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Refuerzos RD prometen revitalizar a Chunichi en 2023

Claudio Rodríguez Otero
 
 
 JAPON.- A pesar de haber cerrado el año 2022 en el foso de la clasificación de la Liga Central debido a su terrible ofensiva, los Dragones de Chunichi prometen mucho para esta temporada, gracias sobre todo a la manera en la que se han reforzado durante el invierno.
 
Almonte ya jugó con Chunichi entre 2018 y 2020
 
Los dominicanos Zoilo Almonte, Arístides Aquino y Orlando Calixte fueron firmados a finales de noviembre precisamente con la intención de incrementar la producción de carreras del club y la movida no ha podido ser más acertada.
 
   No existe garantía alguna de que vayan a tener éxito, por supuesto, pero las probabilidades de que lo hagan son buenas y eso aumenta mucho las esperanzas de que el conjunto pueda pelear por un puesto en la postemporada este año.
 
   Almonte ya jugó con el equipo entre 2018 y 2020, por lo que cuenta con toda la experiencia necesaria para triunfar en la liga. De hecho, fue dejado en libertad en su momento debido a que se lesionaba constantemente, no porque su rendimiento haya sido malo.
 
   Todo lo contrario, cuando estaba sano era uno de los mejores bateadores del club. En 2018, por ejemplo, lideró la Liga Central con 37 dobles y además registró un promedio de .321, con 15 jonrones y 77 empujadas, en 132 encuentros disputados.
 
   En 2019, sólo pudo ver acción en 49 partidos debido a sus molestias físicas, pero a pesar de ello bateó para .329, mientras que en 2020 su participación se vio limitada a sólo 62 juegos, pero eso no le impidió cerrar el año con un promedio de .294.
 
   Siempre y cuando no se lesione, el veterano jardinero de 33 años es el que mejor chance tiene de comenzar la temporada como titular con el equipo grande de la organización.
 
Aquino tiene el potencial de conectar muchos jonrones en la NPB
 
   Aquino, por su parte, llega acompañado de grandes expectativas debido a su potencial poder sobre el plato. No importará que se ponche mucho, ni tampoco que su promedio ofensivo sea bajo. Si logra conectar entre 20 y 30 jonrones este año, la gerencia quedará más que satisfecha.
 
   El peligro está, obviamente, en que no logre adaptarse bien al béisbol japonés y termine pasando la mayor parte del año en el equipo menor esperando a que lo dejen en libertad. No sería la primera ni la última vez que algo así ocurra con un importando en Japón.
 
   No obstante, también es posible que tenga mucho éxito. Después de haber comenzado su carrera en las Grandes Ligas de una manera meteórica, seguramente siente que todavía tiene muchas cosas que probar y la NPB es el escenario perfecto para redimir su carrera profesional.
 
   Algunos, de hecho, lo consideran como el principal candidato a ser cuarto bate del equipo este año, incluso por encima del cubano Dayán Viciedo, quien ha ocupado esa posición desde que llegó al club en 2016. Todo dependerá de cuántos cuadrangulares logre conectar.
 
   Calixte, por descarte, es el que parece tener peores probabilidades de ser titular con el equipo grande, ya que su perfil es el de un jugador hábil, que batea para promedio y puede cubrir múltiples posiciones defensivas, pero no posee demasiado poder. Ese tipo de peloteros sobran en la NPB.
 
   Su caso, por cierto, ya tiene un precedente en la organización. En 2010, su compatriota Dionys César llegó al club después de haber ganado el título de bateo en la Liga Mexicana del Béisbol el año anterior y no pudo repetir ese éxito en la NPB. Sólo disputó 51 juegos con el equipo grande y dejó un promedio de .215.
 
Calixte es el refuerzo que tiene menos probabilidades de ser titular
 
   Con esto no queremos decir que Calixte esté destinado a fracasar, sino simplemente que sus posibilidades de ser titular no son buenas. Sin embargo, podría convertirse en un suplente de lujo para el manager a lo largo de la campaña.
 
   El gran problema para Chunichi es que la liga sólo permite tener a 4 importados en el roster activo y 3 de esas plazas ya están ocupadas, por lo que sólo uno de estos 3 nuevos refuerzos tendrá la oportunidad de jugar a diario con el equipo mayor.
 
   Los cubanos Raidel Martínez y Yariel Rodríguez son dos de los mejores relevistas de la Liga Central en este momento y salvo que se lesionen continuarán siendo titulares en sus respectivas posiciones: el primero como cerrador y el segundo como el especialista del octavo episodio.
 
   El cubano Dayán Viciedo, que ha sido el primera base y cuarto bate titular del equipo desde que llegó a Japón en 2016, seguirá siendo el líder del club este año. A sus 33 años, su rendimiento ha comenzado a bajar, pero no tanto como para justificar su exclusión del lineup.
 
   Eso nos deja con una plaza para Almonte, Aquino o Calixte y lo más probable que alguno de los dos primeros se quede con ella, al menos al momento de comenzar la temporada. Quizás el deseo de tener más poder en la alineación incline la balanza hacia Aquino, pero si no será Almonte.
 
   Lo que hagan los 3 peloteros durante los juegos de pretemporada también será determinante. Es probable que el puesto se lo gane el que cierre la primavera en mejor forma ofensiva, pero también que el manager ya tenga una idea en su mente que quiera probar independientemente de sus rendimientos.
 
Sólo una lesión le quitará la titularidad a Viciedo
 
   Por supuesto, también hay que tomar en cuenta la posibilidad de que una lesión deje a Viciedo fuera de la alineación, en cuyo caso tanto Almonte como Aquino podrían ver acción al mismo tiempo, o cualquier otra combinación que incluye a alguno de ellos y Calixte.
 
   Lo que sí está claro es que el jugador que sea seleccionado para comenzar la temporada con el equipo grande ayudará mucho a mejorar la ofensiva del club, que es el área que éste debe mejorar más para poder pelear por un puesto en los playoffs este año.
 
   Quizás lo más difícil de solucionar con respecto al problema ofensivo de Chunichi no es el promedio de bateo de sus jugadores, sino el hecho de que éstos no se están embasando lo suficiente como para producir las carreras necesarias para ganar partidos.
 
   El conjunto de Nagoya cerró el 2022 con un promedio ofensivo de .247, que fue el cuarto mejor de la Liga Central, por encima de los registros de los Tigres de Hanshin (.243) y los Gigantes de Yomiuri (.242) y no muy por detrás del de las Golondrinas de Yakult (.250).
 
   Sin embargo, Chunichi quedó último, y por mucha ventaja, en carreras anotadas (414), no sólo en la Liga Central sino en toda la NPB. El segundo peor en esa categoría fueron los Luchadores de Nippon Ham, quienes fueron los que menos carreras anotaron en la Liga del Pacífico (463).
 
   Chunichi también quedó último en su circuito en jonrones conectados (62), muy por detrás de Hanshin (84), que quedó quinto en ese departamento, pero incluso si hubiese sumado 22 cuadrangulares más su total de carreras anotadas se hubiese mantenido como el peor de todo Japón.
 
La filosofía de juego de Chunichi siempre ha sido pitcheo y defensa
 
   Históricamente, el club ha insistido una y otra vez que su filosofía de juego es el pitcheo y la defensa y que esa es la única manera de ganar títulos, pero obviamente ese no es el caso. La era dorada que vivió entre 2004 y 2011 estuvo respaldada en gran parte por una legendaria ofensiva.
 
   El estadounidense Tyrone Woods, por citar un ejemplo, sonó 155 vuelacercas y remolcó 426 carreras en las 4 temporadas que jugó con el equipo (2005-2008), mientras que el dominicano Tony Blanco dejó esos totales en 111 y 309, respectivamente, en los 4 años que pasó con la organización (2009-2012).
 
   De manera que resulta obvio que el pitcheo y la defensa, por sí solos, no pueden garantizarle la victoria al equipo y sus resultados de la campaña 2022 en esos dos departamentos constituyen la prueba perfecta de ello.
 
   Chunichi registró la segunda mejor efectividad de su circuito el año pasado (3.28), gracias a un cuerpo de pitcheo que incluyó al mejor cerrador (Raidel Martínez) y al mejor relevista intermedio (Yariel Rodríguez), y además fue el segundo equipo que menos errores cometió a la defensiva (66), pero a pesar de ello quedó último en la clasificación.
 
   Eso quiere decir que para poder tener éxito en 2023 necesita obligatoriamente mejorar su ofensiva y en ese sentido las firmas de Almonte, Aquino y Calixte prometen ayudar mucho, si bien es poco probable que los 3 puedan ver acción al mismo tiempo.

 Claudio Rodríguez Otero

 JAPON.- A pesar de haber cerrado el año 2022 en el foso de la clasificación de la Liga Central debido a su terrible ofensiva, los Dragones de Chunichi prometen mucho para esta temporada, gracias sobre todo a la manera en la que se han reforzado durante el invierno.

Almonte ya jugó con Chunichi entre 2018 y 2020

Los dominicanos Zoilo Almonte, Arístides Aquino y Orlando Calixte fueron firmados a finales de noviembre precisamente con la intención de incrementar la producción de carreras del club y la movida no ha podido ser más acertada.

   No existe garantía alguna de que vayan a tener éxito, por supuesto, pero las probabilidades de que lo hagan son buenas y eso aumenta mucho las esperanzas de que el conjunto pueda pelear por un puesto en la postemporada este año.

   Almonte ya jugó con el equipo entre 2018 y 2020, por lo que cuenta con toda la experiencia necesaria para triunfar en la liga. De hecho, fue dejado en libertad en su momento debido a que se lesionaba constantemente, no porque su rendimiento haya sido malo.

   Todo lo contrario, cuando estaba sano era uno de los mejores bateadores del club. En 2018, por ejemplo, lideró la Liga Central con 37 dobles y además registró un promedio de .321, con 15 jonrones y 77 empujadas, en 132 encuentros disputados.

   En 2019, sólo pudo ver acción en 49 partidos debido a sus molestias físicas, pero a pesar de ello bateó para .329, mientras que en 2020 su participación se vio limitada a sólo 62 juegos, pero eso no le impidió cerrar el año con un promedio de .294.

   Siempre y cuando no se lesione, el veterano jardinero de 33 años es el que mejor chance tiene de comenzar la temporada como titular con el equipo grande de la organización.

Aquino tiene el potencial de conectar muchos jonrones en la NPB

   Aquino, por su parte, llega acompañado de grandes expectativas debido a su potencial poder sobre el plato. No importará que se ponche mucho, ni tampoco que su promedio ofensivo sea bajo. Si logra conectar entre 20 y 30 jonrones este año, la gerencia quedará más que satisfecha.

   El peligro está, obviamente, en que no logre adaptarse bien al béisbol japonés y termine pasando la mayor parte del año en el equipo menor esperando a que lo dejen en libertad. No sería la primera ni la última vez que algo así ocurra con un importando en Japón.

   No obstante, también es posible que tenga mucho éxito. Después de haber comenzado su carrera en las Grandes Ligas de una manera meteórica, seguramente siente que todavía tiene muchas cosas que probar y la NPB es el escenario perfecto para redimir su carrera profesional.

   Algunos, de hecho, lo consideran como el principal candidato a ser cuarto bate del equipo este año, incluso por encima del cubano Dayán Viciedo, quien ha ocupado esa posición desde que llegó al club en 2016. Todo dependerá de cuántos cuadrangulares logre conectar.

   Calixte, por descarte, es el que parece tener peores probabilidades de ser titular con el equipo grande, ya que su perfil es el de un jugador hábil, que batea para promedio y puede cubrir múltiples posiciones defensivas, pero no posee demasiado poder. Ese tipo de peloteros sobran en la NPB.

   Su caso, por cierto, ya tiene un precedente en la organización. En 2010, su compatriota Dionys César llegó al club después de haber ganado el título de bateo en la Liga Mexicana del Béisbol el año anterior y no pudo repetir ese éxito en la NPB. Sólo disputó 51 juegos con el equipo grande y dejó un promedio de .215.

Calixte es el refuerzo que tiene menos probabilidades de ser titular

   Con esto no queremos decir que Calixte esté destinado a fracasar, sino simplemente que sus posibilidades de ser titular no son buenas. Sin embargo, podría convertirse en un suplente de lujo para el manager a lo largo de la campaña.

   El gran problema para Chunichi es que la liga sólo permite tener a 4 importados en el roster activo y 3 de esas plazas ya están ocupadas, por lo que sólo uno de estos 3 nuevos refuerzos tendrá la oportunidad de jugar a diario con el equipo mayor.

   Los cubanos Raidel Martínez y Yariel Rodríguez son dos de los mejores relevistas de la Liga Central en este momento y salvo que se lesionen continuarán siendo titulares en sus respectivas posiciones: el primero como cerrador y el segundo como el especialista del octavo episodio.

   El cubano Dayán Viciedo, que ha sido el primera base y cuarto bate titular del equipo desde que llegó a Japón en 2016, seguirá siendo el líder del club este año. A sus 33 años, su rendimiento ha comenzado a bajar, pero no tanto como para justificar su exclusión del lineup.

   Eso nos deja con una plaza para Almonte, Aquino o Calixte y lo más probable que alguno de los dos primeros se quede con ella, al menos al momento de comenzar la temporada. Quizás el deseo de tener más poder en la alineación incline la balanza hacia Aquino, pero si no será Almonte.

   Lo que hagan los 3 peloteros durante los juegos de pretemporada también será determinante. Es probable que el puesto se lo gane el que cierre la primavera en mejor forma ofensiva, pero también que el manager ya tenga una idea en su mente que quiera probar independientemente de sus rendimientos.

Sólo una lesión le quitará la titularidad a Viciedo

   Por supuesto, también hay que tomar en cuenta la posibilidad de que una lesión deje a Viciedo fuera de la alineación, en cuyo caso tanto Almonte como Aquino podrían ver acción al mismo tiempo, o cualquier otra combinación que incluye a alguno de ellos y Calixte.

   Lo que sí está claro es que el jugador que sea seleccionado para comenzar la temporada con el equipo grande ayudará mucho a mejorar la ofensiva del club, que es el área que éste debe mejorar más para poder pelear por un puesto en los playoffs este año.

   Quizás lo más difícil de solucionar con respecto al problema ofensivo de Chunichi no es el promedio de bateo de sus jugadores, sino el hecho de que éstos no se están embasando lo suficiente como para producir las carreras necesarias para ganar partidos.

   El conjunto de Nagoya cerró el 2022 con un promedio ofensivo de .247, que fue el cuarto mejor de la Liga Central, por encima de los registros de los Tigres de Hanshin (.243) y los Gigantes de Yomiuri (.242) y no muy por detrás del de las Golondrinas de Yakult (.250).

   Sin embargo, Chunichi quedó último, y por mucha ventaja, en carreras anotadas (414), no sólo en la Liga Central sino en toda la NPB. El segundo peor en esa categoría fueron los Luchadores de Nippon Ham, quienes fueron los que menos carreras anotaron en la Liga del Pacífico (463).

   Chunichi también quedó último en su circuito en jonrones conectados (62), muy por detrás de Hanshin (84), que quedó quinto en ese departamento, pero incluso si hubiese sumado 22 cuadrangulares más su total de carreras anotadas se hubiese mantenido como el peor de todo Japón.

La filosofía de juego de Chunichi siempre ha sido pitcheo y defensa

   Históricamente, el club ha insistido una y otra vez que su filosofía de juego es el pitcheo y la defensa y que esa es la única manera de ganar títulos, pero obviamente ese no es el caso. La era dorada que vivió entre 2004 y 2011 estuvo respaldada en gran parte por una legendaria ofensiva.

   El estadounidense Tyrone Woods, por citar un ejemplo, sonó 155 vuelacercas y remolcó 426 carreras en las 4 temporadas que jugó con el equipo (2005-2008), mientras que el dominicano Tony Blanco dejó esos totales en 111 y 309, respectivamente, en los 4 años que pasó con la organización (2009-2012).

   De manera que resulta obvio que el pitcheo y la defensa, por sí solos, no pueden garantizarle la victoria al equipo y sus resultados de la campaña 2022 en esos dos departamentos constituyen la prueba perfecta de ello.

   Chunichi registró la segunda mejor efectividad de su circuito el año pasado (3.28), gracias a un cuerpo de pitcheo que incluyó al mejor cerrador (Raidel Martínez) y al mejor relevista intermedio (Yariel Rodríguez), y además fue el segundo equipo que menos errores cometió a la defensiva (66), pero a pesar de ello quedó último en la clasificación.

   Eso quiere decir que para poder tener éxito en 2023 necesita obligatoriamente mejorar su ofensiva y en ese sentido las firmas de Almonte, Aquino y Calixte prometen ayudar mucho, si bien es poco probable que los 3 puedan ver acción al mismo tiempo.

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