Por Alexander Gómez
Santana Martínez afirmó que las frases que lo han convertido en una de las voces más reconocidas de las transmisiones de las Águilas Cibaeñas surgieron como una forma de hacer más entretenidas las narraciones televisivas, luego de una extensa trayectoria en la radio.
“Pensé: ‘¿Qué tal si yo le pongo un aderezo a las jugadas con algunas frases que gusten, no frases chavacanas, sino entretenidas?’. Las frases vinieron en esa dirección, para entretener mayormente y mantener la amenidad en la transmisión”, dijo Martínez durante una entrevista este domingo con Dionisio Soldevila en el programa Extra Inning.
El narrador, quien precisó que nació en San Francisco de Macorís, vivió una década en Moca y lleva más de cuatro décadas residiendo en Santiago, aseguró que uno de los mayores privilegios de su carrera ha sido relatar los partidos del equipo que siguió desde niño.
“Llegar a ser narrador de tu equipo favorito, del equipo que has seguido toda la vida, debe hacer que uno se sienta bien”, expresó Martínez, quien también destacó el honor de compartir cabina con figuras como Papi Pimentel, Mendy López y Kevin Cabral.
“Uno nunca pensó en eso cuando era muchacho. Me he sentido demasiado bien con las Águilas”.
Martínez señaló que el reconocimiento del público nunca ha cambiado su manera de actuar y atribuyó ese equilibrio a su fe.
“Trato de ser una persona lo más humilde que yo pueda. La humildad es uno de los grandes dones que Dios le puede dar a una persona”, afirmó. Agregó que el respaldo de los aficionados lo motiva a seguir trabajando con profesionalismo.
“Me siento muy bien porque hay gente que dice que soy uno de los narradores con menos rechazo en el país, pero trato de que esos humos no se vayan a la cabeza y mantener los pies sobre la tierra”.
Al referirse a la Liga Dominicana de Béisbol, Martínez sostuvo que el torneo ha evolucionado hacia una mayor competitividad gracias al equilibrio entre las franquicias, aunque considera que el enfrentamiento entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey mantiene un lugar especial.
“La rivalidad es muy real. Ha permeado fuera del terreno de juego a los fanáticos, directivos y hasta a gente que trabaja en las cadenas de los equipos”, indicó. “Pienso que definitivamente es una de las rivalidades más fuertes en el deporte, no solo de este país, sino de toda el área”.


