Por Alexander Gómez
Royce Clayton aseguró que durante sus 17 temporadas en las Grandes Ligas compartió el terreno con algunas de las figuras más extraordinarias del béisbol, pero afirmó que pocas experiencias lo marcaron tanto como convivir con Barry Bonds y Ken Griffey Jr., cuyas habilidades y personalidad, dijo, parecían desafiar la lógica.
El extorpedero relató varias anécdotas durante su participación en el pódcast All the Smoke Baseball, donde también recordó la influencia de veteranos como Kevin Mitchell.
Clayton evocó una apuesta amistosa que hizo con Bonds durante la temporada de 1993, cuando el jardinero le prometió una recompensa económica si terminaba bateando por encima de .280.
Después de que los Gigantes quedaron eliminados en el último juego de la campaña, el ex campocorto confesó que estaba devastado, pero Bonds apareció con una sorpresa.
“Barry me dio dos millones y me dijo: ‘Buen trabajo’”, recordó Clayton. “Pensé: ‘¿Cómo puede estar pensando en eso después de que acabamos de perder?’. Ese era el tipo de persona que era”.
Sobre Ken Griffey Jr., Clayton narró otra historia que todavía lo deja asombrado. Explicó que, durante un caluroso encuentro en Cincinnati, el manager le pidió avisarle a Griffey que estuviera listo para batear como emergente.
“Fui al cuarto de entrenamientos y le dije que se preparara. Se levantó tranquilamente de la mesa, salió prácticamente sin calentar y en su primer swing dio el jonrón para ganar el juego”, contó. “Yo estaba pensando que todos necesitábamos prepararnos mucho más, pero él simplemente era diferente”.
Clayton también recordó el impacto que tuvo Kevin Mitchell cuando debutó con los Gigantes de San Francisco.
Señaló que el veterano fue el primero en acogerlo dentro del clubhouse y que nunca tuvo miedo de desafiar las normas no escritas del equipo. “Kevin Mitchell me cuidó desde el primer día”, afirmó.
“Era un veterano muy directo y no le importaba tocar los guantes de Will Clark, aunque todos sabían que nadie más lo hacía”.
Al mirar atrás, Clayton concluyó que haber compartido el clubhouse con peloteros como Bonds, Griffey, Mitchell, Will Clark y Matt Williams fue determinante para la longevidad de su carrera.
“Todos esos veteranos me cuidaron y me enseñaron cómo ser profesional”, dijo. “Ver su ética de trabajo y la confianza con la que jugaban fue una de las mayores bendiciones que tuve en las Grandes Ligas”.



