Claudio Rodríguez Otero
JAPON.- Luego de que el pasado 27 abril el venezolano Eugenio Suárez se convirtiera en el décimo noveno bateador de las Grandes Ligas en conectar 4 jonrones en un juego, varios fanáticos nos escribieron para preguntarnos cuántos peloteros de la NPB habían logrado esa hazaña.
Nigel Wilson es uno de 5 peloteros en conectar 4 jonrones en un juego en la NPB
En el circuito nipón, sólo 5 jugadores han logrado hasta ahora irse para la calle 4 veces en un mismo juego: los japoneses Yoshiyuki Iwamoto, Sadaharu Oh y Atsuya Furuta, el estadounidense Tony Solaita y el canadiense Nigel Wilson.
El legendario Sadaharu Oh, por supuesto, es más famoso por poseer el récord mundial de jonrones de por vida con 868, pero esa es sólo una de las muchas marcas increíbles que acumuló durante su larga y prestigiosa carrera de 22 temporadas.
Entre otras cosas, se retiró con 15 títulos de cuadrangulares (13 consecutivos), 13 de carreras empujadas (8 consecutivos), 5 de bateo, 9 galardones al Jugador Más Valioso de la temporada regular y 18 selecciones seguidas al Equipo Ideal del año.
Por si eso fuera poco, también ganó 2 triples coronas ofensivas en 1973 y 1974, luego de liderar la Liga Central en ambas ocasiones en vuelacercas, remolques y promedio. Hasta ese momento, ningún otro pelotero en Japón había podido lograr esa hazaña en múltiples ocasiones.
Desde que se estableció el sistema actual de dos ligas en 1950, sólo 7 peloteros han podido ganar la triple corona ofensiva en la NPB: Katsuya Nomura (1965), Sadaharu Oh (1973, 1974), Hiromitsu Ochiai (1982, 1985, 1986), Greg “Boomer” Wells (1984), Randy Bass (1985, 1986), Nobuhiko Matsunaka (2004) y Munetaka Murakami (2022).
Murakami fue el más reciente, luego de cosechar 56 jonrones, 134 empujadas y un promedio de .318 para las Golondrinas de Yakult en un año en el que no sólo ayudó a su equipo a ganar el título de la Liga Central sino también a avanzar a la Serie de Japón.
Una hazaña que es muy apreciada en Japón pero que no se toma en cuenta en las mayores es el llamado “Triple 3”. Es decir, cuando un jugador logra completar una campaña con al menos 30 cuadrangulares, 30 bases robadas y un promedio de .300.
Ya ha ocurrido en 12 ocasiones, pero sólo 10 bateadores han podido conseguirla porque uno de ellos se ha convertido en el dueño y señor de ese departamento: el camarero de las Golondrinas de Yakult Tetsuto Yamada, quien ya tiene 3 en su cuenta personal.
Yamada logró su 1er triple 3 en 2015
En 2015, Yamada bateó para .329, con 38 jonrones y 34 robos para convertirse en ese momento en el noveno pelotero en lograr la hazaña; en 2016, bajó su promedio a .304, pero volvió a sumar 38 estacazos y 30 robos; y en 2018, sus cifras finales fueron .363, 34 y 32, respectivamente.
La llamada Escalera, o Ciclo, también se ha visto en numerosas ocasiones en la NPB. Eso ocurre cuando un bateador logra sumar al menos un sencillo, un doble, un triple y un jonrón en un mismo encuentro y en el béisbol japonés ya ha pasado en 76 ocasiones, incluyendo varios peloteros que repitieron la hazaña.
Las dos ocasiones más recientes ocurrieron en la campaña 2021, cuando Shugo Maki, de las Estrellas de DeNA, y Yasutaka Shiomi, de las Golondrinas de Yakult, sumaron una Escalera cada uno con sus respectivos conjuntos.
Hasta ahora, sólo 4 jugadores latinos han podido batear la Escalera en Japón: el boricua Boi Rodríguez (Estrellas de Yokohama, 2002), el dominicano José Daniel Ortiz (Ola Azul de Orix, 2003), el panameño Julio Zuleta (Marinos de Lotte, 2007) y el dominicano Rainel Rosario (Carpas de Hiroshima, 2014).
Además de Oh, cuyos 868 jonrones parecen inalcanzables, otros 7 toleteros lograron superar los 500 vuelacercas en sus carreras en la NPB: Katsuya Nomura (657), Hiromitsu Kadota (567), Koji Yamamoto (536), Kazuhiro Kiyohara (525), Hiromitsu Ochiai (510), Isao Harimoto (504) y Sachio Kinugasa (504).
Kinugasa es más famoso, sin embargo, por haber quebrado en su momento la racha de 2.130 juegos disputados de manera consecutiva que estableció Lou Gehrig en 1939. El antesalista de los Carpas de Hiroshima se retiró en 1987 tras haber visto acción en 2.215 encuentros seguidos, pero su marca fue superada poco después por Cal Ripken Jr, quien acumuló 2.632 juegos en fila en la MLB.
Otro japonés que quebró una marca sagrada de la Gran Carpa, sólo para ver luego su récord superado por otro pelotero de las mayores fue el veloz jardinero de los Bravos de Hankyu (hoy Búfalos de Orix) Yutaka Fukumoto.
Fukumoto rompió el récord de robos de Lou Brock en 1983
Fukumoto rompió el récord de 938 bases robadas de por vida del estadounidense Lou Brock en 1983 y se retiró en 1988 con 1.065 estafas en su carrera, lo que lo convierte no sólo en el líder de todos los tiempos de la NPB sino también en el único con más de mil robos en ese circuito.
Lamentablemente para él, su marca no duró mucho, porque fue quebrada en 1993 por el legendario Ricky Henderson, quien una década más tarde se retiraría con 1.406 estafas de por vida, un récord que parece muy difícil que alguien supere en el futuro.
Hablando de marcas de por vida, el estadounidense Leron Lee, quien disputó 11 temporadas en la NPB con los Oriones de Lotte (hoy Marinos de Lotte), todavía tiene el promedio ofensivo más alto en la historia del circuito nipón: .320.
El japonés Norichika Aoki lo superó temporalmente tras su regreso de la MLB en 2018, pero como se mantuvo activo 6 años más después de eso, su promedio de por vida cayó por debajo de esa cifra y terminó en .313, lo que representa el sexto mejor total de la historia.
El curazoleño Wladimir Balentien rompió el famoso récord de jonrones para una temporada que estableció Sadaharu Oh en 1964 con 55 y que igualaron el estadounidense Karl “Tuffy” Rhodes en 2001 y el venezolano Alex Cabrera en 2002. Balentien cerró la campaña 2013 con 60 cuadrangulares, que todavía se mantiene como la marca vigente de la NPB.
Así mismo, el estadounidense Randy Bass, quien ganó 2 triples coronas ofensivas de la Liga Central en 1985 y 1986, todavía posee el promedio más alto para una campaña en Japón con .389. Ni siquiera el legendario Ichiro Suzuki, cuya mejor marca fue .387, lo pudo superar.
Un dato curioso que no queremos dejar de compartir es el de los mejores porcentajes de slugging de por vida en el circuito nipón. El primer lugar lo ocupa, como no podía ser de otra forma, Sadaharu Oh con .634, pero el segundo pertenece al venezolano Alex Cabrera con .592.
Esa cifra supera con claridad los totales de Hideki Matsui (.582) y Hiromitsu Ochiai (.564), quienes ocupan el tercer y cuarto puesto de la lista, respectivamente, y merece todo el respeto del mundo porque no es nada fácil de lograr.
Kaneda es el único ganador de 400 juegos en la NPB
En lo que a lanzadores se refiere, Masaichi Kaneda posee la mayor cantidad de victorias (400) y ponches (4.490) de por vida en la NPB, con unos totales tan sólidos que lo colocarían en el tercer y cuarto puestos de esos dos departamento en las mayores.
Desde su debut en 1936, el béisbol profesional japonés ha producido hasta ahora 102 juegos sin hits ni carreras, completados por 90 lanzadores distintos ya que varios de ellos lograron repetir la hazaña en más de una ocasión, como el legendario Eiji Sawamura, quien la logró en 3 oportunidades.
Los dos juegos sin hits ni carreras más recientes que se han visto en Japón ocurrieron el año pasado. Uno fue lanzado por el derecho de los Gigantes de Yomiuri Shosei Togo y el otro por el también derecho de los Carpas de Hiroshima Daichi Osera.
En 2022, se vieron nada menos que 5 hazañas de ese tipo, completadas por Roki Sasaki, Nao Higashihama, Shota Imanaga, Yoshinobu Yamamoto y el estadounidense Cody Ponce. Curiosamente, Sasaki, Imanaga y Yamamoto ven acción ahora en la Gran Carpa.
De esos 102 juegos sin hits ni carreras, 16 han sido perfectos. El más reciente de ellos fue lanzado el 10 de abril de 2022 por Roki Sasaki, quien no sólo ponchó a 19 bateadores en ese encuentro, sino que además logró 13 de esos abanicados de manera consecutiva.



