Estadio Maracaná/ Fuente Externa
Brasilia, (Prensa Latina).- Al menos 500 policías militares reforzarán mañana la seguridad alrededor del legendario estadio Maracaná, en la zona norte de Río de Janeiro, para el partido final de la Copa Libertadores de fútbol entre Palmeiras y Santos.
Según el portal de noticias R7, otros 50 agentes se ubicarán dentro del recinto deportivo durante el cotejo.
El grupo de trabajo contará con el apoyo del cuerpo de bomberos para controlar las aglomeraciones y garantizar el cumplimiento de las medidas de protección y prevención ante la pandemia de Covid-19.
A pesar de la prohibición de hinchas en los estadios, el gobierno de Río autorizó el evento con la presencia de público que no paga.
El decreto permitía la presencia de hasta un 10 por ciento del aforo del Maracaná.
Solo personas acreditadas con un resultado negativo en la prueba RT-PCR de Covid-19 podrán seguir el duelo. El uso de una máscara protectora resulta obligatorio.
También el sábado habrá un dispositivo especial de tráfico en las calles de acceso al estadio, con nueve puntos de bloqueo.
Santos tendrá una afición muy especial en esta final de la Libertadores, prevista para comenzar a las 17:00, hora local.
Además de la estrella Neymar Jr., que declaró su incondicional apoyo, la leyenda deportiva brasileña Edson Arantes do Nascimento (Pelé), venerado como el mejor futbolista de la historia y quien ganó la copa en 1962 y 1963, estará con su corazón desde su casa para acompañar a «su eterno club» en su quinta decisión de la competición.
Por problemas de salud O Rei Pelé no podrá acudir al Maracaná. Cuando en 2011, Santos ganó la Libertadores por tercera vez, la Perla Negra, como algunos comentaristas deportivos lo apodaron, saltó al campo en el estadio Pacaembú, de Sao Paulo, para celebrar el título junto a los jugadores.
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