jardinero central, y José Rondón, primera base y sexto bate.
El rendimiento de ambos equipos durante la campaña anticipa una serie cerrada.
Bateo similar y ventaja en pitcheo
Los Olmecas terminaron con promedio colectivo de bateo de .287 y 88 cuadrangulares, mientras los Toros batearon para .283 y conectaron 84 jonrones.
La diferencia más marcada aparece en el pitcheo. Los lanzadores de Tabasco permitieron 4.17 carreras limpias por juego, frente a las 3.28 de los de Tijuana.
En cuanto a títulos, los Olmecas conquistaron su único campeonato en 1993, cuando derrotaron a los Tecolotes de los Dos Laredos.
Los Toros, por su parte, levantaron el trofeo en 2017 ante los Pericos de Puebla y volvieron a coronarse en 2021, esta vez frente a los Leones de Yucatán.
La primera batalla de la final tendrá así un atractivo particular: dos lanzadores estadounidenses, uno derecho y otro zurdo, serán los encargados de abrir una serie que enfrenta a dos equipos con números similares y aspiraciones de campeonato.


