Por Jonas Morel
MARION, Illinois.– La República Dominicana volvió a demostrar su poderío en el béisbol infantil al proclamarse campeona invicta del World Series Pinto 8U International Baseball Classic 2026, torneo celebrado del 9 al 12 de julio en Marion, Illinois, Estados Unidos.
El evento reunió a 35 equipos de diferentes países y territorios, entre ellos China (dos delegaciones), Filipinas, Aruba (dos equipos), Puerto Rico, República Dominicana y Estados Unidos, nación anfitriona que contó con representaciones de varios estados.

Desde el primer partido, la novena dominicana, integrada en su mayoría por talentosos niños de la provincia San Cristóbal, impuso su dominio con contundentes victorias de 13-0, 10-0, 11-4, 11-1 y 19-0, resultados que le aseguraron el campeonato de su división.
En la fase de eliminación directa mantuvo el paso perfecto al ganar sus cuatro compromisos restantes, todos disputados el mismo domingo, mostrando una admirable fortaleza física y mental. En semifinales superó a una invicta representación de Aruba que llegaba con marca de 6-0.

La gran final enfrentó a República Dominicana y Puerto Rico en un emocionante duelo de pitcheo que se decidió por la mínima. Un cuadrangular del niño Francis Aquino produjo la única carrera del encuentro, otorgándole a los dominicanos una histórica victoria por 1-0 y el campeonato internacional.
Con este triunfo, Pony Dominicana Baseball conquistó su tercer título mundial en este prestigioso torneo, consolidando su tradición de excelencia en el béisbol infantil.

Más allá del campeonato, la delegación dominicana despertó la admiración de jugadores, entrenadores y aficionados por su calidad defensiva, talento ofensivo y disciplina dentro y fuera del terreno. Al finalizar los partidos era común ver a integrantes de otras delegaciones acercarse para intercambiar gorras, camisetas, banderas y solicitar autógrafos a los pequeños campeones.
Durante la ceremonia de premiación, el Himno Nacional de la República Dominicana resonó en el estadio mientras la bandera tricolor era izada y proyectada en la pantalla gigante, en un momento cargado de emoción para toda la delegación.

El camino al título no estuvo libre de obstáculos. Durante el torneo, el equipo dominicano fue sometido a constantes revisiones de sus bates y algunos representantes de otras delegaciones cuestionaron la edad de varios jugadores. Sin embargo, los jóvenes mantuvieron la concentración y respondieron únicamente con su desempeño sobre el terreno, disipando cualquier duda con un béisbol de alto nivel.
La conquista de Marion reafirma el prestigio del béisbol dominicano y demuestra que una nueva generación de peloteros continúa escribiendo páginas de gloria para el país.

Con marca perfecta durante todo el campeonato y una final definida por un memorable cuadrangular de Francis Aquino, la República Dominicana volvió a colocar su bandera en lo más alto del béisbol infantil internacional.



